viernes, 19 de marzo de 2010
Maribel Hernández Pérez / Primera Hora
Gajes del oficio.
Para la rectora del Colegio de Justicia Criminal de la Policía, la participación de casi dos centenares de cadetes de la academia 214-B, que trabajaron el pasado fin de semana en el Trump Internacional Golf Club, en Río Grande, fue sólo una experiencia de trabajo y no una rutina de trabajos forzosos e inadecuados.
Decenas de cadetes y sus familiares se han quejado durante los pasados días de que sufrieron problemas de insolación, no se les dieron gorra, tampoco fueron hidratados y trabajaron doce horas corridas hasta agotarlos.
Zulma Méndez Ferrer, nombrada el 15 de febrero en el puesto, aseguró que el superintendente de la Policía, José E. Figueroa Sancha, autorizó la participación de los cadetes en la actividad privada y que a ninguno de ellos se le amenazó con no graduarse de la academia si no trabajaba en el torneo elite.
“Es de uso y costumbre, como parte de su experiencia de trabajo, salir a diferentes actividades a dar refuerzos. Es pro forma que salgan a dar refuerzos”, declaró Méndez, quien acompañó a los dos grupos el sábado y domingo.
La rectora dijo que los cadetes se desempeñaron en labores propias de un policía, como dirigir el tránsito, imponiendo disciplina y vigilando el estacionamiento.
Sin embargo, cadetes que fueron obligados a asistir a la actividad dijeron que trabajaron como ujieres, manejaron carritos de golf y ofrecieron servicio de valet parking.
“Ninguno estaba en un carrito de golf, en la actividad participaron bomberos y policías municipales”, respondió Méndez.
¿Y porqué no llevaban el uniforme puesto?
Como medida de seguridad, ellos al igual que agentes federales estaban con ropa de civil, por decisiones internas para que dieran seguridad.
Los cadetes vistieron pantalón negro y la camisa oficial del evento.
El sábado participaron 50 cadetes y el domingo 45.
Cuando se le preguntó si algún cadete confrontó problemas de salud o insolación luego de haber estado 12 horas trabajando en el torneo, indicó que ninguno se reportó a la Corporación del Fondo del Seguro del Estado, con la excepción de un cadete que pidió autorización para visitar su médico privado ya que era sensitivo al sol.
Sin embargo, la ayudante especial de relaciones públicas del Colegio confirmó a una agencia de noticias que varios cadetes que estudian en Gurabo sufrieron quemaduras debido a la exposición al sol luego que fueran destacados a trabajar en la actividad privada.
Sobre las instrucciones impartidas para que no firmaran el libro de entrada y salida para que no figuraran como que trabajaron ese fin de semana, la Rectora dijo que, como se reportaron a la comandancia de Fajardo, se hizo una lista de servicio.
“Cualquier agente que dirija el tránsito estará expuesto al sol, esta profesión requiere esfuerzo”, sostuvo Méndez.






