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Por Esteban Pagán Rivera

Cancha Local

“Curro” Martínez-Cañavate

08/24/2012

A Francisco “Curro” Martínez-Cañavate lo conocí por primera vez, dónde más, en un ambiente donde se respiraba fútbol. Era el mes de agosto de 2007 y el Sevilla se enfrentaba al Real Madrid en el partido de ida de la Supercopa de España. Los sevillistas ganaron por 1-0 gracias a un gol de Luis Fabiano y yo, acabado de regresar de un semestre de intercambio en Sevilla, fui de los pocos que celebró ese gol entre las decenas de personas en la sala, la gran mayoría pertenecientes a la peña boricua del Real Madrid.

Sólo había otra mesa en el lugar donde estaban sentados sevillistas, y allí estaba el doctor Martínez-Cañavate. Como sevillista radicado en la Isla, a Martínez-Cañavate le estuvo raro ver a otro con sus mismos gustos en una isla dominada por el Madrid y el Barcelona. Entablamos conversación e iniciamos una amistad que se mantuvo hasta el pasado miércoles, cuando Curro perdió su batalla contra el cáncer.

Pero, como hombre de fútbol, Curro dio la pelea hasta el final.  No dejó que la terrible enfermedad le rompiera su fogoso espíritu, ese que dejaba al descubierto cada vez que su Sevilla FC-Puerto Rico salía al campo.  Fue a través de su club, con el cual logró que el presidente del Sevilla español José María del Nido visitara la isla, que Curro hizo grandes aportaciones al fútbol puertorriqueño.

El Sevilla boricua, que se estrenó en Bayamón, ganó la primera corona de la Puerto Rico Soccer League en 2008. Y en las temporadas subsiguientes siempre se mantuvo en contienda. Tras la desaparición de la liga profesional, el Sevilla, ahora en Juncos, sigue activo en la Liga Nacional de Fútbol, manteniendo ese pedigrí ganador.

Pero el mayor legado de Curro fue hacer las cosas como se deben. Nunca hubo jugadores sevillistas que se quejaron por falta de pago o mal trato en el club. Sin grandes auspiciadores, Curro invirtió gran parte de su dinero personal en el club de sus amores y los jugadores siempre le respondieron al dejarlo todo en el terreno. Fue un presidente que siempre se mantuvo en comunicación con sus futbolistas y que tampoco escondió sus frustraciones, además de nunca quedarse callado cuando pensaba que algo se estaba haciendo mal.

Precisamente, los incumplimientos de sus contrapartes del Puerto Rico United y el River Plate-Puerto Rico causaron que el Sevilla boricua cayera en la redada de la United Soccer Leagues, cuando la liga estadounidense expulsó a los tres clubes puertorriqueños de la liga. Curro tenía el dinero guardado para terminar los pagos de esa campaña, y gran parte de su propio bolsillo.

El miércoles se despidió uno de los grandes propulsores del fútbol puertorriqueño. En el camino, se ganó amigos y también enemigos por su fogosidad y su inhabilidad de quedarse callado ante situaciones que no eran de su agrado. Lo que muchos pueden tener por seguro es que el fútbol puertorriqueño sería uno mejor si se contaran con más personas como Curro Martínez-Cañavate. Que descanses en paz y gracias por todo, amigo. Con tu partida, tu Sevilla se ganó un eterno guardián.