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Por Gerardo Fernández

Nocaut

Esperan una guerra entre Donaire y Nishioka

10/13/2012

La cadena HBO presentará la noche del sábado, como parte de la serie Boxing After Dark, una de las más prometedoras veladas, al menos sobre el papel, que ha sido escenificado en mucho tiempo.

Los dos combates principales del cartel, que serán transmitidos en vivo, lucen parejos, competitivos y con buen encaje de estilos entre los participantes.

El filipino Nonito Donaire, titular supergallo (122 libras) de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) y de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), arriesgará sus correas frente al zurdo japonés Toshiaki Nishioka, contra  quien disputará, además, el vacante Campeonato Diamante del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en el turno estelar, mientras que los invictos estadounidenses Brandon Ríos y Mike Alvarado tendrán a cargo el pleito semiestelar a la vez que dirimirán el vacante campeonato OMB Latino del peso júnior wélter (140 libras).

Varios factores inclinan la balanza a favor de Donaire (29-1, 18 KO), promocionado como la próxima superestrella filipina, ante Nishioka (39-4-2, 24 KO), quien no conoce la derrota desde el 6 de marzo de 2004: la ventaja en velocidad, habilidad combinatoria y de lanzar golpes de todos ángulos, y la inactividad de poco más de un año de su retador. Nishioka, quien lleva una racha de 16 victorias consecutivas, 10 de ellas por la vía rápida, no ha visto acción desde el 1ro de octubre del 2011, cuando derrotó convincentemente en decisión unánime al mexicano Rafael Márquez. La guardia zurda del nipón no debe causar mayores problemas a Donaire, quien no confrontado dificultades mayúsculas en sus encuentros con púgiles de la llamada guardia prohibida, como lo han sido el argentino Omar Narváez (DU 12), el mexicano Hernán Márquez (KOT 8) y el armenio Vic Darchinyan (KOT 5).

El candente pareo entre Ríos (30-0-1, 22 KO) y Alvarado (33-0, 23 KO) es un literal choque de trenes. Aquí debe haber acción de campana a campana. Aunque no se puede pasar por alto que a Ríos le regalaron en su última pelea, una decisión dividida sobre el estilista y contragolpeador cubano Richard Abril en un combate que él pesó dos libras sobre el límite de las 135 libras, esta vez no tendrá problemas de encaje de estilos y ambos púgiles deben ir a lo que se presagia como una explosiva y, tal vez sangrienta, guerra de desgaste. Ninguno de los dos rehúye el intercambio de golpes ni da un paso atrás, pero creo que, al final, Ríos debe prevalecer.

La transmisión de HBO comenzará a las 10:00 de la noche.