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Por Mario Alegre Femenías

Sin subtítulos

Crítica: Seven Psychopaths

10/17/2012
SEVEN PSYCHOPATHS.- Dirigida por Martin McDonagh. Protagonizada por Colin Farrell, Sam Rockwell, Christopher Walker, Woody Harrelson, Tom Waits, Abbie Cornish y Olga Kurylenko. Clasificada R. Duración: 110 minutos.

La brillantemente maniática comedia Seven Psychopaths devuelve al dramaturgo convertido en cineasta Martin McDonagh al bajo mundo de los criminales sociópatas con problemas existenciales que abordó con gran éxito en su ópera prima, In Bruges, en el 2008. El irlandés le agrega otro nivel a su exploración de estas perturbadas mentes al involucrarnos a nosotros, el público, en nuestra fascinación con ellas.

El filme funciona como una mezcla entre el libreto de Charlie Kauffman en Adaptation y el de Quentin Tarantino en Pulp Fiction al presentarnos el calvario de un guionista en Hollywood que sólo ha logrado redactar el título de su libreto: Seven Psychopaths. Es un título que llama la atención, definitivamente, pero el problema es que “Marty” –encarnado por Colin Farrell- no quiere que sea muy violento, sino más bien una meditación acerca de la violencia.

Los avances de la película la han vendido como una típica comedia de gángsters en la misma vena de Snatch. La trama gira en torno al secuestro de la perra de uno de estos criminales (Woody Harrelson) por un dúo de estafadores (Sam Rockwell y Christopher Walken) que se dedican a raptar perros para cobrar las recompensas. Y, sí, de eso se trata el largometraje, pero no es de lo que es.


No es casualidad que el personaje de Farrell se llame “Marty” ya que éste sirve como un subrogado del propio McDonagh quien expone en su guión de Seven Psychopaths sus propias reservas –y también fijaciones- con la violencia en Hollywood (la trama se desarrolla en Los Ángeles) a la vez que realiza un ejercicio autorreferencial sobre el arte de crear historias. En varios instantes parece que McDonagh se encierra en un callejón sin salida con su ingeniosa propuesta, pero esto sólo le sirve para llevarla en direcciones distintas, inesperadas e interesantes.

El tono del largometraje cambia entre escena y escena a medida que “Marty” va recopilando fuentes de inspiración para su guión por medio de las historias de otros psicópatas, entre ellos uno encarnado por Tom Waits en una intervención criminalmente breve pero muy memorable. También hay dos mujeres –Olga Kurylenko y Abbie Cornish- cuyos desenlaces sirven a manera de comentario al trato general de las damas en la pantalla grande, donde los animales no pueden ser lastimados, pero ellas sí...  

La gran constante a lo largo de Seven Psychopaths son las divertidísimas actuaciones de Farrell, Walken, Rockwell y Harrelson, combinación de talento que debe ser razón suficiente para que usted corra al cine. Rockwell y Walken -en especial- forman un irresistible dúo que resaltan las mayores virtudes de ambos actores, que usualmente vemos en papeles secundarios, entre el desquiciado estilo de Rockwell y la socarronería Walken.

Con un estupendo manejo de su astuta narrativa, que por momentos alcanza niveles emocionalmente profundos,  Seven Psychopaths es la clase de comedia que induce carcajadas, incluso cuando –semanas después haberlas visto- se recuerdan sus mejores escenas semanas. McDonagh no escatima en la violencia, pero aprovecha para decir algo a través de ella.  


Seven Psychopaths estrena mañana en ambos teatros de Fine Arts Café.

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