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Por Adria Cruz

¿Qué vamos a hacer de aquí al martes?

11/01/2012

Por primera vez desde que tengo edad para votar, me encuentro en una encrucijada a una semana de las elecciones. Tengo solo dos votos decididos. Por lo demás, todavía no sé qué hacer, así que voy a obligarme a una sesión intensiva de introspección y análisis.

Las discusiones con amigos, lo que he leído en las redes sociales y lo expuesto en los medios de comunicación solo han contribuido a complicarme más el escenario. Mi memoria, mi conciencia y mi lado práctico tienen una pelea épica.

Las únicas cosas que tengo claras son: que estoy harta de la campaña electoral; que en este cuatrienio pasaron demasiadas cosas terribles que no puedo olvidar; que ninguno de los dos candidatos principales me inyecta esperanza; que la proliferación de partidos políticos me parece tan buena como inconveniente; que muchos incumbentes mediocres, deshonestos y canallas van a revalidar; que hay buenos candidatos que no han tenido buena exposición; que ningún voto es inútil; que hay miles de electores que están como yo, indecisos y preocupados.

Así que esta semana quiero compartir con ustedes las preguntas que me voy a hacer de aquí al martes a ver si logro llegar a una conclusión satisfactoria. La más importante es ¿para qué voy a votar? No por qué. Está claro que porque es mi derecho y hasta cierto punto mi deber. La pregunta es ¿para qué? ¿Cuál es mi objetivo al votar? ¿Busco cambiar o mantener algo? ¿En quién pienso? ¿En mí? ¿En mi familia? ¿En mi país? ¿Cuál será el efecto real de mi voto?

Una vez claras las respuestas a esas preguntas básicas, lo que procede es estudiar, hacer la asignación. Porque sí, pípol, lo del martes es como un examen y para pasarlo hay que estudiar. Solo que los resultados de este examen no se ven de inmediato, sino a lo largo de varios años.

En primer lugar, hay que buscar la información. En las páginas web de los partidos están sus programas de gobierno. En la página de la Comisión Estatal de Elecciones, en puertoricodecide.com y en votointeligente.com, entre otras páginas, podemos buscar información específica sobre los candidatos, su historia y sus propuestas. Una vez examinadas las hojas de vida y lo que proponen los distintos candidatos, hay que sentarse a otra sesión de preguntas. ¿Este candidato con experiencia le ha servido bien al país o se ha servido a sí mismo y a los suyos? ¿Este otro candidato nuevo tiene la preparación que requiere el cargo al que aspira? ¿Qué dicen las hojas de vida sobre el carácter de los candidatos? ¿Qué proponen? ¿Lo que proponen es viable, es realista, es práctico, es necesario, es útil para la población?

A esa dimensión detallada de información debemos añadirle una un poco más compleja. Con buenas y pacientes búsquedas en Gúgol, podemos saber qué ha dicho equis candidato de cada asunto que nos preocupa, revisar las opiniones que ha emitido, sus actuaciones en acontecimientos importantes en la historia del país, las promesas que hizo en el pasado –si es reincidente–, y si las cumplió.

El martes hay muchas cosas en juego, pero la más importante es nuestra capacidad como electores para manejar más opciones con la seriedad y dedicación que requiere una decisión como la que nos espera. Solo espero que lo que hagamos nos permita dormir tranquilos esa noche, independientemente del resultado.