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Por Mario Alegre Femenías

Sin subtítulos

UC: Pina / Brazil / Weekend

01/25/2013

Siempre trato de hilvanar de alguna forma las películas de The Criterion Collection que reseño en esta sección. Al ver los tres estrenos de los que estaría hablando hoy, el hilo conductor me fue inmediatamente obvio.

Pina, el documental del 2011 dirigido por Wim Wenders, es un tributo a la obra de la renombrada coreógrafa Pina Bausch; Brazil, dirigida por Terry Gilliam en 1985, es una distopia futurista como ninguna otra; y Weekend, de Jean-Luc Godard, pues… digamos que es una interesante y a veces frustrante visión post apocalíptica por uno de los cineastas más “difíciles” que existe.

¿Qué las une? Una fascinante y ambiciosa propuesta visual.

Los estrenos en Blu-ray de este trío de largometrajes se reseñan en esta edición de Universidad Criterion.


Pina

Antes de ver Pina, el único punto de referencia que tenía sobre la coreógrafa Pina Bausch era la inclusión de su pieza más famosa, Café Müller, en Hable con ella, de Pedro Almodóvar. La propia Bausch apareció en esa secuencia interpretándola, como lo había hecho cientos de veces antes.

Desafortunadamente, la artista no vivió para protagonizar este documental, un proyecto que estuvo en planificación durante décadas junto al director Wim Wenders y que, cuando finalmente iba a entrar en producción, Bausch murió repentinamente en el 2009. Sin embargo, su compañía de baile estaba muy interesada en rendirle tributo a su maestra y son ellos los que figuran ante las cámaras.

Wenders permite que el impresionante cuerpo de trabajo de Bausch hable por sí solo, filmando varias de sus coreografías más famosas tanto dentro como fuera del escenario. Para contextualizarlo, el cineasta incluye intervenciones de los bailarines contemplando la cámara mientras escuchamos sus voces hablando sobre la importancia de Pina, cómo la conocieron, de qué maneras los inspiró y lo que ella representó para ellos, entre otros temas.

El resultado es un conmovedor tributo a una de las mayores exponentes de la danza a nivel mundial. Independientemente de su nivel de interés con respecto a este arte, el trabajo de Wenders es tan amoroso y las piezas de Bausch poseen tantas emociones, que no hace falta saber de baile para dejarse llevar por lo que sus movimientos expresan.  

Presentación audiovisual

Desafortunadamente aún no cuento con un televisor con capacidad 3D, por lo que no puedo hablar sobre el segundo disco de esta edición que sería el primero que Criterion lanza en tres dimensiones. Sin embargo, sí pude ver Pina en 3D cuando se exhibió en la Isla y, si se ve tan bien como yo lo vi en el cine, no dudo que la reproducción en Blu-ray sea igual de impresionante. Wenders aprovechó al máximo la tecnología 3D y logró evadir todas sus limitaciones consiguiendo una imagen clara y brillante, todo lo contrario a la opacidad y borrosidad que suelen plagar a las películas tridimensionales.

También se incluye un disco con la versión 2D de la cinta que se ve perfecta. Del mismo modo, la pista en alemán DTS-HD Master Audio 5.1 se escucha espectacular, ofreciéndole a la danza en pantalla su esencial acompañante.

Extras

Wenders ofrece una pista de comentario en la que entra en detalle acerca de la producción de la película, su amistad con Pina, cómo le afecto su inesperada muerte en el 2009 y el reto que enfrentó al trabajar por primera vez en 3D. También se incluye una entrevista que el director realizó como parte de la promoción del largometraje.

El disco también contiene 14 extractos de escenas de baile que no fueron utilizadas en el corte final del filme –todos presentados en alta definición-, así como material “behind the scenes” durante la filmación de algunas de estas.

El mejor suplemento es el making-of, de 45 minutos de duración, narrado por el propio Wenders. El cineasta le dedica una sección a cada una de las fases de la producción. La parte que más me cautivó es la que se concentra en la tecnología 3D y cómo se las ingeniaron para transformar la pantalla grande en un escenario tridimensional para el espectador.

Por último, se incluye el tráiler de la cinta y un panfleto ilustrado con información acerca de Wenders, Pina y los bailes expuestos en el filme.


Brazil

Dicen que a la tercera va la vencida y en este caso creo que fue cierto.

La primera vez que vi Brazil, considerada por muchos como la obra maestra del británico Terry Gilliam, fue de adolescente. Les soy sincero, perdió mi interés rápidamente y no la pude acabar. Luego, a los veintitantos años, la volví a ver por recomendación de un amigo. Esta vez la terminé pero no vi lo que tenía de especial. Cuando hace unas semanas me senté a verla con motivo de su debut en Blu-ray, finalmente encontré muchas cosas que admirar, aunque no me haya cautivado del todo.

Dicho sea de paso que me gusta muchísimo la cinematografía de Terry Gilliam. Lo considero ante todo uno de los grandes visionarios del séptimo arte y considero que hasta sus más notorios fracasos son un deleite para la vista. Y, sí, tengo que decir que Brazil estaría al tope de sus obras si me circunscribiese a esa cualidad de su filmografía. Sencillamente, la propuesta visual expuesta en pantalla es tan asombrosamente ambiciosa que no hay forma de ignorarla.

Temáticamente, la mayor fortaleza del largometraje es la sátira que Gilliam realiza en torno a la burocracia gubernamental. Jonathan Pryce interpreta a “Sam Lowry”, un empleado de gobierno que intenta corregir un error tipográfico que culminó con la muerte de un ciudadano. Al mismo tiempo, “Sam” se ve involucrado en un movimiento revolucionario y se topa con –literalmente- la mujer de sus sueños. Es este aspecto romántico el que para mí le resta un poco a Brazil. El propio Gililam ha admitido que le gustó la actuación de Kim Greist, como el interés amoroso, por lo que cortó muchas de sus escenas.

Pero más allá de lo que se dice, los mayores atributos de Brazil recaen en su diseño de producción. La visión del futuro de Gilliam es por momentos absurda y por otros escalofriante. La recreación de las pesadillas de Sam es alucinante y los últimos 25 minutos del filme me dejaron boquiabierto con la composición de tiros de cámara y efectos especiales realizados sin el uso de computadoras. Es por esta y otras razones más que continúo regresando a las películas de Gilliam y siempre le doy el beneficio de la duda, independientemente de que se trate de un éxito –algo que lamentablemente no tiene hace mucho tiempo- o un fracaso.  

Presentación audiovisual

Supervisada por el propio Gilliam, Brazil luce estupendamente bien en alta definición 1080p en su formato original 1.78:1. La inmensa variedad de colores que componen este excéntrico mundo es fielmente recreada en este Blu-ray que además cuenta con un impresionante nivel de detalle. Donde único flaquea mínimamente la imagen –con toda probabilidad debido a la calidad de la copia a la mano- es en las escenas más oscuras donde se puede notar un poco ruido y pérdida de contraste. Pero en general, Brazil nunca se ha visto mejor.

El disco sólo contiene una pista de audio en inglés DTS-HD Master Audio 2.0. No será 5.1 pero su dinamismo engaña a través de los dos canales. El diálogo se escucha claramente y el subwoofer recibe un “workout”. Para ser 2.0, se escucha fenomenal.

Extras

Esta edición contiene dos discos. En el primero el único suplemento es una pista de comentario con Terry Gilliam que está repleta de anécdotas acerca de la película, incluyendo su defensa del corte final por el que tuvo que pelear con el estudio.

En el segundo disco empezamos con un documental corto titulado What is “Brazil”?, filmado durante la producción del largometraje. Durante 30 minutos, Gilliam junto a otros miembros de la producción contestan esa pregunta así como sus tangentes.

La libreta de producción son una serie de segmentos que se concentran en distintas etapas de la producción, entre ellas una conversación con los tres guionistas, las secuencias de fantasía que no se incluyeron en el corte final, el diseño de producción, los efectos especiales, los vestuarios y la banda sonora, entre otras.

The Battle of Brazil es probablemente el mejor suplemento de todos. En poco menos de una hora, este documental expone la controversia que se suscitó entre Gilliam y el jefe de Universal Pictures, Sid Steinberg, quien se rehusaba a estrenar la película en Estados Unidos por considerarla demasiado extraña. Al final, triunfó el arte.

Para los curiosos, “Brazil: the ‘Love Conquers All’ cut” es el corte para televisión de 93 minutos que hizo el estudio, transformando la brillante visión de Gilliam en un terrible romance simplista.

Para finalizar, el tráiler original de Brazil y un panfleto de 18 páginas con una crítica de David Sterritt.


Weekend

Cuando tengo que describir el trabajo de Jean-Luc Godard, “impenetrable” es la palabra que inmediatamente me viene a la mente. El cineasta francés es un tipo, digamos… “difícil”, pero eso es precisamente lo que hace su trabajo uno digno de verse, aún cuando no esté entre mis favoritos. Creo que no sería irrespetuoso ni descabellado decir que, para algunos cinéfilos, el cine de Godard es como los vegetales: no nos encantará pero hay que ingerirlo.

Weekend resume en 105 minutos tanto lo que me frustra como lo que admiro de Godard. La película es protagonizada por Mireille Darc y Jean Yanne como “Corinne” y “Roland”, una joven pareja que se va de paseo un fin de semana y se topan con el fin de la civilización. La escena más famosa del largometraje es un plano secuencial de 10 minutos de duración en el que los protagonistas transitan en su pequeño auto a lo largo de una monumental congestión vehicular. La situación se pone peor de ahí en adelante, con soldado caníbales, un sinnúmero de muertos en el medio de la carretera, autos en llamas y hasta la aparición de personajes literarios.

Godard lanza muchas ideas en pantalla y logra cautivar y repeler por partes iguales. Una de las primeras secuencias presenta “Corinne”contándole fantasías sexuales a su psiquiatra. La escena evoca al relato que realiza Bibi Andersson en Persona, solo que aquí en lugar de erótico se va tornando cada vez más y más incómodo. Algo similar sucede con Weekend. La cinta comienza cautivándome con su total anarquía pero me fue perdiendo lentamente. Ya al final, cuando increíblemente se torna aún más descabellada, me sentía entumecido.

No dudo que esa haya sido la intensión de Godar, un rebelde cinematográfico sin igual que aborrece el cine comercial y cuyas películas no van dirigidas de ninguna manera al público general. Weekend llegó un año antes de la revolución estudiantil en Francia y el filme encapsula de cierta forma las frustraciones de la época que llegaron a un punto de ebullición meses después. Es un trabajo importante dentro del canon de Godar, fácil de admirar pero difícil de querer.

Presentación audiovisual

Weekend se ve bastante bien en su debut en alta definición. La copia no aparenta presentar mayores problemas, fuera de un poco de sucio aquí y allá, y la presencia del grano del celuloide le da a la presentación en 1080p (1.66:1) una cualidad fílmica. La saturación de colores es un tanto inconsistente pero se lo adjudicaría a la cinematografía de Raoul Coutard y no al disco.

El diálogo, los efectos especiales y la música se pueden escuchar solamente a través de un canal en la pista en francés PCM 1.0 Mono que a veces sufre de un poco de distorsión pero la misma parece ser intencional como parte de la mezcla de sonido del filme.

Extras

Si nunca ha visto Weekend, mi recomendación es que al menos vea el ensayo visual Revolutions per Second, del crítico Kent Jones, antes de hacerlo. Créame que lo ayudará a entender mejor la propuesta de Godard. Con su amplio conocimiento de la obra del cineasta, Kent contextualiza perfectamente la película a la vez que provee su análisis e interpretación de ésta.

El disco también incluye tres entrevistas de archivos con el talento delante y detrás de las cámaras, entre ellos el cinematógrafo Raoul Coutard, los protagonistas Mireille Darc y Jean Yanne y el asistente de Godard, Claude Miller.

“On Location” es un extracto de un programa de televisión francés que fue filmado en 1967durante la producción de Weekend.

Por último, tenemos el panfleto con un ensayo por el crítico y novelista Gary Indiana.


Nota final

Aún sin haber visto el Blu-ray de Pina en 3D, diría que si cuentan con un televisor que lo pueda reproducir, deben comprarlo a ciegas. Es uno de los mejores filmes en tres dimensiones que se ha hecho. El documental está disponible en Netflix, pero no está en 3D y los suplementos del disco son excelentes. La edición de Brazil también está colmada de valor añadido, así que sin son fanáticos de la película, esta adición a su colección debe ser mandatoria. En cuanto a Weekend, si nunca la han visto, les aconsejaría que lo hagan antes. La cinta está disponible en Hulu Plus