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Por Gerardo Fernández

Nocaut

“Juanma” falló en convencer

02/06/2013

“Juanma” López ganó claramente y terminó noqueando técnicamente en nueve asaltos al brasileño Aldimar Silva Santos, pero no impresionó. Tampoco convenció del todo ni evidenció mejoría defensiva considerable frente a un contrincante que, en todo caso, puede ser clasificado como un peleador clase C.

Soy consciente del atribulado periodo que tuvo López (32-2, 29 KO) tras su segundo revés ante el mexicano Orlando Salido, de la inactividad forzada que conllevó una suspensión disciplinaria y la presión que representaba el choque contra Silva Santos (18-4, 9 KO) en el sentido que había muy poco que ganar y mucho que perder aun con tan solo una mala demostración o un mal momento.

Todo esto debe haber sido factores de influencia en el desempeño del boricua, del que solo se puede concluir que necesita al menos una o dos peleas más a este nivel para recuperar velocidad, ritmo y distancia. Si algo quedó demostrado a lo largo de los nueve asaltos que duró la contienda, es que Juanma tiene todavía un buen tramo por recorrer para llegar al punto donde pueda enfrentar con verdaderas posibilidades de victoria a los púgiles elites de la actualidad en las divisiones de las 126 y 130 libras. Juanma es el tipo de púgil que, por su contundencia de pegada, siempre tendrá oportunidad de triunfo, pero tiene que incrementar su conjunto de herramientas técnico-tácticas de forma que pueda lidiar exitosamente con las situaciones que se le presenten dentro del cuadrilátero cuando su pegada no logre definir las hostilidades a su favor.

López y su equipo de trabajo tienen que estudiar detenidamente la grabación de la pelea, enfatizando en ver repetidamente en cámara lenta las partes claves que revelen claramente las posiciones en que queda, los ángulos que usa y las aperturas que deja en su guardia durante el combate para poder corregirlas.

Tal y como se hace con los peloteros, baloncelistas, tenistas y corredores profesionales, por citar algunas disciplinas, para mejorar su rendimiento. La única manera de mejorar la defensa es en base a la repetición continua no esporádica de las técnicas a usarse hasta que se internalicen en la memoria y lograr convertirlas en acción refleja, automática y que no necesiten de la voluntad para accionarse.

Realizando el trabajo requerido y con pareos inteligentes, Juanma puede volver a competir al nivel campeonil.