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Por Juan Rosario

Sin descalificación

El Profe se confiesa

02/16/2013
Para comenzar, un saludo a Ángel, Francisco y Javier, fanáticos de Sin descalificación.

Hoy tenemos la primera de dos partes de una entrevista realizada al conocido luchador, manejador y comentarista de lucha libre en Puerto Rico que se inició hace 40 años. Se le conoció por los nombres Angelo Rivera y José Perón, quien hizo pareja con Chicky Starr, además de los hermanos Perón, pero durante los pasados años, simplemente El Profe.

¿Qué es de la vida de El Profe?

Bueno, parcialmente retirado de la lucha libre. Hace dos meses me sometí a una operación de corazón abierto, en la cual me colocaron cuatro válvulas y ahora mismo estoy en recuperación. Gracias a Dios, salió todo bien, así que hay Profe para buen rato. Todavía puedo hacer mis maldades, pero con precaución.

¿Por qué crees que actualmente no existen manejadores en la lucha libre?

Antes un manejador era un luchador con mucha experiencia que se había retirado y regresaba como manejador. Hoy en día están estos muchachos que nunca han luchado, que no saben de lucha libre y porque vieron o practicaron quieren ser manejadores.

Lo primero que tienen que entender es que un manejador es un complemento a una lucha, que tiene que saber cómo y cuándo hacer las cosas porque tú no puedes robarle la atención a lo que está ocurriendo en el cuadrilátero.


¿Qué luchador actualmente te gustaría manejar?

Son muchos los luchadores que necesitan de alguien que los guíe, que puedan nutrirse de tu experiencia porque actualmente ves a dos luchadores sin experiencia enfrentándose y se pierden dentro del ring. Actualmente no existe como un control de calidad, aun- que he notado que últimamente WWC está tomando la rienda trayendo luchadores con experiencia y se ve que va quedando bien lo que están haciendo.

¿Qué anécdotas nos puedes contar de tu tiempo en la lucha libre?

Podría contar de todas las veces que salíamos tiroteados de las canchas, o cuando los fanáticos querían virar mi carro con mi familia adentro. Antes los fanáticos eran fanáticos.

Cuando se luchaba en un coliseo Roberto Clemente lleno a capacidad y costarle la victoria a un Carlos Colón o a un Invader, que en ese tiempo eran unos dioses, o saber que antes de llegar al ring por lo menos te llevabas cuarenta botellazos, 500 patadas, fanáticos que daban lo que fuera por ponerte las manos encima.

Pienso que nosotros o éramos estúpidos o éramos locos y suerte que todo sucedía sin que ocurriera ninguna tragedia, aunque obviamente todos cogimos botellazos, pedradas, tajos.

Muchos luchadores estadounidenses llegaban y se iban al otro día, incluso, Mick Foley dijo una vez que en Puerto Rico lo que había eran unos salvajes violentos, sin capacidad ni conocimiento, pero obviamente muchos reconocían que en Puerto Rico hay un público que sabe de lucha libre, que exigía y se entregaba.

¿Qué le hace falta a la lucha libre hoy para estar a ese nivel de la década de 1980?

El público es totalmente diferente; es un público que sabe más de la lucha libre.

Te diría que los luchadores deberían trabajar más a conciencia, que recuerden que trabajan para el público, no para ellos.

Que pusieran el interés de aprender de los veteranos, porque yo sé que hay muchos jóvenes que no nos quieren y nos miran con desprecio.

Ahora mismo WWC está utilizando más veteranos y están metiendo más gente a las canchas, aunque obviamente los luchadores de ahora son más atléticos que nosotros en nuestro tiempo, pero no saben trabajar al público, no meten al fanático en sus luchas.

Muchas veces estos muchachos no saben ni qué personalidad proyectar; no saben cómo vestirse.

Te podría decir que nunca me ha gustado estos que se visten con pantalón a mitad de pierna y camiseta por que no parecen luchador.

Tú tienes que tener una imagen que la gente pueda respetar y admirar; cuando eso se logre, no hace falta hacer mil marometas.

Una vez Carlos Colón me dijo que la lucha hay que explicársela a la gente como si fuera un niño de cino años; no te pongas con mil ideas a la vez porque la gente se pierde, y obviamente, eso le ha funcionado a ellos por 40 años.

(El próximo sábado compartiré la segunda parte de la entrevista con esta gran figura de la lucha libre).