Mindy espera mudarse con sus tres hijos tan pronto recupere la custodia física del mayor, Waldemar. (Primera Hora / David Villafañe)
Recupera su vida
martes, 3 de noviembre de 2009
Jessica Pérez Cámara / Para Primera Hora
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Cuando ella cuenta la historia de su vida no es tan fácil creerle, no parece haber sufrido lo que dice; la naturalidad con la que se expresa de su pasado marcado por la drogadicción no deja entrever ni un solo estrago de lo que fue.
No es hasta que te sientas a escuchar su relato, el que te cuenta con pocas lágrimas, y el que asegura que no lo cambiaría -“por nada, ni por nadie”-, que te das cuenta del resultado de su rehabilitación.
Mindy Swailes llegó a la Isla detrás de un hombre. Arribó sin saber español, sola desde Tampa, Florida. El puertorriqueño al que seguía había prometido venir luego.
Cuando llegó al aeropuerto, “la mamá de él no sabía nada de mí. Yo no hablaba español y tuve que poner a una persona en el aeropuerto a traducir... Él tenía problemas con la ley. Yo tuve que trabajar en sitios para mujeres para hacer dinero; caí en la droga por el ambiente...”.
Mindy terminó sola y en la calle. De centros de rehabilitación a la calle de regreso y al yugo maltratante del padre de Waldemar, su hijo de cuatro años que se encuentra bajo la custodia de Servicios Sociales y al que le entregarán antes de Acción de Gracias.
“Cuando él supo que yo estaba embarazada, no quiso coger la responsabilidad. Me maltrataba frente a su mamá y ella no pudo con eso y me botó. Eso fue en el 2003. Empecé a deambular por Puerto Nuevo y mi adicción creció. Yo no podía (...) quería tener un niño saludable, quería ir a un detox (centro de desintoxicación), pero como estaba embarazada no podía; entré en metadona y, déjame decirte, eso es bien triste... Ver a un niño romper metadona, eso es una cosa que yo no deseo para ninguna madre. Gracias a Dios, mi nene hoy día es saludable”, dice Mindy afligida soltando las primeras lágrimas de su historia.
La mujer volvió a deambular tras perder la custodia de su hijo por Servicios Sociales y el apartamento de bajo costo donde vivía tras caer en el vicio una vez más.
Dando tumbos, Mindy nuevamente encontró su norte gracias a un enfermero de Centro Médico, donde ella merodeaba. Él la ayudó a desintoxicarse.
Luego, en el 2007 la mujer llegó al Hogar de Ayuda El Refugio, donde actualmente reside mientras termina los trámites de su apartamento por Plan 8.
Hace tres meses, viviendo en el hogar, se convirtió en la madre de los hermosos Joshua y Yadiel, producto de otra relación. Aunque el padre de éstos se hace cargo, “en estos momentos es importante ser soltera, porque todavía hay muchas cosas que tengo que trabajar”. Mindy espera mudarse con sus tres hijos tan pronto recupere la custodia física de Waldemar.
Lo más importante: está limpia desde que llegó a El Refugio y ahora reside en el recién inaugurado anexo Mujeres con propósito del Hogar que fue habilitado gracias a la donación de $50 mil que recibió la institución al ganar el premio de Texaco: Una estrella para dar vida.
Gracias a este premio, Mindy, junto con otras seis mujeres del centro, que atiende también mujeres pacientes de VIH/sida, vive cómodamente.
La directora fundadora de la institución, María Ramos Andino, explicó que con el premio pudieron habilitar una casa abandonada al cruzar la calle del edificio original para acomodar a más personas. Tiene tres cuartos, sala de juegos, dos baños y una pequeña cocina para resolver. Lo hicieron en honor a Daisy, quien no tuvo la misma fortuna que otras y falleció de sida en 1991 dejando dos niños huérfanos, quienes siguen relacionados al hogar.
“Viendo la necesidad de estos niños cuya madre muere, y la familia, en el momento en que sabe que los niños tienen VIH los rechazan... Nosotros teníamos el sueño de tener un lugar donde tuviéramos las madres con sus hijos y que no estuvieran separados”, señala Ramos Andino.
La institución abrió en la década de los 80 para atender a mujeres adictas y luego se expandió hacia la población paciente de VIH/sida. Hoy día tiene capacidad para 28 mujeres -que pueden tener sus hijos con ellas- y seis camas para retirada de drogas.
El galardón
El premio Texaco: Una estrella para dar vida, abre su convocatoria para el 2009 a una institución sin fines de lucro, debidamente incorporada, que brinde servicios a niños con impedimentos físicos y/o mentales y que posea excención contributiva, informó el gerente de ventas al detal de Chevron Puerto Rico (compañía matriz de Texaco en la Isla), José Luis Faure. Todos los interesados deben llenar la solicitud en www.fondosunidos.org antes del 10 de noviembre.





