En busca de un final feliz

08/26/2011 |07:15 p.m.
Primera Hora / Heriberto Castro  
Una niña con sordera profunda sueña con tener su perro de servicio

Viéndola jugar en un parque con  una perra de servicio “prestada”, nadie sospecharía que esta vivaz y alegre muchachita de once años -quien es sumamente cariñosa, desenvuelta y sociable-  vive una realidad alterna cuando su mamá no está cerca y no tiene chicos de confianza con quienes jugar. Y es que Jamanis -quien es totalmente sorda de nacimiento- sufre innumerables abusos y desprecios por parte de otros niños  que no comprenden la profundidad de su sordera ni por qué intenta expresarse por medio de vocalizaciones que ellos no pueden entender.  Entre otras cosas, le halan el pelo y se ríen de ella. “Jamanis no los oye, pero yo sí escucho las cosas que dicen a sus espaldas” -la niña puede leer labios- “y me destrozan el corazón”, comentó con un notable dejo de tristeza Anybel Silva, la progenitora de la menor.

Jamanis -quien tiene un 25% de audición gracias a un audífono instalado en su oído, discretamente oculto por su melena- es completamente sorda sin dicho aditamento. Por esta razón, su madre vivía constantemente en vilo, temerosa de que el aparato se le cayera y se averiara, que se la acabara la batería o  se le perdiera, mientras jugaba. Entonces, el destino quiso intervenir para darles un hálito de esperanza tanto a la madre como a la chiquilla, y se manifestó en la persona de Odalis García Colón, quien es  una Certified Master Dog Trainer (adiestradora de perros de servicio certificada) y creadora del programa  Animales Dedicados al Servicio de los Humanos Siempre (D.A.S.H.A., por sus siglas en inglés). La entidad sin fines de lucro -la primera de su clase en Puerto Rico-  tiene como misión principal ayudar a proveer perros de servicio a niños y adultos retados por condiciones físicas, mentales o emocionales.

Anybel, Jamanis y Odalis  se conocieron enteramente por azar y ahora García Colón quiere donar sus servicios para entrenar una mascota para la niña. Claro está que, primero, ¡hay que conseguir la perrita!

Ayuda para Jamanis
Odalis García Colón  obtuvo su grado de adiestradora de mascotas de servicio en la Highland Canine Training Center, en Carolina del Norte, una de las entidades más prestigiosas del mundo en estos menesteres. El éxito de la institución, de acuerdo con la experta, se forjó adiestrando  “perros para niños y adultos retados por condiciones físicas, mentales y emocionales, incluyendo perros de servicio para niños con autismo. Highland está reconocido por muchas organizaciones nacionales e internacionales, incluyendo, pero no limitadas a   National Autism Association, (American) Autism Organization, Generation Rescue, y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Suramérica y África”.

Según continuó explicando, su meta es que, por medio del programa D.A.S.H.A., ella pueda contribuir a conseguirles mascotas de servicio a quienes así lo necesiten por “ una fracción del costo comparativo de conseguir estos perros especializados a través de otros recursos en Estados Unidos”.

Por eso, en cuanto conoció a Jamanis y supo que se trataba de una excelente estudiante con honores, cuyo único obstáculo es su impedimento auditivo, García Colón quiso poner sus conocimientos al servicio de la niña, ayudándola a procurar su propia mascota de servicio.

Lamentablemente, estas mascotas cuestan mucho dinero. El entrenamiento, como ya hemos dicho,  irá totalmente por parte de García Colón sin ningún costo para Jamanis ni su familia, pero la adquisición del animal más sus licencias y permisos precisan de la generosidad del pueblo puertorriqueño para poder  efectuarse, ya que  el programa D.A.S.H.A. no cuenta con apoyo federal ni estatal.

“Jamanis será la quinta persona que adquiere un perro de servicio a través  de nuestra organización”, advirtió García Colón. “Dasha fue la primera que se certificó como perra de asistencia y asiste como perra de movilidad a su manejadora, la Dra. Amarillys de Jesús.  Además, actualmente, estamos en proceso de certificar a Jimbo, un perro de raza Labrador, también como perro de movilidad, (además de) una perrita para una persona con trastornos psiquiátricos y otro Labradoodle para un paciente con Alzheimer”.

Una raza muy especial
Como muchos adiestradores de mascotas de asistencia, Odalis García Colón favorece la  Labradoodle  porque, entre otras cosas, supuestamente, los ejemplares   tienen una disposición estupenda y su pelaje tiene menos probabilidades de afectar a las personas con asma.

 Más aún, según nos dijo, aunque “hay pocos criadores de esta raza, que se especializan en perros de servicio, tenemos la suerte de contar con una criadora en los Estados Unidos, muy reconocida, quien nos donó a Dasha, la cual proviene de (una) octava generación de perros de servicio. Esta criadora de Labradoodles trabaja con nuestra organización D.A.S.H.A.  para proveernos perros a un precio mucho menor del precio normal y hacer donaciones a nuestro programa, ya que ella entiende que nuestro programa es de una gran necesidad e importancia para Puerto Rico.  El perro de Jamanis será provisto por esta criadora de Labraddodles”.

Urge nuestra colaboración
Después de ver a Jamanis interactuar con Dasha, estuvimos más que seguros de que un perro de asistencia haría una diferencia fundamental en su vida. Y, desde luego, su madre y Odalis García Colón -quienes lo saben mejor que nadie- aprovecharon nuestra entrevista para enfatizar la   premura de conseguirle el animalito.

 “Se debe adquirir el perro designado para Jamanis lo antes posible, ya que el adiestramiento para este tipo de perro es de cuatro a seis meses”, estableció la adiestradora.  “Para mantener los costos accesibles, adquirimos los perros de 10 a 12 semanas de edad y les asignamos una familia temporera (foster) a la cual hemos  precualificado y adiestrado para la socialización inicial del cachorro.  Estas familias son voluntarios que desean ayudar a estas personas a realizar su necesidad de tener un perro de servicio.  Esta parte es una de las más importantes, ya que estos perros tienen que estar expuestos y acostumbrados a ir y funcionar con distintas personas en todos lugares, actividades, y situaciones, lo cual toma tiempo y dedicación”. De otra parte, el adiestramiento especializado formal usualmente empieza a la edad de nueve meses del cachorro en el Centro de Adiestramiento D.A.S.H.A.”,  concluyó.

 

 

Si quieres conocer más sobre el programa  D.A.S.H.A., puedes llamar al 787-310-7300. 
Si quieres ayudar a Jamanis a conseguir su perro de asistencia, puedes hacer tu donativo en la cuenta   # 249-096240 del Banco Popular de Puerto Rico.

MUCHOS BENEFICIOS
De acuerdo con Odalis García Colón, Certified Master Dog Trainer, las mascotas de asistencia pueden ayudar a sus humanos, proveyéndoles:
-Autosuficiencia e independencia  Gracias a sus animales, las personas con necesidades especiales dependen menos de otros para completar sus tareas.  
-Compañía 24/7  Los perros de servicio los acompañan en todo momento.
-Seguridad personal  Su sola presencia tiende a desalentar acercamientos no deseados. Además, pueden advertirles sobre bajones de azúcar y ataques al corazón, entre otros.
-Reducen costos de cuido Hay menos necesidad de asistentes para ayudar con las tareas del hogar o para llevar a cabo actividades  como ir de compras.
-Terapia física  Al peinarlos, alimentarlos y jugar con ellos, realizan  actividades que los ayudan a mantenerse ágiles.  
- Bienestar mental y emocional  Les brindan apoyo y suscitan afecto en todo momento.
-Enlace social  Algunas personas discapacitadas se retraen por su timidez. Como muchas personas se interesan por sus perros y les hacen preguntas, a ellos se les facilita el interactuar con los demás.

MÁS SOBRE EL PROGRAMA D.A.S.H.A.
El programa D.A.S.H.A. (Dedicated Animals Serving Humans Always) no adiestra perros guías para personas no videntes, ya que otras entidades proveen este servicio, gracias a fondos estatales y federales.  En cambio, la entidad selecciona y adiestra perros para cualquier otro tipo de incapacidad.
-El costo de estos perros fluctúa entre $7,000 y $15,000.   (En Estados Unidos costarían entre $20,000 y $30,0000).
-Los costos varían de acuerdo con distintos factores, entre los que están: (1) tipo de perro adquirido, (2) tipo de adiestramiento y tiempo para el mismo, (3) certificaciones necesarias. 
- La mayoría de las personas necesitadas recaudan fondos con la ayuda de sus iglesias, clubes sociales, escuelas,  sus patronos, y donativos de empresas públicas y privadas.