Vecinos se reúnen a comer iguanas al fogón

02/11/2012 |05:32 p.m.
La tortilla queda de un color anaranjado brillante. (Para Primera Hora/Rafael Pichardo)  
Primera Hora fue invitado a una esquinita en dicho sector donde los vecinos se reúnen a cocinar y a comer carne de iguana de palo.

Entre iguanas y cervecitas, pasan los fines de semanas los vecinos del sector Correa en Caimito Abajo.

Primera Hora fue invitado a una esquinita en dicho sector donde los vecinos se reúnen a cocinar y a comer carne de gallina de palo.

El menú para hoy consistió de una tortilla de huevos de iguana para abrir el apetito, mientras se cocinaba la carne frita de iguana que sería acompañada por unos guineítos hervidos.

Justo “Iguana” Villegas, tal como lo conocen en el barrio, junto a su primo Jaime Villegas son los “chefs” encargados de preparar el manjar para los amigos y curiosos que se detienen por una probadita.

Desde hace varios años, estos dos hombres han estado preparando la peculiar carne y son muchos los que han venido de distintas partes a probar de la cocina de Justo “Iguana”.

“No la vendemos. (Esto es) como si fuera un vacilón. (Es para) disfrutar con la familia y eso”, dijo Jaime, mientras estaba al pendiente de que no se le quemara la tortilla.

Los primos cocinan al fogón en un terreno que queda al lado del negocio Contrera Junior’s Place.

¿Cómo la preparan?


“Se lava bien con limón o toronja, después (se añade) ajo, recao, sazón, orégano y eso. Cebolla no, la cebolla es un peligro porque se fermenta (la carne)”, expresó Justo, quien añadió que la carne estuvo marinándose por tres días en el congelador. Además se botan las patas, la cabeza y el rabo del animal.

Rosendo Vázquez, vecino del lugar, ya ha probado la carne de iguana anteriormente. “Sabe a pollo. La pisamos con un palito (de ron) y cae bien”, dijo Vázquez entre risas, quien aseguró que nunca se ha sentido mal de salud tras comer iguana.

Pronto estuvo lista la tortilla, que queda de un color anaranjado brillante. “El rico huevo del lagarto, está rico, bien sabroso”, dijo Justo luego de probarla.

Vázquez fue el primero de los allí presentes que se atrevió a probarla. “Una tortilla española. Sabe a tortilla normal”, expresó muy satisfecho.

Entre chistes y, al menos, una decena de personas que llegaron atraídas por el olor de la carne frita, finalmente llegó el momento de comer el plato principal, la carne del reptil que se ha convertido en una plaga para Puerto Rico.

“Mira cómo viene la tribu”, anunciaba Justo.

Víctor Luis Santiago, otro vecino que se acercó al fogón, no dudó en echarse un gran bocado. “Mejor que el pollo, ahora uno economiza dinero, porque ésto (la iguana) está por ahí”, añadió el hombre mientras disfrutaba su pedazo de carne.

A nadie en el sector parece molestarle que Justo “Iguana” cocine en ese lugar. Según supo Primera Hora “Iguana” siempre está cocinando cosas poco convencionales, hace poco que hizo un  guiso de “cabeza de becerro”. Al contrario, son muchos los que lo saludan al pasar por la carretera.

Incluso unos agentes de la Policía Municipal de San Juan se detuvieron a observar el fogón y se negaron, ante las súplicas de don Justo, a probar la carne. Los agentes reaccionaron incrédulos y continuaron con su rumbo.

Finalmente, Jaime adelantó que, aunque al momento solo hacen la iguana frita y guisada, esperan pronto poder hacerla en empanadillas y en pinchos.