Embajador con alas

03/23/2012 | 04:27 p.m.
Lito es tan dócil y está tan bien educado, que puede acompañar a su guardiana, Lisbeth Bauzá Rivera, aquí, con él, a dondequiera. Para Primera Hora / Lisbeth Bauzá Rivera  
Es uno de los pájaros más reconocidos en la Isla y hasta tiene su página en Facebook

Lito es un guacamayo brillante. Además de  su espléndido y colorido plumaje,  es muy inteligente y sabe cosas en cantidad. De hecho, es tan sociable y tan talentoso que, sin quererlo, se ha convertido en el portavoz y embajador de estas majestuosas aves.

Y es que, antes, se pensaba que los guacamayos -que pueden vivir 50 años o más-, por instinto, se identificaban solamente con un miembro de su familia lo que, supuestamente, los inducía a comportarse de manera agresiva o esquiva con el resto de las personas. Sin embargo, gracias a aves como Lito, cada día se comprueba más que las aves –al igual que  los perros, los gatos y, ¿por qué no?, las mismas personas– se comportan de acuerdo con como las socialicen y las eduquen. Y de eso sí sabe Lisbeth Bauzá Rivera, quien junto con su esposo Rafael Del Río Torres, y sus niños Alanis y Jeray Del Río, disfruta de la compañía y las ocurrencias de este pájaro que se pasea por toda la Isla, que hasta tiene su propia página en Facebook y que disfruta enormemente, posando para la cámara con sus múltiples disfraces.

Lo adoptaron "esnuíto" 

Cuando Lito llegó a sus manos, ni Lisbeth ni Rafael imaginaban que crecería para ser un ave tan majestuosa. Y es que, cuando se lo entregaron a la pareja, “no tenía ni una plumita y tampoco conocíamos su sexo”, comentó la joven.  “Lo llevamos al veterinario, donde le pusieron sus vacunas y determinaron su género. Así, supimos que era macho y le pusimos Lito,   en honor a un cockatiel que tuvimos  y que se nos escapó. Lito  llegó a nosotros en el mejor momento de nuestras vidas y ya tiene cuatro  añitos de edad”.

Aprendieron sobre la marcha

Lisbeth confesó que no estaba preparada para la adopción de Lito porque no fue un evento planificado. “Fue amor a primera vista”, dijo. Sin embargo, como guardianes responsables, “tan pronto lo adoptamos, comenzamos a instruirnos para aprender más sobre ellos... cómo debían ser sus alimentos, cuáles eran sus manías y preferencias, etc.”.

Con el paso del tiempo, todos fueron descubriendo  infinidad de cosas que sólo la convivencia puede enseñar. Entre las más importantes, aprendieron que “ellos (los guacamayos) saben demostrar el cariño a los humanos, son muy inteligentes y pueden aprender a decir muchísimas palabras”. 

Más aún, constantemente comprueban que, gracias a su socialización temprana, Lito es el caculo... eh, que diga, el ave social que es hoy día. “Desde que comenzó a echar sus primeras plumitas, lo acostumbramos a sacarlo a la calle. Tenía como un añito cuando comenzamos a ponerle sus primeras ropitas”, todas hechas a la medida, que conste, por su tía y modista personal, Jeannette del Río.

¿Le gusta? ¡Claro que le gusta!

Y, hablando de los muchos ajuares de Lito -de Pedro Picapiedra, de hawaiiano, de pirata, de mago, de Rey Mago, de etiqueta tipo James Bond y de cirujano... entre muchísimos otros- , nos intrigaba conocer cómo Lisbeth era capaz de constatar si, en efecto, el ave disfrutaba que la disfrazaran tanto. “Se queda tranquilo cuando lo vestimos”, aseguró la joven, “ y hasta posa para que le tomemos fotitos. Es impresionante verlo cuando viene una persona que no conoce y me pide tomarse una foto con él. Se lo ponemos en el brazo o en el hombro  y él, ¡tranquilo! Se porta excelentemente bien”.

Hay que cuidarlos bien

Como toda mascota bien cuidada,  Lito tiene un veterinario de cabecera. “Lo llevamos anualmente para ponerle sus vacunas y se le revisa de todo”, mencionó Lisbeth. Por ello, la joven quiso advertir a los que quisieran un guacamayo tan saludable y sociable como Lito que, cuando lo adopten, “le brinden mucho amor, lo lleven al veterinario con regularidad y le den buena comida”. Aconsejó, además, “que le den su bañito y lo saquen a coger el sol porque a ellos les gusta mucho, además de que ayuda a que tengan un plumaje hermoso”.

Por supuesto, aunque huelga decirlo, Lisbeth enfatizó que, quien adopte un guacamayo, no debe “descuidarlo ni maltratarlo. Ellos pueden coger depresión y hasta morirse de tristeza” si no los tratan bien.

¿Qué le depara el futuro?

Con un ave que sabe tantas cosas y que es tan dócil y manejable, cualquier cosa es posible. Por eso, Lisbeth y Rafael han ido acostumbrándose a la idea de que un día no muy lejano Lito podría salir en campañas publicitarias, pues no son pocas las personas que se lo han sugerido. Desde luego, “él está disponible, es muy sociable y aprende rápido”. 

No obstante, lo más importante para la familia Del Río Bauzá es que “Lito, para nosotros, es otro miembro mas de la familia, es el otro bebé de la casa y lo amamos mucho. Y si por mí fuera, lo llevaría a todas partes conmigo. Le doy gracias a Dios por ponerlo en nuestras vidas”, concluyó.

MÁS INFORMACIÓN

CUIDADO APROPIADO DE LOS GUACAMAYOS

El Dr.  Armando G. Burgos-Rodríguez, especialista en animales exóticos, explicó que “los guacamayos son excelentes mascotas, pero es importante saber el compromiso que conlleva tener uno”. A continuación, algunos datos sobre estas aves:

1. Pueden vivir entre 30 y 50 años, siempre que se les provea el cuidado adecuado. Si se cuidan bien, pueden vivir vidas saludables con pocos problemas. De lo contrario, podrían estar predispuestas a infecciones y problemas de comportamiento, entre otros. 

2. Son sumamente inteligentes y necesitan de entretenimiento constante, enriquecimiento ambiental y oportunidad de forrajeo (comportamiento normal para buscar su comida).   En la naturaleza, van de lugar en lugar, buscando comida, ya sea en árboles o en el suelo.  Enriquecimiento ambiental es cuando el ave tiene material para destruir y entretenerse.  En cautiverio, se les debe dar oportunidad para que desarrollen estos comportamientos.  De no hacerlo, podrían desarrollar problemas de comportamiento.

3. Los problemas de comportamiento más comunes son arrancarse las plumas, gritar excesivamente y tornarse agresivas.  Todos las anteriores pueden corregirse... si se atienden a tiempo.

4. Será de vital importancia que los guardianes conozcan todo sobre la especie para que las entiendan.  Por ejemplo,  los gritos son parte de su comportamiento normal para encontrar pareja, ubicar a otros guacamayos, marcar territorio y hasta para jugar.  

5. Deben mantenerse en espacios    adecuados para su tamaño y mientras más grande sea la jaula, mejor.  Por eso, algunos dueños les destinan un cuarto completo sólo para ellas y las colocan en sus jaulas sólo a la hora de dormir.

6. La dieta debe incluir pellets y ser suplementada con frutas frescas, vegetales y una cantidad limitada de nueces. 

7. Una visita al veterinario, por o menos, una vez al año será imprescindible.   

El Dr. Armando G. Burgos-Rodríguez, DVM ABVP-Avian, es veterinario de aves y animales exóticos, y tiene su consulta en la  Clínica Veterinaria San Agustín, en el #26 de la marginal de la Ave. 65 de Infantería, en  Río Piedras. Para más información o para citas, pueden llamar al 787-759-8433.


YA QUE ESTAS AVES VIVEN TANTO...

¿Debes incluirlas en tu testamento?

Partiendo de la premisa de que los guacamayos pueden vivir 50 años o más, sus guardianes deben considerar la posibilidad de que estas mascotas podrían sobrevivirles. Para saber cuáles son las disposiciones que pueden contemplar para el cuido de sus mascotas en caso de que ellos falten, consultamos don la licenciada Cindy Badano.

 “Si usted tiene hijos que quieren a su mascota tanto como usted, dejar a su pájaro con ellos sería el mejor panorama, ya que se quedarán con alguien que los conoce y para quien la mascota representa un vínculo con un ser querido. En este escenario, debemos recordar que la ley trata a las mascotas como propiedad, por lo que se debe redactar un testamento y dejar la mascota en concepto de herencia a un hijo específicamente, tomando en cuenta que el valor económico del ave será contemplado como parte de la herencia que recibe.

 Si lo anterior no fuera posible, considere redactar un testamento y nombrar algún familiar o persona de su confianza como heredero de su mascota. Antes de redactar el documento, confirme la disponibilidad y el deseo de esta persona, ya que le estará pidiendo que asuma una responsabilidad que conlleva todo lo que se requiere de un amo responsable (atención, alimentos, cuidados veterinarios, etc.). Si esta persona no es un heredero forzoso (ordenado por ley), consulte con un abogado para asegurarse de que el valor del ave no sobrepase lo que la ley permite dar en herencia a los que no son herederos obligatorios.

  Las mismas precauciones se deben tomar si decide dejar su ave al cuidado de un refugio o santuario de animales. Recuerde que puede incluir una partida de bienes o dinero para ayudar a los nuevos guardianes con los gastos asociados con el cuidado de su mascota. Nuevamente, recuerde consultar con un abogado para confirmar que el valor no exceda lo que legalmente puede dejar a quien no es heredero forzoso.

  El estado de derecho en PR no permite que las mascotas sean nombradas como herederos, así que, para asegurar su bienestar cuando ya no estemos, debemos nombrar un guardián para su eventual cuido.

  En cualquier caso, se recomienda nombrar un heredero y un heredero alterno, en caso de que nuestro guardián de primera opción no esté disponible, por ejemplo, por causa de muerte, incapacidad o enfermedad”.

La Lcda. Cindy Badano Rosado es presidenta de la Comisión Especial sobre los Derechos de los Animales en el Colegio de Abogados de Puerto Rico