Ambulancia para atender a madres lactantes

06/25/2012 |
Madre e hijo: ambos necesitan orientación y apoyo para beneficiarse de la lactancia

Cuando nace un hijo, la emoción es muy grande. Aunque estés cansada, te queda adrenalina para festejar el nacimiento, y pese a que tengas dolores postparto, el ver el rostro de tu retoño te hace olvidar esas molestias, al menos por unos instantes. Sin embargo, la lactancia es una de las labores que aunque es beneficiosa para madre e hijo, conlleva sacrificios y es un gran reto. La clave para afrontarlo exitosamente: orientación.

Pero la realidad es que en ocasiones llevar a la práctica lo que dice la teoría es algo complicado. Cuando la madre se encuentra sola con su criatura, es que comienza a conocerlo y a entenderlo. Mientras ese proceso se da, hay madres que se sienten agobiadas y presionadas porque desean hacerlo todo bien, incluyendo amamantarlo. Es en ese momento tan vulnerable cuando más apoyo necesitan.

De ahí es que surge la idea de crear una ambulancia para emergencias relacionadas con la lactancia. Esta pequeña guagua, decorada con colores tenues y fotos alusivas al tema, recorre toda el área metropolitana y este del país ayudando a madres –en la casa o en el hospital– que necesitan asistencia urgente para poder lactar a sus hijos.

“Las mamás luego que salen del hospital tienen muchos problemas en su casa, ya sea porque en el hospital no lo lograron (lactar) perfectamente y al estar en su casa solas, pues definitivamente necesitan alguien que les pueda ayudar, y que ellas se sientan en la confianza de que las van a enseñar bien”, indicó la profesora Astrid Seguí, catedrática auxiliar de la Escuela de Enfermería del Recinto de Ciencias Médicas.

La también presidenta de Maternidad Feliz maneja una línea telefónica de emergencias que opera en el mismo horario que la ambulancia, de 6:00 a.m. a medianoche. Sin embargo, si surge una emergencia fuera del área de cobertura del vehículo, se pueden comunicar a la línea y, de necesitar que se le visite al hogar o al hospital, se gestiona la asistencia.

“Yo no voy a dejar a ninguna mamá sin resolverle el problema cada mamá que llame, sea donde sea; tengo a gente que puedo llamar (para asistirla)”.


Una emergencia para una madre lactante y que amerite intervención puede ser que el bebé no se esté pegando bien al pecho, que la madre tenga los senos lacerados, entre otras situaciones que pueden surgir en el proceso.

Posiciones para lactar

La posición correcta en la que se coloca al bebé para lactar es sumamente importante no sólo por comodidad, sino porque de esa forma el menor lacta bien y la madre no resulta lacerada.

Tal es el caso de Amnerys Rodríguez Santiago, madre de Diego, un bebé recién nacido que no estaba posicionado de la manera correcta, por lo que la laceró.

Esta madre primeriza agotó todos sus recursos para poder tener una lactancia exitosa con su pequeño. De hecho, asiste a grupos de apoyo, ya que entiende que “la lactancia no es algo que se aprende de una sola vez, es algo que constantemente tú vas aprendiendo y aprendiendo”.

Para Seguí, es más efectivo cuando se interviene con un bebé recién nacido.

“Un bebe que yo coja acabado de nacer se arregla rápido y la mamá no se frustra. Pero cuando tenemos bebés que ya han cogido un poquito de malas costumbres, que han cogido mamaderas por el lado, bobos por el lado, pues la succión de esos bebés es de mordida. A esos bebitos hay que enseñarlos a chupar bien”, detalló la profesora.

Por su parte, Amnerys aconseja a las futuras madres a que, a pesar de las dificultades que puedan surgir en el proceso, “que tomen la decisión de lactarlo porque para tener una mejor sociedad y tener una mejor calidad de vida y estilo debemos comenzar con el nacimiento, y estos bebés lactados se les proyecta mucho a través de la mamá, no sólo el alimento, sino también la seguridad, la confianza y el sentido de apego. El bebé aprende muchas cositas que no son sólo alimentación”, puntualizó la joven madre.

Las posiciones  más comunes son: 

Agarre de cuna – Es la posición clásica. En ella, la cabeza del bebé queda sujetada con las manos de la madre, bajo sus oídos y con los dedos como guía de la cabeza hacia el pezón.

Agarre de fútbol – En esta posición el bebé es colocado debajo del brazo de la mamá, como si fuera una bola de fútbol. La nariz del bebé debe quedar a la altura del pezón y los pies hacia la espalda de la madre.

Agarre en posición reclinada – La madre se recuesta de un lado y se coloca almohadas en la espalda y cabeza. De esa forma la espalda y caderas forman una línea recta. El bebé debe estar justo frente a la madre y, si necesita un poco más de altura para alcanzar el pezón, se le puede colocar una almohada. Ésta es la posición más adecuada para las madres que se recuperan de una cesárea o que han tenido un parto difícil.