Carmen Paredes Cintrón recibió entre 14 y 15 balazos

07/17/2012 |
El arma con que asesinaron a Paredes Cintrón fue descrita como una FN 5-7 o cop killer. Resulta que el esposo de la víctima, Pablo Casellas, había reportado hurtada una pistola de ese modelo el pasado Día de los Padres. (GFR Media / Erika P. Rodríguez)  
El coronel Reinaldo Bermúdez, jefe de la Región Norte de la Policía, ni negó ni confirmó la información a este diario.

El cuerpo de Carmen Paredes Cintrón, la madre de dos adolescentes que fue asesinada el sábado en hechos que aún están bajo investigación, presentaba entre 14 y 15 orificios de balas.

Una fuente con conocimiento del caso confirmó a Primera Hora que contrario a la información que ha circulado de que la esposa de Pablo Casellas Toro murió a causa de dos tiros recibidos, uno de ellos en la frente, el cuerpo de la mujer presentaba múltiples disparos.

El coronel Reinaldo Bermúdez, jefe de la Región Norte de la Policía, ni negó ni confirmó la información a este diario.

“Ni lo confirmo ni lo niego, pero todo depende de lo que me diga Forenses”, se limitó a decir ayer Bermúdez.

Paredes fue asesinada en el área de la piscina de su casa mientras leía un periódico que, se supo, presentaba pocas gotas de sangre. Su posición no mostraba lucha ni resistencia.

El examen forense ya fue completado y estuvo a cargo de la patóloga Rosa Rodríguez. Pero, hasta ayer al cierre del Instituto de Ciencias Forenses el cuerpo no había sido identificado por un familiar.

La pesquisa apunta, además, a que Paredes fue asesinada con un arma FN 5-7, conocida en la calle como una cop killer por su capacidad de traspasar chalecos antibalas.

Las fuentes aseguran que, de hecho, fue un arma de este tipo, muy rara en la Isla, la que Casellas Toro denunció que le robaron el pasado 17 de junio, Día de los Padres, cuando supuestamente fue víctima de un carjacking. “Le dieron ocho tiros a mi vehículo y me traspasó una bala por el brazo derecho”, narra el propio Casellas Toro en su página de Facebook, en la que aparecen, además, varias imágenes junto a su esposa y dos hijas, así como múltiples muestras de condolencias.

Bermúdez sostuvo que más de ocho agentes, en unión con altos oficiales de la Uniformada, están trabajando en la investigación del caso para poder llegar a una conclusión de qué fue lo que ocurrió la mañana del sábado en la residencia del matrimonio, localizada en la urbanización Tierra Alta III de Guaynabo.

Fue enfático en que se están estudiando todas las posibilidades, por lo que no se descarta ningún ángulo, incluida la posibilidad de que la pareja tuviera problemas matrimoniales. “Este caso va a ser esclarecido... Aquí no se descarta nada”, señaló Bermúdez.

Insistió en que Casellas Toro sigue siendo considerado como “parte perjudicada” de los hechos. “Hasta ahora no tenemos nada que lo señale”, dijo.

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