Conmemoran el 40 aniversario del hit 3,000 de Roberto Clemente en Pittsburgh

09/30/2012 |03:21 p.m.
Steve Blass, ex lanzador de los Piratas y amigo de Clemente, entrega la base que va en segunda a Roberto Clemente Jr., Vera Zabala y Luis Roberto Clemente.(gerald.lopez@gfrmedia.com)  
La ciudad de Pittsburgh, la organización de los Piratas y la propia familia de Roberto Clemente, conmemoraron esta tarde los 40 años del hit 3,000 del fenecido astro boricua.

Pittsburgh. En una corta pero emotiva ceremonia, la ciudad de Pittsburgh, la organización de los Piratas y la propia familia de Roberto Clemente, conmemoraron esta tarde los 40 años del hit 3,000 del fenecido astro boricua.

Previo al inicio del partido entre los Piratas y los Rojos de Cincinnati, la familia Clemente fue objeto de un homenaje a la memoria de aquella significativa fecha que se convirtió en un momento legendario  para el béisbol, y en especial para los latinos.

Doña Vera Zabala, viuda de Clemente, y sus dos hijos, Roberto Clemente, hijo y Luis Roberto Clemente, caminaron hasta la segunda base, donde se encontraron con el ex lanzador y compañero de equipo del carolinense, Steve Blass.

“Estar en el terreno de juego, cuando nos presentan, como siempre, se siente el amor y el respeto que esa fanaticada siente por la memoria  viejo”, dijo Luis Roberto Clemente.

Luego de observar en la pantalla gigante el vídeo del momento en que el boricua conectó el hit 3,000 el 30 de septiembre de 1972 en el Tree Rivers Stadium, el actor Modesto Lacen salió trotando del jardín derecho en su personificación de Roberto Clemente y se unió a la familia en el área de segunda base para colocar allí una almohadilla conmemorativa de aquel histórico momento, ante el aplauso de los miles de fanáticos que llegaron ayer al moderno PNC Park.

“Ver a Modesto, que es como parte de la familia,  salir con el uniforme de él (Roberto) fue bien emocionante. A la misma vez, estaba lloviendo y para mí eran como lágrimas del cielo (de Roberto)”, narró doña Vera Zabala luego de la ceremonia.

Mientras, Luis Roberto sacó unos segundos de la ceremonia para, en su interior, rendirle su propio tributo a su padre.

“Mientras poníamos la segunda base, mentalmente le estaba dando las gracias. Felicitándolo, por quien fue, por lo que nos dejó, por lo que representa como latino y como padre”, subrayó.