Negligencia instar a menor a pelear con otra

10/02/2012 |
Fátima Pérez y su madre, Enerolisa Polanco (extrema derecha), denunciaron que el caso responde a discrimen racial por ser de nacionalidad dominicana. Al centro, la abogada Maritza Torres. (sebastian.perez@gfrmedia.com)  
No fue hasta ayer que el DF tuvo conocimiento sobre el caso de una mujer que obligó a su hija a pelear con otra menor, y participó incluso de la paliza.

Contrario a lo que había asegurado un portavoz del Departamento de Educación (DE), no fue hasta ayer que el Departamento de la Familia (DF) tuvo conocimiento sobre el caso de una mujer que obligó a su hija a pelear con otra menor – y participó incluso de la paliza–, que fue grabada por un videoaficionado.

Impresionada por las escenas ocurridas frente a la escuela José Antonio Dávila, en Bayamón, la secretaria de la Familia, Yanitsia Irizarry, activó el protocolo de emergencia para investigar los hechos, en los que no se descarta radicar cargos de maltrato, en modalidad de negligencia, contra la madre de la adolescente agresora. Ayer la víctima, Fátima Pérez, de 15 años, y su madre, Enerolisa Polanco, señalaron al DE como responsable de la trifulca y alegaron que se trata de un caso de discrimen racial por ser ambas dominicanas.

“Censuramos enérgicamente lo ocurrido... Los padres, lejos de fomentar e incitar a la violencia a los menores de edad y con mayor importancia cuando estos son sus hijos, tienen que ser modelos a seguir donde el llamado sea el diálogo a la negociación y a la solución de disputas y diferencias de forma civilizada”, dijo Irizarry al tiempo que destacó que la agencia tomó conocimiento del incidente a través de Primera Hora y no a través del DE, como había asegurado el superintendente escolar de Bayamón, Raúl Colón.


“Inmediatamente se activó un referido en la Línea de Emergencia, razón por la cual este incidente se encuentra bajo investigación. Conforme al protocolo, ambas familias van a ser investigadas, se va a visitar la comunidad para poder determinar el origen de la conducta violenta exhibida por la joven”, agregó la secretaria.

Irizarry también repudió cualquier inacción por parte del DE y dejó establecido cuál debió haber sido el protocolo a seguir.

“Cuando existen diferencias entre menores, los planteles escolares cuentan con trabajadores sociales y orientadores que pueden mediar el conflicto. La violencia no es una alternativa para la solución de los problemas. Puerto Rico se distingue por nuestra diversidad cultural. El discrimen y la violencia no tienen justificación”, expresó.