Muere baleado agente de Patrulla Fronteriza en Estados Unidos

10/02/2012 | 03:43 p.m.
El tiroteo ocurrió después de que se activó una alarma en uno de varios sensores instalados en la frontera. Los tres agentes acudieron a investigar, dijo Carol Capas, vocera del jefe policial del condado de Cochise. (AP)  
El agente lesionado fue aerotransportado a un hospital con heridas de bala en un tobillo y una nalga, según la Patrulla Fronteriza.

Un agente de la Patrulla Fronteriza fue muerto hoy en un tiroteo en Arizona cerca del límite internacional con México, el primer ataque fatal contra un miembro de esa dependencia desde que una balacera con delincuentes mexicanos en 2010 derivó en que el Congreso investigara una fallida investigación de contrabando de armas.

El agente muerto —identificado como Nicholas Ivie, de 30 años— y un colega patrullaban el desierto cerca de Naco, Arizona, cuando comenzó un tiroteo poco antes de las 2:00 de la mañana locales, informó la Patrulla Fronteriza. El segundo agente, que resultó lesionado de bala en un tobillo y una nalga, se encontraba hospitalizado y estable en un hospital.

Las autoridades no han identificado al agente herido, ni dijeron si decomisaron armas en el sitio del tiroteo.

Durante una conferencia de prensa en Naco, un funcionario del FBI dijo que esa agencia federal sigue recabando y analizando información en el sitio del crimen y que podría llevarle varios días completar esa labor. El FBI y la Oficina del Alguacil del condado de Cochise, que también participa en las investigaciones, se negaron a decir si los detectives han recuperado armas o casquillos de bala.

No se han hecho arrestos, pero las autoridades sospechan que más de una persona disparó contra los agentes.

"Ha sido un día largo para nosotros, pero lo ha sido más para una esposa cuyo marido ya no llegará a casa. Lo será mucho más para los dos niños cuyo papá no llegará a casa, y eso es lo que va a fortalecer nuestra determinación" para hallar a los responsables y hacer cumplir la ley, dijo Jeffrey Self, comandante del mando conjunto del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza en Arizona.

El último agente de la Patrulla Fronteriza que murió a disparos mientras estaba en servicio fue Brian Terry, quien falleció en un tiroteo con delincuentes mexicanos cerca de la frontera en diciembre de 2010. La estación de la Patrulla Fronteriza en Naco, donde estaban emplazados los agentes baleados el martes, recibió recientemente el nombre de Terry.

Aquel ataque que costó la vida a Terry fue relacionado posteriormente con una fallida operación del gobierno estadounidense contra el contrabando de armas, conocida como "Rápido y Furioso". Esa operación fue controversial porque permitió que los presuntos contrabandistas transportaran las armas a través de la frontera, en vez de detenerlos tan pronto salían de las tiendas donde las habían comprado.

Las autoridades pretendían rastrear las armas hacia México. Dos fusiles hallados en el sitio donde Terry murió fueron comprados por un miembro de la red de contrabando de armas que estaba siendo investigado.

Los críticos de la operación dicen que cualquier tiroteo en la zona fronteriza provoca temores de que aquellas armas ilegales se sigan usando en la violencia en la frontera.

"Por el momento, no hay forma de saber cómo murió el agente pero, debido a la operación Rápido y Furioso, nos preguntaremos durante años si las armas que se usen en cualquier asesinato en la frontera fueron parte de una estrategia mal asesorada para permitir el transporte de armas", dijo en un comunicado el senador republicano Chuck Grassley.

La familia de Terry dijo que el nuevo tiroteo constituye un "recordatorio crudo sobre los peligros inherentes que amenazan la seguridad de quienes viven y trabajan cerca de la frontera".

Las autoridades establecieron un retén en un camino no pavimentado a unos 11 kilómetros (siete millas) al sureste de Bisbee. Un camión de la Patrulla Fronteriza y otro vehículo con dos baños portátiles recibieron autorización para pasar por el puesto de control.

Los agentes en el retén se negaron a hacer declaraciones e impidieron que los reporteros pasaran a la zona.

El tiroteo ocurrió después de que varios agentes acudieron a investigar un sensor que activó una alarma en una escarpada zona montañosa a unos ocho kilómetros (cinco millas) al norte de la frontera, dijo la portavoz del alguacil Carol Capas. No se sabe si los agentes respondieron al fuego, agregó.

Veintiséis agentes de la Patrulla Fronteriza han perecido en servicio desde 2002.