Exigen les permitan reclamar por los suyos- Ve vídeo

10/03/2012 |
Solicitan que se sancione la decisión del contralor como censura previa.

Reclaman su derecho a quejarse públicamente.

Miembros de la Asociación de Víctimas de Impericia Médica acudieron ayer a la Corte federal con una demanda contra el Contralor Electoral de Puerto Rico por prohibirles que publiquen dos anuncios en los que critican a Luis Fortuño por reducir las compensaciones por negligencia que ocurran en los centros de traumas privados.

La Asociación le requirió al tribunal que adjudique la acción del contralor Manuel Torres como una censura previa que violenta la Constitución de los Estados Unidos en lo que concierne al derecho de libre expresión de todos los ciudadanos americanos.

Las víctimas sostienen que la censura ejercida por Torres contraviene también su derecho a la asociación y al debido proceso de ley. El Contralor está tratando a la Asociación como si fuera un comité con intereses partidistas, sujetos a la Ley de Fiscalización del Financiamiento de las Campañas Políticas, calificativo que rechazan las víctimas.

En el recurso legal se solicita un injunction preliminar y permanente que deje sin efecto la orden de Torres y que se declaren además como inconstitucionales varias secciones del estatuto.

El gobernador Luis Fortuño apoyó ayer la veda a los anuncios de la Asociación. “Todos tenemos que cumplir con las leyes. Si no han cumplido, que cumplan”, dijo.

Fortuño afirmó que al Gobierno también le están deteniendo campañas y que “todos están en igualdad de condiciones”. El mandatario alegó que la campaña sobre la impericia la financian los abogados litigantes.

Sobre el reglamento de los centros de trauma –que le extiende a hospitales privados los privilegios ante las demandas que gozan las instituciones públicas– dijo que este se aprobó para poder atender a los pacientes cerca de su hogar.

“Esto es para casos de accidentes bien serios. ¿Quién se beneficia? Se beneficia el paciente, que de otra manera tardaría dos horas en llegar a un centro médico, que no da abasto”, insistió.

En los centros de trauma las compensaciones no pueden pasar de los $75,000, de por vida.