Se despiden Chipper Jones y Omar Vizquel

10/05/2012 |
No regresarán a juego el año que viene

La última jornada del béisbol de Grandes Ligas estuvo llena de definiciones y emotivas despedidas.

El pasado miércoles no tan solo se definieron los títulos de la División Este y Oeste de la Liga Americana, sino que también marcó el adiós de los veteranos jugadores Omar Vizquel y Chipper Jones.

Y aunque los dos pusieron punto final a sus carreras como jugadores en escenarios diferentes –Vizquel se despidió en Toronto, con uniforme de los Azulejos, y Jones lo hizo en Pittsburgh, donde sus eternos Bravos jugaron su último partido de serie regular– ambos peloteros fueron vitoreados por la fanaticada que les rindió tributo a sus respectivas trayectorias y su acostumbrada entrega en el terreno.

Vizquel, de 40 años, jugó 24 años en las Mayores en la que pegó 2,877 inatrapables, fue seleccionado tres veces al Juego de Estrellas y 11 veces ganador del Guante de Oro.

“Salió perfecto”, dijo un radiante Vizquel a Prensa Asociada al finalizar su último partido en el que jugó como campocorto, posición que ocupó gran parte de su carrera.

“Ganamos el partido, bateé un imparable, hice una jugada y todos nos vamos a casa felices”, agregó el venezolano, quien con un sencillo en la séptima entrada se posicionó en el lugar número 40 de más hits en la historia con 2,877.

Vizquel también fue despedido por los jugadores de Toronto y Mellizos de Minnesota en el terreno de juego.

“Inmenso con el guante, uno de los mejores de todos los tiempos”, declaró el dirigente de los Mellizos, Ron Gardenhire. “Siempre muy acrobático. Parecía hacerlo realmente tan sencillo. Pienso que hicieron un muy bien los aficionados ovacionándolo. Venezuela realmente tiene que estar orgulloso de él”.

Pero, si emotivo fue el adiós de Vizquel en Toronto, más sentimental fue el último partido de temporada regular de Jones con Atlanta, con quienes jugó sus 19 años de carrera.

Jones terminó su hoja de servicio de la misma forma que lo hizo cuando tomó su primer turno al bate en las Mayores aquel 14 de septiembre de 1993. Con un inatrapable como de bateador emergente, esta vez, ante los Piratas en Pittsburgh.

“Quería salir de la misma manera que entré”, confesó Jones a mlb.com.

“Obviamente, el final de película sería pegar un batazo que caiga en el río. Pero, no trato de hacer cosas que no solía hacer. Estoy feliz con haber bateado el inatrapable al jardín de la derecha. Solo tuve una oportunidad al bate y fue mi último turno. Ambos fueron memorables”, prosiguió Jones, quien fue despedido en cada uno de los parques de la Liga Nacional luego de anunciar su retiro en los campos primaverales.

El ganador del premio al Jugador Más Valioso en el 1999 y un anillo de Serie Mundial en el 1995 terminó su carrera con promedio de bateo de .303, con 468 cuadrangulares, 2,726 inatrapables y 1,623 carreras remolcadas.