En Forenses vehículo con que se sospecha atropelló a Mayra

10/09/2012 |08:15 p.m.
Este automóvil será examinado para determinar si tiene material genético que pueda ser comparado con el de Elías Díaz y otras dos personas atropelladas en la avenida Constitución en Puerta de Tierra, San Juan. (jose.reyes@gfrmedia.com)  
El auto Nissan Versa, color blanco, del año 2010, fue trasladado poco después de las 6:00p.m. desde una residencia en la urbanización Santa Rosa, en Bayamón.

Agentes del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de San Juan entrevistaban este martes en la noche a la mujer que aparece como dueña registral del auto Nissan Versa, color blanco, del año 2010, ocupado en la tarde en una casa en Bayamón, bajo sospecha de que fue utilizado para atropellar a la corredora Mayra Elías Díaz y dos acompañantes el pasado 22 de septiembre.

El capitán Rolando Trinidad, jefe de la División de Homicidios del CIC de San Juan, indicó que la mujer, cuyo nombre tiene este medio, pero se mantiene en privado porque la Policía no la considera sospechosa, era entrevistada en un lugar fuera del Cuartel General de la Policía.

Según Trinidad, la mujer estaría acompañada por dos abogados: uno llamado Germán Hernández y otro al que sólo identificó por los apellidos de Díaz Narváez.

El auto fue trasladado poco después de las 6:00 p.m. desde una residencia en la urbanización Santa Rosa, en Bayamón, en una grúa hasta el Instituto de Ciencias Forenses en Río Piedras.

Previo a ser movido y debido a la lluvia que cayó a esa hora, se levantaron muestras en la carrocería de posibles manchas de sangre, de caballo y tejido humano, supo este diario.

 Trinidad sólo dijo que "podía" haber algo de sangre.

 “Hemos recibido numerosas confidencias en Ponce, en Caguas, aquí mismo en Bayamón y en Toa Alta. Y hemos, obviamente, verificado todas las confidencias que han llegado, y en el día de hoy (ayer) se recibió una información, en horas de la mañana y dimos con un vehículo con las descripciones que son similares a las del auto implicado en este caso”, indicó Trinidad.


“Está impactado de frente, tiene el cristal roto, le falta el retrovisor (del lado izquierdo), lo cual concuerda con la escena que nosotros tuvimos el día de esos hechos. Tenemos que comparar ahora la sangre y el retrovisor que le falta a ese vehículo con el que nosotros tenemos para ver si podemos amarrarlo a la escena”, agregó el teniente.

Una vecina de la urbanización Santa Rosa mencionó que la dueña del auto sospechoso es madre de dos hijos y que uno de ellos reside fuera del país. El otro, un joven de poco menos 30 años y “bien activo en la iglesia”, podría ser la persona que conducía el vehículo la noche de los hechos, opinó Trinidad.

“Dada la información que tenemos, que no se ha podido corroborar aún, habría sido el hijo de esta señora quien conducía el vehículo (esa noche). Ella tiene dos hijos varones. Ninguno de ellos estaba en la residencia, así que no hemos tenido oportunidad de entrevistarlos aún”, expresó Trinidad.

Por otro lado, la vecina contó que le tomó por sorpresa llegar esta tarde a su casa y toparse con la escena de que se estaban llevando el carro bajo criterios de sospecha, pues “ellos ni salían de su casa”.

 “Ellos son unos vecinos bien tranquilos. Yo solo los veía cuando salían a arreglar el patio, pero la verdad es que a ellos nunca se les veía salir de ahí (su casa)”, aseguró la mujer.

 Elías Díaz fue impactada cuando corría a eso de las 6:50 a.m., por el carril de las guaguas de la AMA de la avenida Constitución. La corredora se encontraba junto a Jorge Rivera Bujosa y Ana María Rivera, quienes también fueron arrollados por el conductor o conductora del mismo auto, que se dio a la fuga.

A pesar de que los agentes habían analizado los vídeos de varias cámaras de seguridad del lugar de los hechos, se les había hecho difícil obtener la tablilla del auto, cuyo paradero se desconocía.

La corredora continúa recuperándose en el Centro Médico en Río Piedras, donde ha estado alerta los pasados días y en constante comunicación con su esposo e hijas a través de una pizarra que le facilitaron a la familia porque no puede hablar durante las próximas semanas, como parte del tratamiento para su recuperación de una cirugía a la que fue sometida en la mandíbula.

Javier Colón Dávila colaboró en esta historia