Cerca del que arrolló a Mayra

10/10/2012 |
Al auto le falta un retrovisor y tiene el bonete doblado, lo que concuerda con escena.

Saber que la Policía identificó a la persona que arrolló y abandonó a su suerte a su esposa Mayra Elías Díaz, así como a sus compañeros corredores, sin duda provoca en Luis Javier Pérez cierto alivio.

A tres semanas del accidente que amenazó con dejar a su pareja parapléjica, Pérez ha concentrado sus fuerzas en la recuperación de su compañera. No ha querido invertir sus pensamientos en esa persona y en por qué tomó la controversial decisión de no detenerse.

La corredora se encontraba junto con Jorge Rivera Bujosa y Ana María Rivera, quienes también resultaron heridos mientras practicaban para un maratón en las inmediaciones del parque Luis Muñoz Rivera, en San Juan.

De lo que está convencido Pérez es que aún no ha podido perdonar a la persona responsable. Será un proceso de sanación largo. “Creo que la persona también tiene que pasar por el proceso de perdonarse a sí misma si tiene algún grado de remordimiento. Yo no le he dado mucho pensamiento a eso”, sostuvo.

Ayer, en la urbanización Santa Rosa de Bayamón, la Policía logró identificar el vehículo con el que se presume que se arrolló a los corredores. El mismo está a nombre de una fémina, cuya identidad no había sido revelada al cierre de esta edición, ya que la Policía no la considera sospechosa.

Sin embargo, la mujer fue entrevistada en un lugar fuera del Cuartel General de la Policía. Se supo que era asistida por dos abogados: uno llamado Germán Hernández y otro al que sólo identificó por los apellidos Díaz Narváez.

Al auto Nissan Versa le falta el espejo retrovisor del lado del conductor, tiene el cristal delantero roto y el bonete doblado. Al parecer, permaneció guardado en la marquesina con el número de tablilla cubierto.

“La noticia, obviamente, es buena y me trae un poco de alivio. Como que me quita un poco de peso encima porque, obviamente, yo estoy pendiente a Mayra, pero siempre está eso en la parte de atrás de la cabeza”, dijo.

Este diario supo, además, que en el carro se encontraron rastros de tejido, sangre y cabello. No obstante, el teniente Rolando Trinidad, del CIC de Bayamón, sólo confirmó que “podía” haber algo de sangre.

“Está impactado de frente, tiene el cristal roto, le falta el retrovisor, lo cual concuerda con la escena que nosotros tuvimos el día de esos hechos. Tenemos que comparar ahora la sangre y el retrovisor que le falta a ese vehículo con el que nosotros tenemos para ver si podemos amarrarlo a la escena”, mencionó el teniente.

El allanamiento fue realizado por agentes del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de San Juan, a donde se esperaba que fuera trasladada la sospechosa. El auto fue transportado al Instituto de Ciencias Forenses (ICF) y sería sometido a un análisis pericial para determinar si tiene material genético que pueda ser comparado con el de Elías y los otros dos corredores.

“Yo pienso que se tiene que hacer justicia y que las cosas tienen que llegar a donde tienen que llegar tarde o temprano”, señaló el hombre, quien, aunque prefiere no juzgar al responsable debido a que desconoce las circunstancias bajo las cuales ocurrió el accidente, no puede evitar cuestionar por qué no se detuvo a ofrecer ayuda.

“No lo puedo juzgar, pero a la verdad que ha causado mucho daño y mucho dolor. Es algo que ha sido bien fuerte y que seguirá siendo bien fuerte”, dijo sin poder esconder el sufrimiento que están atravesando como familia.

“Lo mínimo que pudo haber hecho es parar y por lo menos ver el estado de las personas y llamar al 9-1-1 y reportarlo, y dar la cara y no dejarlos ahí al abandono. Gracias a Dios que habían otras personas corriendo, pero si no hubiera sido así, él era la única persona que hubiese podido buscar ayuda, entonces se va y los deja ahí”, señaló.

Sigue recuperándose

Mayra continúa sorprendiendo de una forma prácticamente milagrosa a su familia y los médicos que la atienden ante la mejoría que ha logrado en tres semanas.

Un panorama completamente tenebroso fue transformado por uno esperanzador, lo que tiene a su familia aferrada a la fe.

La corredora de 42 años se recupera de una cirugía que se le realizó para ajustar la columna vertebral, donde sufrió dos fracturas; ya se comunica con su familia a través de una pizarra y ayer logró estar cuatro horas sin el ventilador.

Es posible que Mayra sea retirada del ala de cuidado intensivo la semana próxima si se sigue recuperando. Mientras, amigos y familiares trabajan en la planificación de una carrera el próximo 15 de diciembre para recaudar fondos para su recuperación.

Javier Colón Dávila colaboró en esta historia.