¿Beso apasionado o ataque sexual?

10/25/2012 |
(Archivo)  
Antes una romántica postal, ahora una famosa foto es vista como una imagen de violencia sexual contra la mujer.

Es seguramente uno de los besos más famosos de la historia. El marinero George Mendonsa tomó por la cintura a la enfermera austriaca Greta Zimmer Friedman en pleno Times Square y le plantó un beso apasionado, contagiado por la emoción del fin de la Segunda Guerra Mundial.

La memorable imagen, captada en 1945 por Alfred Eisenstaedt para la revista Time, se convirtió en una de las fotografías más reproducidas y en una romántica postal de un momento impulsivo.

Sin embargo, casi 67 años después de aquel beso, el retrato Kissing Sailor tomó un nuevo matiz cuando se descubrió en mayo pasado que Mendonsa y Zimmer Friedman –de entonces 22 años y actuales 89– no eran pareja como muchos pensaban, sino perfectos desconocidos.

Él era un marinero extraño con “un par de tragos encima”, como él mismo confesó en una entrevista con CBS, que la tomó por la fuerza, sin que ella tuviera tiempo ni fuerzas para reaccionar.

“El tipo solo se acercó y me besó”, afirmó Greta en el 2005, asegurando que nunca quiso ser besada.

A la fuerza

La revelación del verdadero contexto de la imagen ha generado recientemente duras críticas a la foto, especialmente por parte de feministas y activistas de los derechos de las mujeres en Estados Unidos.

Estas voces denuncian que lo que el marinero cometió fue un ataque sexual, al punto de catalogarlo como un “borracho depravado”.

Esta interpretación fue revalidada aquí en la Isla por Amárilis Pagán Jiménez, directora ejecutiva del Proyecto Matria, quien no ve en el histórico retrato un momento romántico.

“Se ve en el lenguaje corporal que ella está tensa y que él está utilizando fuerza para aguantarla. La manera en la que le está sujetando la cabeza es casi como una llave”, opinó Pagán Jiménez, destacando la indiscutible fuerza del hombre.

“Nunca me ha gustado (el retrato) porque se ve a la mujer en una posición de subordinación frente al poder del hombre. Además, es muy estereotipada: el marinero con la enfermera. Él representa la fuerza bruta, la agresividad y el dominio, representa al ejército, y ella está de blanco, con el uniforme de una profesión que se relaciona con el cuido, la obediencia y la sumisión”, detalló la portavoz de Matria, una entidad sin fines de lucro que ayuda a mujeres maltratadas y en pobreza.

Abuso machista

Onelia Pérez Rivera, directora ejecutiva del Centro Mujer y Nueva Familia en Barranquitas, también consideró que cuando Mendonsa tomó entre sus brazos y besó a la enfermera, el marinero cometió un claro acto de abuso sexual.

“Cualquier contacto o acción sexual no deseada es una agresión, así de sencillo. Pero para muchos, el tener eso claro ha sido un proceso difícil”, lamentó.

“Pensamos que la agresión sexual es cuando ocurre una violación, pero todo tipo de toqueteos, manoseos y besos no consentidos son también agresiones”, dijo la vocera del Centro, que apoya a sobrevivientes de violencia de género.