Sus días cambiaron en un año

10/26/2012 | 06:03 p.m.
Primera Hora / Gabriel López Albarrán  
Conoce a Jeniely, una lola que pese al ajetreo se inició en disciplina del tríalo

Hace un año, Jeniely Gerena aprendió a correr bicicleta, nadar y entrenarse en el deporte del tríalo. “Literalmente aprendí a hacer todo eso hace en un año. Siempre me han gustado los deportes como el voleibol, tenis, pero nunca podía practicar con consistencia, pues con el ajetreo era muy difícil coordinarlo con las demás personas, así que al final desistía. En el tríalo encontré esa individualidad. Aquí, aunque muchas veces se entrena con alguien, no dependes de nadie para poder hacerlo; si llega gente, cool y, si no, arrancas sola y la pasas bien igual”.

Como consecuencia, logró bajar sus libras de más tras sus dos embarazos. Cuenta con más de 30 nuevas amistades y casi un centenar de conocidos, y disfruta de una nueva figura que no tiene que limitarse a la hora de peguntarse qué ropa me pongo. “Para una fashionista empedernida, pues esto es un plus, es un boost de autoestima que no tiene precio”, afirma.

Tal ha sido el giro que han dado sus días que, cuando va a correr con su mejor amiga, esta no repara en echarle bromas sobre su parecido con una típica alcaldesa por la cantidad de personas que a cada rato la saludan. “El deporte del tríalo me ha acercado a conocer y disfrutar cosas hermosas a diario y sin salir de mi país o planificar una megavacación. A diario corro por el área de Condado, Viejo San Juan y es hermoso ver esos paisajes”, acota Gerena, quien es ingeniera electricista y en noviembre planifica correr las 26 millas del Maratón de Nueva York.