Lamentan muerte de joven policía

11/09/2012 |
Familiares, vecinos y miembros de la Uniformada lamentaron el vicioso asesinato del agente Iván G. Román Matos, de 34 años, quien apenas llevaba dos años como policía.

San Sebastián. Perdió la vida en el cumplimiento del deber.

Familiares, vecinos y miembros de la Uniformada lamentaron el vicioso asesinato del agente Iván G. Román Matos, de 34 años, quien apenas llevaba dos años como policía.

El joven, criado en San Sebastián y residente de Moca, acudió el miércoles en la noche a atender una querella por robo en la farmacia Walgreens de Toa Baja y puso bajo arresto a un sujeto. Al sacarlo del local, sin aparentemente registrarlo ni esposarlo, le hizo cuatro disparos a quemarropa en el rostro. Román Matos murió poco después mientras recibía atención médica.

Al cierre de esta edición, se supo que el principal sospechoso de la muerte del agente, David Domenech Andino, quien también utiliza el nombre de David Nieves Andino, alias “Davicito”, se entregó a la Policía junto a un abogado, y fue transportado a la comandancia de Bayamón.

Domenech tiene expediente criminal por violación a la Ley de Armas, escalamiento y daños en el 2007. Por estos casos cumplió una sentencia de dos años y medio.

“Entendemos que tenemos las pruebas suficientes para arrestar al señor Domenech sospechoso del asesinato del cobarde asesinato del compañero”, había dicho más temprano Héctor Pesquera, superintendente de la Policía, al pedir la colaboración de la ciudadanía para dar con el sospechoso.

Más temprano, otro de los implicados en el robo también se entregó y era interrogado en el cuartel de Bayamón.

Destrozada la familia

Ivette Medina, madrastra de “Ivancito”, señaló que el agente murió haciendo lo que le apasionaba. Román había trabajado por diez años como oficial de custodia de la Administración de Corrección y Rehabilitación, en el área de menores. Además, era padre de un varón de nueve años de edad, a quien se le dio la triste noticia con el apoyo de trabajadores sociales.

“Él siempre quiso ser policía y cuando estaba en Corrección le decíamos que tuviera mucho cuidado, porque él no estaba armado, y mira lo que le ha pasado”, dijo casi sin poder hablar Medina, agregando que su esposo, también de nombre Iván, y la madre del muchacho, Eneida Matos, identificaron el cuerpo de su hijo en el Instituto de Ciencias Forenses (ICF) y realizaban las gestiones para el velatorio y exequias fúnebres.

“No tiene sentido, ¿qué está pasando con los valores? Puerto Rico no puede seguir así... la gente tiene miedo, no puede salir, no pueden trabajar, porque él estaba trabajando”, expresó en un mar de lágrimas la mujer, quien describió a su hijastro como humilde, trabajador y cariñoso, un amante del deporte de los gallos, y recordó que hace mes y medio estuvo de vacaciones y prácticamente se la pasaba todo el día con su padre en el barrio Hato Arriba de San Sebastián, donde se crió.

Vecinos de la comunidad y agentes del distrito de Moca, pueblo donde residía el policía, no salían del asombro por la forma en la que Román Matos fue asesinado.

Tan reciente como el pasado martes, el agente había estado a pocos pasos de la residencia donde se crió, ejerciendo su derecho al voto en las elecciones en la escuela elemental Bernardo Méndez, para luego regresar a Toa Baja.

En esa oportunidad compartió con quienes fueron sus vecinos, Celsa y Clodomiro Morales. “Hablamos de la política, porque somos del mismo partido... él es un muchacho tranquilo y nos apena mucho porque era buen padre, hijo, muy apegado a su papá, y su muerte nos toma de sorpresa...” sostuvo doña Celsa.

Mientras, los agentes Rolando Cruz y Carmen Lorenzo, del distrito de Moca, se mostraron preocupados por la ola criminal y las intervenciones que a diario realizan con toda clase de delincuentes, y reflexionaron de que “no deben ser confiados” al momento de intervenir, y tomar las debidas precauciones.

“Salimos a trabajar, pero no sabemos si regresamos a nuestros hogares. Es lamentable, triste, a veces el exceso de confianza nos provoca estas situaciones, pero estamos bien afectados con la muerte del compañero”, dijo Cruz.

“Todos somos una familia y es un policía más que muere en el cumplimiento del deber, un padre de familia, y estamos muy tristes por esta pérdida”, expresó la agente Lorenzo.