Vivo de milagro anciano asaltado con un martillo - Ve el vídeo

11/15/2012 |
Don Rafael Torres Rosario relató que el delicuente, a quien conocía desde hacía 15 años, buscaba dinero para poder saciar su vicio de drogas. (wandaliz.vega@gfrmedia.com)  
Vecinos horrorizados por lo vulnerables que están ante el alza del crimen en la zona.

Comerío. Don Rafael Torres Rosario pasó el susto de su vida nada menos que a los 92 años de edad.

Ahora no tiene dinero para pagar la luz, el agua, la mueblería y un modesto préstamo que tiene pendiente. Y es que casi le roban la vida cuando un asaltante se propuso quitarle sus escasos ahorros.

Poco más de 24 horas después del incidente, una cicatriz morada, de cerca de tres pulgadas de largo, le cruza el lado derecho de la frente, encima de la ceja.

Don Rafael, quien fue empleado municipal por unos 30 años, se levantó para ir al baño cerca de la 1:00 de la madrugada, cuando se encontró de frente con Jesús Hevia Cintrón en la salita de su modesta casa en el barrio Cuba Libre, en Comerío.

El intruso acababa de subir por la parte de afuera del balcón y de allí se trepó por el portón lateral de la casa que da a un pasillito, que es el que divide la propiedad de la del vecino. Una vez allí logró acceso a la ventana del baño, la que forzó para entrar.

Hevia “es un hombre grande”, aseguró “don Rafa”, quien a pesar de su avanzada edad se defendió como pudo.

“Estuvimos como 10 minutos forcejeando”, relató visiblemente conmovido en entrevista con Primera Hora.

“Me dijo: ‘Dame los chavos’. Le dije que estaban dentro de los tenis... unos tenis que yo tenía dentro del clóset, pero no me soltó”, aseguró mientras recreaba con sus manos la forma en que el delincuente lo sujetaba.

La pelea continuó hasta que Hevia echó mano al martillo que estaba en una esquina y con él golpeó a don Rafa, abriéndole la frente.

“Yo pensaba que me iba a matar”, dijo.


Cuando lo dejó en el suelo ensangrentado, buscó los tenis, y no solo sacó el botín de $500, sino que además se llevó el par de zapatillas deportivas.

El anciano entiende que Hevia, a quien conocía desde hacía 15 años, buscaba dinero para poder saciar su vicio de drogas.

El escarceo fue tanto que los vecinos se despertaron y hasta vieron salir al hombre de la residencia de don Rafa. Algunos lo siguieron corriendo. Otros acudieron a darle auxilio al anciano, lo que fue determinante para que hoy esté machucado, pero de vuelta en su casa.

Hevia fue detenido y el mismo martes se le encontró causa para arresto por los delitos de robo, violación a la Ley de Armas, escalamiento y agresión grave, y se le impuso una fianza de $100,000, que no pudo prestar, por lo que fue sumariado en la cárcel Las Cucharas, en Ponce. La vista preliminar se fijó para el 4 de diciembre.

¿Usted cree que se le va a hacer justicia?

No sé.

Un vecino de don Rafa –que no quiso identificarse– dijo que desde hace un año ha empeorado la situación de violencia, escalamientos y robos en Comerío.

¿Y qué están haciendo las autoridades?

Muy poco. Hay que vivir con las puertas cerradas. Aquí te asaltan en tu casa. Sobre todo, cogen a la gente sola y las maltratan, les hacen daño.

La esperanza del vecino y amigo de don Rafa es que lo envíen a un proyecto residencial que se está construyendo para personas de la tercera edad y escasos recursos.

“Él cualifica. Vamos a ver si el Municipio responde”, indicó levantando una ceja al tiempo en que no podía creer que un día después del incidente el alcalde popular, Josean Santiago, no haya ido a visitar a la víctima.

Llamadas de este diario el martes para una reacción del alcalde tampoco fueron respondidas. En su oficina primero dijeron que se encontraba fuera de Puerto Rico, cuando en realidad estaba en la reunión de alcaldes populares.