No tiene abogado la mujer acusada de pegarle tiro en la cabeza a esposo

11/15/2012 |11:58 a.m.
La Sociedad para la Asistencia Legal no asumió la representación de Gisela Sánchez Garriga.

La vista preliminar que se sigue contra Gisela Sánchez Garriga, imputada de asesinar a su pareja de un disparo en la cabeza, no comenzó hoy debido a que la mujer no tiene representación legal.

Ante esta situación, la jueza Sylkia Carballo Nogueras del Tribunal de Caguas citó a los familiares de la mujer, de 29 años, a una vista de seguimiento para discutir el asunto. Esta vista se celebrará el 26 de noviembre, mientras que la vista preliminar se pautó tentativamente para el 3 de diciembre.

La Sociedad para la Asistencia Legal no asumió la representación de Sánchez Garriga porque su familia expresó que se encontraba en el proceso de contratar al licenciado Roberto Alonso, contratación que no se materializó.

Sánchez Garriga, quien se encuentra detenida en la cárcel de mujeres de Vega Alta, no estuvo en la sala 302 durante la breve audiencia, ni previo al proceso cuando oficiales de sala realizaron gestiones para contactar a su familia.

 Contra la mujer, que se encuentra presa porque no pudo pagar la fianza de $200,000 que se le impuso por este caso, pesan un cargo de asesinato y dos violaciones a la Ley de Armas por portar y disparar un arma.

A su salida de sala, la fiscal Dailú Rivera explicó a este medio que Sánchez Garriga se imputa dispararle en la cabeza a su compañero Eric Cruz mientras éste dormía en su residencia del barrio Campo Bello en Cidra la madrugada del 24 de octubre.

Cruz, de 32 años, trabajaba ocasionalmente en un negocio en Cayey. La imputada, según la fiscal, no trabajaba, pero tiene tres hijos. La hija mayor se encuentra con los abuelos maternos, mientras que los otros menores residen con sus padres biológicos.

La mujer confesó el crimen, según informaron las autoridades al momento de la radicación de cargos. Esa investigación arrojó que alegadamente mató a su compañero -con quien sostenía una relación de meses- por celos porque sospechaba que el hombre mantenía una relación con otra mujer.