Miss Universe audicionó para Miss Rhode Island con un traje roto

12/20/2012 |08:55 a.m.
Olivia Culpo entiende que se puede lograr todo en la vida con empeño, dedicación y trabajando fuertemente. (ana.abruña@gfrmedia.com  
La fémina es violonchelista y entiende que se puede lograr todo en la vida con empeño, dedicación y trabajando fuertemente.

 Las Vegas.- Hace un año la joven estadounidense Olivia Culpo, de 20 años, decidió audicionar para el certamen de Miss Rhode Island con un vestido de $20 que estaba roto en la parte de atrás. La única intención de competir era para demostrarse a sí misma que podía.

Anoche, esa misma joven fue coronada como la nueva Miss Universe en el teatro del Planet Hollywood Resort & Casino, el mismo lugar en el que el pasado mes de junio fue coronada como Miss Estados Unidos.

De padres músicos, Culpo es una violonchelista hermosa e inteligente, quien entiende que se puede lograr todo en la vida con empeño, dedicación y trabajando fuertemente.

En su primer encuentro anoche con la prensa como Miss Universe 2012, Culpo expresó que esperaba con su triunfo avivar, aunque fuera un poco, las almas de miles de estadounidenses que están de luto ante la reciente tragedia ocurrida en Connecticut, donde 26 personas fueron asesinadas, la mayoría niños y niñas.

“Creo que lo que todos debemos de aprender de esta tragedia es a apreciar cada día como si fuera el último. Abracemos a nuestras familias y amigos todos los días porque uno nunca sabe lo que pueda pasar”, manifestó la nueva soberana, a quien se le cuestionó si creía que era tiempo de que su país legislara para controlar las armas de fuego.

“En América tenemos derechos y uno de los derechos es la protección personal. Pero con la reciente tragedia, y otras pasadas, ha saltado también el grave problema de salud mental que hay que atender en el país. Tenemos que atender lo del control de armas, pero también el problema de la salud mental porque esa combinación está siendo catastrófica para la sociedad norteamericana”, opinó la joven, quien fue presentada y observada en todo momento por el codueño de Miss Universe, Donald Trump.


Olivia Culpo agregó en torno al mismo tema que lo que debe seguir haciendo el Gobierno de su país y el president Barack Obama es continuar brindándoles apoyo a los familiares de las víctimas para que no sientan que están solos.

“Lo que está haciendo el Presidente Obama es lo que todos podemos hacer en estos momentos, ofrecerle apoyo y amor a las familias que lo necesitan para que no sientan que están solos, sino que el mundo se preocupa y está con ellos’”, puntualizó.

En otros temas, Culpo, quien en la conferencia de prensa se mostró tranquila y segura al hablar, señaló que la clave para su triunfo fue el empeño que puso en lograr la victoria.

“Hace un año entré al certamen de Miss Rhode Island con un vestido que me costó $20 y que estaba  roto en la parte de atrás. Nunca había caminado por una pasarela, no había tenido experiencia en modelaje, nada. Solo quería probarme a mí misma  y gané Miss Rhode Island, luego Miss Estados Unidos y ahora Miss Universe. No se trata ser la más glamorosa o lucir el vestido más costoso, sino que la clave es trabajar duro y ser optimista”, aseguró.

 La nueva reina, quien es fanática de Audrey Hepburn, comentó en tono de broma que ahora no sabría con quién compartiría su cuarto en Nueva York, ya que Miss Estados Unidos, Miss Teen Estados Unidos y Miss Universe viven en el mismo apartamento.

“Se supone que yo viviera con la nueva Miss Universe, que fuera mi nueva compañera de cuarto, no sé qué voy a hacer ahora”, comunicó entre risas, mientras que Donald Trump inmediatamente contestó en broma que ahora se ahorrarían dinero.  La joven que debe sustituir a Olivia es la primera finalista de Miss Estados Unidos, Nana Meriwether.

Olivia Culpo se crió en Cranston, Rhode Island, y es la tercera de cinco hermanos. Antes del concurso estaba estudiando en la Universidad de Boston. Hace 15 años que una representante de Estados Unidos no ganaba el certamen de Miss Universe. La última fue Brook Lee en 1997.