Caminante moroveño llega a San Juan para reunirse con algún legislador

01/02/2013 |11:02 a.m.
Con una bandera de Puerto Rico en mano y un tubo de metal, Juan Rolón Rivera espera poder reunirse con algún legislador.

El exconvicto Juan Rolón Rivera se acercaba esta mañana a su destino final, el Capitolio, luego de caminar desde Morovis con el propósito de crear conciencia sobre la falta de oportunidades para las personas que se han rehabilitado tras pasar por el sistema correccional del país.

Con una bandera de Puerto Rico en mano y un tubo de metal, por aquello de tener algo con qué defenderse durante su larga caminata, Rolón Rivera espera poder reunirse con algún legislador o ayudante del gobernador electo Alejandro García Padilla.

Esta es su décima caminata desde 2009 en busca de que se limpie el récord delictivo de aquellos exconfinados que han logrado rehabilitarse para que puedan reinsertarse a la sociedad. En las nueve ocasiones previas, Rolón Rivera no ha logrado reunirse con nadie.

"Nunca un legislador se ha sentado conmigo para ver qué propongo, mi motivo, nada. Es porque he vivido en carne propia cómo el sistema me ha castigado doblemente", lamentó el hombre de 54 años, quien fue sentenciado a ocho años de prisión en 1989 por cargos de sustancias controladas, y cumplió. Sin embargo, pese a que en 1999 tras salir de prisión se graduó con honores de un bachillerato en trabajo social, los delitos siguen apareciendo en su récord, por lo que no ha podido conseguir trabajo.

El moroveño busca, además, que se vea la adicción como un problema de salud y no "de castigo, legal".

"Si cuando cumplí la sentencia, se hubiese sometido un informe al tribunal recomendando que se borrara de mi récord, me hubiera evitado mucho dolor. Muchos están pasando por lo mismo, quieren hacer las cosas bien, pero no pueden y se están muriendo. Hay un odio hacia el adicto, pero en realidad no tiene la culpa de ser adicto. No hay un mensaje de prevención en las escuelas, de los efectos dañinos a la salud, y se enfocan en lo legal, en el castigo", manifestó el caminante.

"Me gustaría expresarles (a los líderes del país) que busquen la manera de tener un enfoque diferente al combatir la adicción a drogas", agregó.

A eso de las 10:00 a.m., Rolón Rivera cruzaba el puente Dos Hermanos. El manifestante comenzó su travesía ayer a las 8:00 a.m. desde su casa en Morovis por la carretera 137 hasta Vega Baja, donde a eso de las 7:00 p.m. comió algo, y llegó a Bayamón a eso de las 11:30 p.m. Allí fue al hospital Hermanos Meléndez para que médicos lo evaluaran, por si acaso, y dijo que todo salió bien. No durmió y salió de dicha institución hospitalaria a las 5:30 a.m. para continuar el trayecto hasta San Juan.

Estimaba que llegaría a su destino hoy las 2:00 p.m., pero no había tanto sol, por lo que no se cansó ni deshidrató y pudo adelantar.