Maha se confiesa

01/24/2013 |
Maha Abdel Rahim se ha convertido en una de las madres más populares del país. (Archivo)  
Maha Abdel Rahim se ha convertido en una de las madres más populares del país.

Maha Abdel Rahim se ha convertido en una de las madres más populares del país.

La profesora universitaria perdió una batalla de custodia por su pequeño contra su ex esposo, pero su historia saltó a las portadas de los periódicos cuando la educadora fue arrestada por agentes de la División de Extradiciones de la Policía luego de rehusar entregarle el menor a su padre a principios de enero.

Rasim Hallum, el padre del niño, tiene la custodia física del menor, pero la mujer tenía permitido compartir con el pequeño durante gran parte del verano y algunos días de la época navideña. La mujer no le entregó el niño a su padre al alegar que este lo maltrataba.

La profesora permaneció aprisionada desde el 10 al 15 de enero en la cárcel de mujeres de Vega Alta. La jueza del Centro Judicial de San Juan Isabel Llompart Zeno la dejó salir de la cárcel sin fianza, sujeto a que se reportara en California para enfrentar dos cargos graves de privación de custodia.

En el penal, la profesora de tecnología se encontraba bajo una custodia protectiva. En su módulo no podía tener contacto directo con otras reclusas, aunque sí con otra notoria confinada que también fue segregada de la población, la inmigrante dominicana Aida de los Santos Pineda, la mucama acusada por el asesinato de su jefa, Georgina Ortiz Ortiz, esposa del ex juez del Tribunal Supremo Carlos Irizarry Yunqué.

Abdel Rahim también fue confundida por otras reclusas con Ana Cacho, la madre del niño Lorenzo, asesinado en su residencia en Dorado en marzo de 2010.

En una entrevista con Primera Hora, la profesora, de padres árabes pero que nació, se crió y se formó como profesional en Puerto Rico, habló sobre su encarcelamiento, el apoyo que ha recibido de miles de puertorriqueños y el prejuicio a que en ocasiones ha sido sometida por su ascendencia árabe. Del mismo modo, la profesora hizo una contundente denuncia contra las autoridades puertorriqueñas.

¿Te has mantenido fuerte?

Me he mantenido fuerte gracias al pueblo de Puerto Rico. Todos los días me entero de más cosas, como llamadas, cartas a la Oficina del Gobernador y al Colegio de Abogados. Una amiga envió cartas a los medios internacionales. Lo digo y se me eriza la piel. Lo que uno siente como madre, de llegar a tiempo para proteger un hijo, eso es lo que motivó.

¿Cuál fue tu experiencia en la cárcel?

Es una pregunta muy difícil. A uno lo llevan a un lugar que no conoce y mientras más uno se acerca, más vas conociendo los protocolos. Cuando te quitan la ropa, es muy difícil. Sentí que no había ninguna intimidad. Yo tuve que esperar por mi uniforme desnuda. No fue por mucho tiempo, quizás unos cinco minutos, pero cualquiera pasaba por el pasillo. Hay un personal serio, pero muchas de las condiciones son infrahumanas. Me comenzó un picor en la piel. De no hablar, uno sale con cualquier infección.

¿Es cierto que te confundieron con Ana Cacho?

A mí me informaron que iba estar en una celda sola. Yo salía con doña Aida, la mucama, (cuando el resto de la población del módulo se encontraba en sus celdas). Tuve una oportunidad para conocerla. Las celdas tienen unas ventanas (y cuando yo me encontraba encerrada adentro), las otras reclusas se acercaban. Algunas decían que yo era la mamá de Lorenzo, mientras otras que no. Yo les grité que yo era la madre de Kamal. Ellas sabían de mi caso por los medios, pero jamás se imaginaron que yo iba a estar ingresada con ellas. Ellas me dijeron que no tuviese miedo, que no me iban a hacer nada.

¿Conociste a doña Aida?

Ella es una señora mayor. No ha tenido comunicación con su hija. Yo la veía bien preocupada y no hablaba mucho. Yo le dije que yo la quería conocer y le di un beso. Todos los casos públicos tienen algo en común en Puerto Rico: dinero e influencia política.

¿La cárcel te marcó?

No me cambió como persona. Pero me enseñó un mundo desconocido. Pude ver las injusticias de cerca. Una cosa es la historia de la reclusa y otras son las condiciones del penal. Hay mucho que hacer... este caso es una caja de Pandora. Hemos perdido los protocolos (el debido proceso de ley). La gente lo ve por (una óptica) política. Cada vez vemos más comentarios que se hacen sin que se haya realizado ninguna investigación.

¿Aún consideras que has hecho lo correcto?

Sí. No puedo entrar en detalles del caso, pero las acusaciones son falsas. Yo no desafié ningún tribunal y yo no he violado ninguna ley. Este es un proceso que pronto se ventilará.

¿Cómo crees que te perciben?

Hay poca información, pero al mismo tiempo hay mucha. Sale información que yo soy extranjera. Se está viendo el prejuicio. Pero realmente mi misión o mi objetivo es hacer una denuncia sobre los servicios que hay en este país. Habrá que ver si la ley cumplirá con Kamal. Pero el problema es que nos hemos acostumbrado a permanecer callados porque nadie denuncia ni nadie solicita una investigación. (Maha expresó esto en términos generales, reconociendo los peligros de hacer generalizaciones). Lo vemos. Es algo cultural. Yo soy puertorriqueña por más que digan otras personas que tienen agendas ocultas.

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