Wilfredo Padilla Soto con el reto de levantar el hipismo

01/30/2013 |
 (jose.reyes@gfrmedia.com)  
El nuevo administrador hípico tiene en sus manos la encomienda de mejorar la industria hípica puertorriqueña.

Con una vasta experiencia como servidor público, abogado y seguidor del hipismo, llega a la Administración de la Industria y el Deporte Hípico el licenciado Wilfredo Padilla Soto, nombrado al puesto por el gobernador Alejandro García Padilla el 13 de este mes.

Su paso por el hipismo se produjo como miembro asociado de la Junta Hípica a mediados de la década pasada, en la que le tocó trabajar con la quiebra de la empresa operadora del extinto hipódromo El Comandante y la entrada de Grupo Camarero a administrar el único óvalo de carreras en la Isla.

Luego de finalizar su término como miembro de la Junta Hípica, tuvo una corta experiencia como propietario del establo El Guano, siendo dueño de la yegua Ana Canita, que corrió solo dos veces bajo sus colores sin producir para cubrir los gastos.

Previo a su incursión en la hípica, Padilla Soto laboró como especialista en contribución del Departamento de Hacienda y en la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras.

Trabajó como juez de distrito, juez superior y juez administrador de la región judicial de Carolina, además de ser consultor y asesor jurídico para varios países. También fungió como catedrático de criminología, ciencias sociales, derecho mercantil y laboral de la Universidad del Turabo.

Con un porte serio, como si recordara sus tiempos como juez, Padilla Soto deja escapar una sonrisa por momentos demostrando balance en su carácter como persona.

Ese balance muy bien pudiera aplicar a su labor como ejecutivo hípico en una de las sillas más difíciles de ocupar en el Gabinete del Gobierno debido a la complejidad de este deporte.

¿Contento con la designación como administrador hípico?

Me tomó de sorpresa porque nunca había exteriorizado mi deseo de ser administrador hípico. De hecho, no había solicitado ni conocía que me estaban considerando para el puesto.

¿Qué tal la experiencia que tuvo como miembro asociado de la Junta Hípica?

Fue provechosa, pero a la vez muy intensa. Como miembro de la Junta y las diferentes situaciones que se producen allí, me permitieron tener un cuadro abarcador de toda la hípica, tomando en cuenta sus componentes que van allí a solicitar remedio por diferentes situaciones.

¿Desde cuándo es seguidor del deporte hípico?

Soy fanático del hipismo desde los tiempos del ejemplar Camarero y siempre he estado atento a todo lo que ha estado ocurriendo.

¿Usted fue dueño de caballos también?

Esa experiencia, que fue muy grata, fue agridulce también porque fue por dos o tres meses. Reclamé una yegüita que se llamaba Ana Canita que corrió dos veces para mi establo y murió al par de meses.

Al tener ese bagaje en el hipismo, se debe entender que usted conoce cómo se bate el cobre en este deporte. Tiene en sus manos ahora una responsabilidad mayor. Desde su nuevo cargo, ¿cómo visualiza la situación del hipismo?

Entiendo que existen dos áreas críticas. La primera es la situación de los criadores. Creo que merecen atención, más con la merma sustancial en los nacimientos de ejemplares de carreras. Tuvimos una época en que se sobrepasaban los 1,000 nacimientos al año y actualmente no pasa de 300. La estadística establece que solamente el 50 por ciento de los ejemplares nacidos son los que llegan a correr. Eso no es suficiente para mantener la hípica. Hay que aumentar ese inventario dándole incentivos a los criadores para que aumenten su producción. El segundo aspecto que me preocupa es el de los dueños de caballos. Entiendo que necesitan más incentivos para participar en la actividad hípica. Hay que aumentar los premios de las carreras para que se motiven posibles nuevos dueños a ingresar en el hipismo y para que los actuales se motiven a invertir más.

La situación económica del país se ha afectado en los últimos años, lo que ha traído consigo un efecto negativo para el hipismo. ¿Qué opina?

La situación actual del hipismo es una consecuencia de la situación económica del país, pero también es consecuencia de la poca participación de los ejemplares en los programas. Ha habido muchas carreras desnutridas en las que, luego de analizarla, se limitan a dos o tres ejemplares con real oportunidad. Eso, obviamente, no crea muchas alternativas para el apostador y, obviamente, las apuestas bajan. Hay que aumentar la matrícula de los ejemplares y su calidad. Hay que buscar el mayor nivel competitivo. De esa manera, aumentando la cantidad de corredores, aumentará los ingresos.

La participación del Gobierno en el hipismo local no ha sido muy proactiva en los últimos años, sin embargo, recibe una suma sustancial de los ingresos que genera la industria hípica. ¿Qué opina?

Entiendo que hay que analizarlo y estudiar otras jurisdicciones hípicas en las que el Gobierno tiene participación tomando un take. Hay que determinar cuál es un take más apropiado, más justo y equitativo para todas las partes. Es posible que sí, que se puedan hacer unos ajustes en cuanto a lo que recibe el Gobierno y ese porciento podría estudiarse la posibilidad de bajarlo de manera que los dueños de caballos obtengan una aportación mayor.

¿Qué usted haría para apoyar esa reducción del take?

Estaría de acuerdo con iniciar un estudio para determinar qué podemos hacer y, si una de las medidas favorables es que se baje el take del Gobierno, favorecería que se bajara.

¿Está usted de acuerdo con lo expresado públicamente por el Gobernador de ayudar al hipismo y que parte de esa ayuda sería aportar más sacrificando lo que recibe el Gobierno?

Yo estoy de acuerdo con esa política pública expresada por él. Trabajaría, además, para lograr incentivos para los criadores, ya sea en colaboración con el Departamento de Agricultura trabajando mano a mano con nosotros.

Usted trabajó en el Departamento de Hacienda como especialista en contribución. ¿Favorecería el establecimiento de exenciones contributivas a los dueños de caballos?

Entiendo que es una alternativa a explorar como parte de incentivos para los dueños de caballos. Si es que hay que concederle exenciones contributivas, se hace la petición para que así sea. Tendrían más recursos económicos que pueden ser invertidos en el hipismo.

¿Está de acuerdo con que el administrador hípico, además de fiscalizador, es una figura que trabaja para armonizar todos los componentes de esta industria?

Vengo no solo a fiscalizar la industria, vengo a compartir con todos buscando unir los componentes para que todos colaboren juntos y remen en una misma dirección para mejorar la situación por la que atraviesa el hipismo.

¿Cómo será aplicada su experiencia en la judicatura en la fiscalización? ¿Con mano dura o suave?

El Reglamento Hípico tiene disposiciones que impone sanciones a los que lo violen. Siempre hay una discreción para determinar qué sanción se impondrá. Nosotros vamos a trabajar con equidad. El castigo justo que merezca una persona será el que se otorgará. No se asumirá revanchismo ni asuntos personales.

La semana pasada usted les solicitó la renuncia a sus empleados por contrato y en puestos de confianza. ¿Cuál es el propósito de esa acción?

Por tradición y por cuestiones protocolares, cada vez que hay un cambio de gobierno se nombra unas personas para dirigir las distintas agencias. A esas personas se les reconoce el perfecto derecho de elegir su equipo de trabajo. Para mi sorpresa, cuando llegué aquí, encontré que había una serie de personas de confianza bajo contrato. Les pedí la renuncia a todos porque es tradición protocolar. Eso no significa que van a cesar en sus empleos. Entiendo que la gran cantidad de ellos permanecerán en sus puestos, pero necesito que mi equipo de trabajo sea de mi confianza.

¿Cuál es su opinión sobre ciertos puestos de confianza, como el jurado hípico, secretario de carreras y juez de salidas, que son clave en la actividad hípica?

Hemos hecho nuestras investigaciones. De algunos de ellos, los componentes de la hípica me han hablado muy bien; de otros me han hablado menos bien y de otros me han indicado que tengo que tomar acción para corregir unas situaciones.

Históricamente, el público ha resentido las decisiones del Jurado Hípico. ¿Cuál es su opinión sobre el trabajo sensitivo que realizan sus componentes?

Entiendo que el Jurado Hípico, como todo juzgador humano, comete errores y el actual no es la excepción. La principal función del jurado es utilizar su descripción de forma justa y debe ser consistente en las decisiones que toma. Si es así, entiendo que no debe haber problema en respaldar sus decisiones.

¿O sea que usted cuando nombre su grupo de jurado supervisará que eso sea así?

Eso es así definitivamente. Se va a velar que tomen decisiones justas y consistentes.

¿Qué opina sobre el trabajo en la Secretaría de Carreras? ¿Habrá supervisión enfática y directa con respecto a la labor que se realiza en esa área?

Entiendo que sí. El programa oficial de carreras representa una oferta de contrato con el jugador y la información que contiene debe ser exacta porque los apostadores se basan en esa información. Vamos a estar bien vigilantes a que el programa oficial salga correctamente. Se va a fiscalizar con detenimiento la Secretaría de Carreras.

En la pasada administración de gobierno tuvimos más de cinco administradores hípicos. ¿Lo tendremos a usted durante los próximos cuatro años?

Yo estaré aquí mientras disfrute de la confianza del gobernador.

¿Qué espera del futuro en su posición?

Espero la ayuda de todos los componentes de la hípica. Agradezco la acogida que he recibido. Todos se han puesto a mi disposición para colaborar juntos en una misma dirección para el bienestar de esta industria.