El futuro de facilitadores de Educación Especial, bajo fuego político

02/03/2013 | 02:42 p.m.
Diversas figuras del Partido Nuevo Progresista (PNP), aseguran que esos funcionarios podrían quedar sin empleo cuando culmine el semestre académico en mayo. (mariel.mejias@gfrmedia.com)  
Diversas figuras del Partido Nuevo Progresista (PNP), aseguran que esos funcionarios podrían quedar sin empleo cuando culmine el semestre académico en mayo.

El futuro de cerca de 1,400 facilitadores del Programa de Educación Especial del Departamento de Educación copó la agenda este domingo de diversas figuras del Partido Nuevo Progresista (PNP), que aseguran que esos funcionarios podrían quedar sin empleo cuando culmine el semestre académico en mayo.

Sin tener información oficial a la mano, los representantes novoprogresistas María Milagros Charbonier, José “Quiquito” Meléndez, Urayoán Hernández, Ricardo Llerandi y Antonio Soto plantearon que existen “rumores” sobre las intenciones de despedir el personal de Educación Especial, y anunciaron que han sometido una resolución para ordenar que se investigue la supuesta movida de la nueva administración.

Pero el secretario de Educación designado, Rafael Román, rechazó a través de su oficial de prensa, Cosette Donalds Brown, que contemple eliminar esos puestos, e insistió en que son empleados sujetos a evaluación cuando finalice el año escolar.

“La posición de facilitadores se va a quedar. Son empleados transitorios que, cuando culmine su contrato en mayo, tienen que pasar por un proceso de evaluación como pasan todos los empleados transitorios”, indicó Donalds Brown a este medio.

La portavoz del Departamento de Educación señaló que, además de la evaluación individual sobre el desempeño de cada facilitador, se examinarán las funciones que se le confirieron a ese puesto cuando se creó en el 2010.

“Se va a hacer un análisis sobre las funciones que se le asignaron, saber si se han cumplido, si han sido efectivos, si hay que ampliar funciones, si hay que eliminar funciones, si hay que darles un giro”, manifestó.

Al abogar por la permanencia de los facilitadores, el representante Meléndez advirtió que la creación de ese puesto responde a los acuerdos alcanzados como parte del pleito de clase de Rosa Lydia Vélez, que por tres décadas se mantuvo abierto en busca de garantizar servicios eficientes para los estudiantes de Educación Especial.

Durante una rueda de prensa separada, el comisionado residente en Washington D.C. y presidente del PNP, Pedro Pierluisi, se expresó sobre el tema, y rechazó cualquier intento del gobierno de Alejandro García Padilla de despedir a esos empleados. No obstante, favoreció que fueran sometidos a evaluación.

No es la primera vez que se debate públicamente el futuro laboral de los facilitadores de este programa, pues el año pasado la organización magisterial Educamos alertó sobre la posibilidad de que los contratos se dejaran sin efecto el 30 de septiembre.

En ese entonces, el Departamento de Educación, aun bajo la administración de Luis Fortuño, aclaró que a partir de esa fecha la fuente de pago de esos trabajadores dejaría de ser el gobierno federal, y los salarios se costearían con fondos estatales.

La agencia precisó entonces que los acuerdos laborales estarían vigentes hasta el 30 de junio de este año.

Cuando se creó el puesto, la compensación de los facilitadores provino del programa federal Education Jobs Fund (Ed Jobs), pero luego de septiembre el gobierno estatal identificó cerca de $48 millones para cubrir la paga de esos empleados hasta junio.

El Departamento de Educación no cuenta al presente con recursos para cubrir esas partidas el próximo año fiscal. “Esos fondos habría que solicitarlos en el nuevo presupuesto”, dijo Donalds Brown.