Pastor enfrenta cargos federales por transportar a niños para abusar de ellos

02/11/2013 | 03:07 p.m.
El religioso de la Iglesia Cristiana Peniel, en Santa Isabel, ya enfrenta a nivel estatal cargos por agresión sexual a miembros de su congregación.
Al pastor Nelson Santiago Colón se le imputa llevar a dos varones de 14 y 12 años desde la Iglesia Cristiana Peniel hasta su casa en Ponce, con la intención de cometer actos de agresión sexual y actos lascivos. (Archivo)  

Un pastor de la Iglesia Cristiana Peniel en Santa Isabel, fue acusado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por siglas en inglés) por transportar presuntamente menores con la intención de cometer crímenes de índole sexual, informó Rosa Emilia Rodríguez, jefa de la fiscalía federa en la Isla.

Nelson Santiago Colón, según la investigación federal para la fecha del 18 de enero pasado, fue arrestado por la Policía bajo cargos de agresión sexual contra menores, actos lascivos y maltrato de menores y se le fijó $110,000 de fianza por la jueza Sheila Díaz.

Poco después de que el hombre prestara la fianza, oficiales del Departamento de Justicia contactaron a las autoridades federales ante la posibilidad de que pudiera ser acusado por delitos federales.

Acto seguido, según se desprende de un comunicado de prensa, se comenzaron a investigar alegadas víctimas en el caso estatal y como resultado se sometieron este lunes cargos contra Santiago Colón.

Según se desprende de los primeros dos cargos, se le imputa al pastor llevar a dos varones de 14 y 12 años desde la Iglesia Cristiana Peniel hasta su casa en Ponce, con la intención de cometer actos de agresión sexual y actos lascivos.

En el tercer cargo se le acusa de transportar a un menor de 14 años desde la casa del pastor a la casa del menor con la intención de cometer actos lascivos. No está claro si esta alegada víctima es el menor menor mencionado en los primeros dos cargos.

Marshal D. Morgan es el fiscal a cargo del caso y en el comunicado de prensa se reconoce la labor de la Policía de Puerto Rico y de la fiscal Camilie Soto, del Departamento de Justicia, quien fue invitada para continuar trabajando con el caso .

De ser convicto, el pastor enfrenta una pena carcelaria de entre 10 años mínimo a una vida detrás de las barras.

"Este eso un caso bandera que demuestra la excelente cooperación que existe entre las autoridades locales y las federales en Puerto Rico", dijo Rodríguez en declaraciones escritas.

"El público debe tener claro que hay dos soberanías allá afuera velando por nuestros niños. Si situaciones como ésta ocurren, la Oficina del Fiscalía Federal no va a titubear en trabajar con las autoridades locales para maximizar nuestros recursos y llevar ante la Justicia a aquellos que piensan que pueden afectar a nuestros niños con impunidad", dijo.

“Cualquiera que se enfoca en niños para explotarlos sexualmente debe considerarse un blanco de HSI (Departamento de Seguridad Interna, por sus siglas en inglés) y nuestros socios en ley y orden", dijo por su parte Angel Meléndez, agente especial a cargo de HSI en San Juan.

"HSI utiliza agresivamente su autoridad investigativa para proteger nuestras comunidades de aquellos que buscan los niños para explotarlos sexualmente para su gratificación perversa. Tenemos una obligación de proteger a los más vulnerables en nuestra sociedad, aquellos que no se pueden defender", sostuvo Meléndez por escrito.