El ritmo del amor

02/14/2013 |
Tres reconocidas parejas narran qué canciones y géneros asocian con el romanticismo.

La escena es la siguiente: Estás en una fiesta y al otro lado de la pista de baile está ese muchacho o muchacha que tanto te gusta. De repente, suena esa canción romántica favorita y  buscas a la persona con la mirada. Las manos comienzan a sudarte, mientras la persona va acercándose a ti o viceversa. Ya ahí, frente a frente, se tiene que tomar la decisión si entregarse a  ese momento de intimidad y complicidad que inicia con una pregunta sencilla: “¿Bailas?”

Como parte del  Día de los Enamorados, Primera Hora conversó con tres parejas del mundo del espectáculo, quienes hablaron acerca de cómo viven el romanticismo a través del baile y qué música es la que asocian con ese momento de intimidad rítmica.

Luisito & Dana


Hablar de música y romanticismo es para esta pareja un baile a dos tiempos. La diferencia de edad entre ellos –Luisito,  15 años mayor que Dana– es quizás un factor para el desfase en sus pasos. Pero poco a poco han logrado caer perfectamente en tiempo y bailar al mismo ritmo. 

Luisito Vigoreaux recordó que en su época de adolescencia, los bailes que se hacían eran los famosos Té Danzant que usualmente se celebraban durante los veranos y  se llevaban  a cabo los domingos en la tarde. La música que sonaba en ese entonces era la de Chucho Avellanet, Roberto Ledesma, Marco Antonio Muñiz, Raphael y Sandro.

“En la época mía cuando uno se empezaba a enamoriscar, la influencia de la música americana todavía no era muy grande en Puerto Rico y lo que se hacían eran muchos bailables. En esa época los jóvenes no teníamos carros y no habían celulares, ni Facebook, ni nada de eso, así que si querías citar a una jeva, era en esos parties”, recordó. 

Dana, por su parte, “aclaró” que Luis y ella no son de la misma generación y que cuando su esposo estaba en los Té Danzant, ella era “una bebé”.

“En mi época era Café del Puerto en el Viejo San Juan y las discotecas del momento, como Julianna's, en el Caribe Hilton, Peggy Sue... La música que se escuchaba eran los Bee Gees y mucha de los grupos americanos”, precisó.

La pareja coincidió en que a pesar de la diferencia de edad, siempre han encontrado un punto intermedio musicalmente hablando. La canción favorita de ambos y la que representa  su relación es una de Glenn Monroig.  

“Nunca nos acordamos del título del tema de Glenn que nos gusta a los dos, pero la letra tiene que ver mucho con nuestra relación”, comunicó Luisito.  Dana confesó que otra canción que el animador  le cantaba era Kiss From a Rose de Seal.

Al cuestionarle si se ha tenido que acoplar a los gustos musicales de su esposo o viceversa, Dana Miró comentó que no, porque ella se crió y creció con la música que tanto bailó su esposo en los Té Danzant. “Para mí no era nada rara esa música (que él escuchaba y bailaba) porque fue parte de mi crianza,  además yo era como una viejita y siempre me gustaron los boleros y los tríos, así que no fue un shock cuando lo conocí, y nos acoplamos  muy bien en ese sentido”, manifestó la hija del animador Eddie Miró. La esposos, que llevan 18 años juntos, a su vez, compartieron que les gusta bailar en eventos familiares y en la intimidad, donde se mueven al ritmo de su predilección.

“Sí, nos apretamos, seguro que  sí y siempre tenemos ese momento, pero para nosotros”, concluyó Luisito.

Jorge & Alfonsina


Hablar de música, baile y romance con Jorge Castro y Alfonsina Molinari es remontarse a la década de los  80 en todo su esplendor. Esta pareja de actores disfrutó en su adolescencia de las baladas de Styx, Journey,  REO Speedwagon y George Michael, las cuales bailaron respectivamente en los conocidos parties de marquesina.  

 Jorge es 10 años mayor que Alfonsina, pero ambos vivieron la  época ochentosa, donde en la pista de baile sonaban esas baladas  cortavenas y cursis del momento.

“Te puedo mencionar que en aquella época estaba la balada Babe, del grupo Styx, que era un éxito tan y tan grande que era la única canción que nadie quería dejar de bailar. Si sonaba esa canción y te quedabas sin bailar, quería decir que no eras muy popular”, contó Jorge Castro, a la vez que confesó que en varias ocasiones le negaron un baile.

“Tu ibas por la que te gustaba primero y si te decía que no, aquello era la destrucción total, pero seguías preguntando mientras los requerimientos iban bajando”, agregó con humor.

Alfonsina Molinari compartió que las baladas de aquel entonces eran “lo máximo” y que fue de las pocas que tuvo la valentía de romper el hielo y sacar a los nenes a bailar, rompiendo con los roles preestablecidos.

En la actualidad, sin embargo, Jorge  y Alfonsina no tienen que hacer la clásica pregunta de “¿quieres bailar?”, porque la respuesta es evidente y porque ambos bailan al mismo ritmo.

“Tenemos nuestros momentos en que bailamos una canción romántica y quizás no la bailamos completa, pero la música sigue siendo parte importante de nuestras vidas, sobre todo porque Alfonsina estudió música y es parte de su trabajo. Ella me pone mucha música”, compartió Jorge. 

Alfonsina, en tanto, manifestó que en ocasiones su novio le toca la guitarra y le pide que cante. También manifestó que disfrutan bailar no solo baladas, sino salsa, música que la actriz considera “muy romántica”.

“A nosotros dos nos gusta bailar, pero quizás lo que nos hace falta es un poco más de habilidad. Hemos hablado hasta de tomar unas clases, sobre todo para mejorar los ritmos latinos, como la salsa”, indicó.

En torno a si la generación actual se pierde de algo por no bailar las baladas de aquella época, Jorge opinó que lo que se pierde es la “experiencia de bailar calmadamente”.

Alfonsina, en cambio, señaló que cada generación disfruta de su música, pero que siempre debería conocer “la música de antes o los distintos ritmos disponibles para que escojan”.

Por lo pronto, Jorge y Alfosina escogen el baile que cabe en una loseta.

Alexis & Gredmarie


El romance llegó al son de reguetón para la animadora Gredmarie Colón y el rapero Alexis Ortiz. Pero no siempre fue así. Alexis, de 33 años, era en su adolescencia el rockero de su grupo. Con su pelo largo, el cantante era un fanático de las bandas  Metallica, Iron Maiden y Guns n’Roses.

“Te diría que el 90 por ciento de los parties de mi salón, yo era el que estaba a cargo. Cogía el componente de mis pais sin que se dieran cuenta y era el de la música. Recuerdo que poníamos de todo y que bailaba hasta los boleros de Ricardo Montaner y de Franco de Vita de los principios de los noventa”, recordó Alexis, quien unos años después comenzó a cogerle el gusto al underground.

“Después de esa primera etapa todo cambió y vino Cierra los ojos bien, de Baby Rasta & Gringo y otras canciones de The Noise, que también eran románticas”.

Gredmarie Colón, de 23 años, tiene una historia un tanto distinta.  En su adolescencia, los boleros ya no sonaban tanto y mucho menos se bailaban, excepto una que otra vez. 

“No se bailaba mucho bolero, sino que la pista se llenaba cuando sonaba el reguetón o cualquier otro género urbano. La juventud estaba en esa onda, pero en los parties que se hacían de marquesina, pues ahí siempre bailaba de todo, incluso canciones de reguetón que eran más románticas”, señaló la animadora.

Ese amor por la música y por el baile urbano finalmente fue lo que flechó a esta pareja que lleva tres años de casada.  Se conocieron en un concierto de Wisin & Yandel y ahí, entre el baile y la música, surgió un romance que ya va para siete años.

Una de las canciones favoritas y emblemáticas de la pareja es Conmigo siempre, de Divino, quien se la cantó en directo a Gredmarie y Alexis el día de su boda.

“Esa canción se convirtió en nuestra favorita y fue la sorpresa de Alexis para mí en nuestra boda”, contó.

En cuanto a si todavía baila, la pareja expresó que hasta los comerciales.

“No nos da vergüenza nada y bailamos de todo; lo disfrutamos mucho”, comentó Gredmarie.

“Hasta en el cine bailamos”, agregó Alexis, quien a pesar de ser un cantante del género urbano, a la hora del romance prefiere los boleros de Raphy Leavitt y Héctor Lavoe.

“Es que al final, esas son las que te llegan al corazón porque llevan un sentimiento más real”, concluyó Alexis.