¡Qué tremendos ñames!-VÍDEO

03/02/2013 |
No todo el producto es comestible, pero alrededor de tres cuartas partes sirven para el consumo. (tony.zayas@gfrmedia.com)  
¡Ea, qué clase de ñame!... y no solo uno, sino que cuatro gigantescas raíces comestibles.

¡Ea, qué clase de ñame!... y no solo uno, sino que cuatro gigantescas raíces comestibles.

Ángel R. Díaz Serrano y su padre, Rafael Díaz Rivera, se llevaron tremenda sorpresa la semana pasada cuando fueron al monte frente a su casa, en Aguas Buenas, a buscar yautías.

El dúo salió del sector Pancho Sierra del barrio Bayamoncito camino a una finca boscosa y empinada en el sector Juan Asencio.

“Nosotros salimos a buscar unas yautías para hacer unos pasteles, fuimos al sitio donde se suponen que estaban, en un monte, y no encontramos nada. Entonces, el viejito siguió buscando y buscando, y como él sabe de eso, por la edad, me dijo: ‘Mira, aquí hay un ñame, porque vio el bejuco seco”, narró Ángel, quien vive en Long Island, Nueva York, y viaja todos los inviernos a Puerto Rico a visitar a sus padres.

“Empiezo a escarbar y él se fue a buscar más porque había más bejucos y yo le dije: ‘Papi, ven acá para que veas esto’”, contó sobre el hallazgo de la gigantesca raíz.

“Mientras más escarbaba, más tenía porque seguía para abajo y no siguió más, no te miento, porque abajo tenía una piedra. Si la piedra no hubiese estado allí, digo yo, crecía seis pulgadas o un pie más”, aseguró Ángel sobre el ñame que midió 49 pulgadas de largo y peso 67 libras.

Para sacar el tubérculo, el hombre de 43 años utilizó solo una picota, ya que el terreno estaba bastante suelto, según explicó.

Fue la experiencia de Rafael, quien está próximo a cumplir 80 años de edad, pero engaña a cualquiera por su agilidad, la que le permitió al binomio encontrar el gigantesco fruto.

“Yo vi un bejuco seco y empecé a escarbar con las manos, no pude y él sacó este (ñame) y uno, dos, tres grandes y tres pequeñitos”, comentó don Rafael, quien no dudó en explicar cómo conseguir estos cultivos en el campo.

“El bejuco hay que esperar que se seque para después sacar el ñame. Se va cayendo canto a canto, pero se ve el tronquito abajo”, reveló quien trabajó por años como camionero, pero ya está retirado.

“Al ladito de este grande estaban los otros tres. Empezamos a sacarlos. Eran tres de un bejuco y el grande de otro”, reveló.

En total, consiguieron más de 200 libras de ñame en solo cuatro piezas. La más grande pesaba 67 libras, la que le seguía 53 libras, y las otras dos, entre 50 y 40 libras.

Ninguno de los hombres había visto frutos tan grandes.

Pero encontrarlos fue solo parte de la misión, porque lo más difícil fue llevarlos a la casa.

“Yo me caí cuatro veces patas arribas porque no podía”, bromeó don Rafael, que se ayudó con un palo como bastón para poder salir del monte.

Primero, colocaron las piezas sobre una plancha de zinc y las amarraron para arrastrarlas, pero no pudieron por lo empinado del terreno y por miedo a que se partieran.

“Tuvimos que bajarlos uno a uno”, contó Ángel.


La esposa de Rafael y madre de Ángel, doña Sofía Serrano Merced, contó que ella se preocupó al ver que los hombres no regresaban de buscar las yautías que ella esperaba cocinar.

“Yo los estaba llamando porque no acababan de llegar y parece que el celular no tenía señal. Cuando llegaron, yo dije: ‘Dios mío, ¡y ese ñame!’”, contó la mujer.

Y es que algo tiene el terreno de la zona que produce grandes y cuantiosas cosechas de todo lo que se siembra allí.

Ángel y Rafael no tienen idea de cómo se dan estos frutos, pero piensa que pudiera ser que llueve mucho en el lugar. El terreno es barroso y es una combinación de tierra oscura y roja. La zona queda a más de 1,700 pies sobre el nivel del mar.

Rafael cuenta que ha recogido calabazas de hasta 57 libras.

“Conté los otros días una mata de guineo que pasaba de 250 guineos”, añadió don Rafael de su terreno, en el que llevan viviendo 37 años.

También tiene aguacates, plátanos, ajíes, gandules, toronjas y hasta dos árboles de mazana, aunque nunca le han dado frutos.

Y si quiere conocer qué hicieron con el delicioso manjar, sepa que lo cortaron y lo repartieron.

¿Qué podemos hacer con un ñame de 67 libras?

Crema de ñame

4 onzas: 268 personas

Ñame en escabeche

6 onzas: 168 personas

Buñuelos de ñame 

12 porciones por libra

804 buñuelos

Ñame a nivel de mayorista

80¢ la libra: $53.60

 Ñame a nivel del consumidor

$1.15 lb: $77.05


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