Tenis de altura

03/02/2013 |
Campenas Arriba (de izq. a der.), Renato González, director atlético de Notre Dame, Priscilla Agosto, Stefanie Arroyo, Cristina Maíz, Paula Lugo y Fabiola Rivera. Abajo, Erika Baquero, Sofía Cruz, Sofía Arena y Victoria Alejandro (andre.kang@gfrmedia.com)  
Notre Dame ganó su primer título en la historia y Cupeyville repitió el campeonato en una final emocionante.

Bayamón. Fue una tarde calurosa, pero llena de acción, nervios y hasta lágrimas durante la final de la temporada de tenis de campo de la Puerto Rico High School Athletic Alliance (PRHSAA), efectuada en el Centro de Tenis Honda.

Cupeyville School y el Colegio San Ignacio de Loyola tuvieron que ir al partido de dobles, que duró más de hora y media y finalizó con una emocionante victoria para los Falcons, quienes revalidaron la corona de campeones por segundo año consecutivo.

Mientras, el equipo femenino del Colegio Católico Notre Dame, en Caguas, que celebrará sus 100 años de fundación en el 2016, dominó los tres partidos sencillos contra el Colegio Puertorriqueño de Niñas (CPN) para ganar por primera vez un título en esta disciplina.

Stefanie Arroyo, primera raqueta de Notre Dame, tuvo que sudar más que sus compañeras para dominar, 8-5, a Paola Maza, de CPN. Este partido fue el último en terminar y, cuando cayó el último punto, la celebración de la histórica victoria no se hizo esperar.

“Estaba abajo, 3-0, y pude capitalizar porque empecé fuera de ritmo. Entré en timing y poco a poco pude hacer los puntos. En ese último estaba con un poco de nervios porque sabía que queríamos ganar el primer campeonato de Notre Dame en 100 años, ahí fue que apreté y lo pude hacer”, expresó Arroyo, de 16 años de edad, con una enorme sonrisa tras el importante partido.

“Estoy sumamente orgullosa de mis compañeras porque todas aportaron su granito de arena y esto es prueba que el trabajo en equipo sí funciona”, señaló la estudiante de undécimo grado.

Los triunfos de Erika Baquero (8-1) frente a María Aurora Ford y Cristina Maíz (8-4) con Julieta Cuyar aportaron al hilo de victorias de Notre Dame para terminar la temporada de forma invicta.

“Las jugadoras que se integraron al equipo que teníamos fue clave este año. A veces me fui con Stefanie (Arroyo) de segunda (raqueta) y Erika (Baquera) de primera, pero mi tercera raqueta, Cristi Maíz, hizo la diferencia”, reconoció Renato González, director atlético de Notre Dame.

“Todas hicieron un buen trabajo, inclusive las nenas de séptimo grado y las veteranas como Sofía Cruz, Patricia Agosto, Paula Lugo… todas jugaron bien”, resaltó González.

En la rama masculina, Cupeyville y San Ignacio se enfrascaron en una guerra.

Jorge Emanuel Ortiz, primera raqueta de Cupeyville, perdió el sencillo, 6-8, con Jordi Bofill para su primer revés de la temporada, lo que provocó el partido de dobles.

Su hermano, Jorge Isaías Ortiz, ganó, 8-4, a Guillermo Cabral, y Gabriel Lazcano cayó, 6-8, con Francisco del Valle.

En el partido más importante de la tarde para los varones, los hermanos Ortiz tuvieron que llegar al tie break para vencer a Bofill y Del Valle.

Luego de un empate a 7-7, los Ortiz comenzaron, 5-2, pero una sorpresiva reacción de San Ignacio viró el marcador a su favor, 6-5. De inmediato, la dupla de Cupeyville tomó el comando y consiguió los tres puntos al hilo para ganar, 8-6, y revalidar el campeonato.

“Fue un partido brutal. Tuvimos que hacer un gran esfuerzo, pero valió la pena. Mi hermano fue el héroe”, dijo Jorge Emanuel.

“No siento las piernas”, fue la primera reacción de Jorge Isaías luego del triunfo. “Este campeonato significa muchas cosas. Todavía no lo puedo creer... nada como ser campeón”, apuntó.

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