Bajo evaluación senatorial uso y disposición de cenizas de carbón

Por Antonio R. Gómez 03/08/2013 | 01:49 p.m.
La Comisión de Recursos Naturales, Ambientales y Asuntos Energéticos realizó audiencias públicas.

El Senado de Puerto Rico evalúa tres medidas que, de aprobarse, prohibirán la disposición y los usos actuales de las cenizas que genera la planta para generar electricidad utilizando carbón que opera la empresa AES en Guayama.

La Comisión de Recursos Naturales, Ambientales y Asuntos Energéticos realizó audiencias públicas hoy, viernes, sobre los proyectos, recibiendo el apoyo a la aprobación de las medidas del Departamento de Recurso Naturales y Ambientales (DRNA) y de miembros del Departamento de Salud Ambiental de la Escuela Graduada de Salud Pública de la Universidad de Puerto Rico.

 La Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) presentó objeciones y reservas a los proyectos, y hasta advirtió que podría imponer nuevas responsabilidades ambientales a la mencionada empresa.

 Las medidas, dos de la autoría de la senadora independentista María De Lourdes Santiago, y a las que se unió el presidente de la Comisión, Cirilo Tirado; y una tercera radicada por Tirado, son dos resoluciones y un proyecto de ley.

 Este último, el P del S 340, es para establecer la política pública del Estado Libre Asociado sobre la disposición de estas cenizas y crear la ley que prohíbe el uso de las mismas como material de relleno en proyectos de construcción o en carreteras, y su depósito en terrenos o en cuerpos de agua naturales o artificiales.

La resolución de Tirado propone también establecer una política pública sobre esta operación, y la otra ordena al DRNA a realizar estudios a los acuíferos en los que se han depositado cenizas procedentes de la quema de carbón en plantas generadoras de energía y a la Junta de Calidad Ambiental (JCA) a investigar la operación de la planta de carbón AES en Guayama.

La AEE, en una ponencia firmada por su director ejecutivo, Juan Alicea, pero presentada en la audiencia pública por otros oficiales de la agencia, defiende el uso que se está dando hoy a dicho producto y afirma, utilizando documentos de la JCA emitidos entre el 2000 y el 2005, que dicho uso es seguro y no ofrece peligros ni al ambiente ni a la población,

Reconoció en su ponencia el director de la AEE que el contrato con AES dispone que esas cenizas no pueden disponerse dentro del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, pero aclaró que ese mismo contrato establece que “lo antes expuesto no aplica si los desechos o residuos tienen un uso comercial beneficioso”.

Ante la afirmación que contiene la exposición de motivos del proyecto de que la agencia de protección ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) considera que el uso del agregado manufacturado de ceniza ya no supone un uso comercial beneficioso para el ambiente, Alicea expresó que “es necesario indicar que su uso cumple con la política para el Manejo de Desperdicios Sólidos del País”.

Advirtió además el director de la AEE que si se imponen nuevos requisitos ambientales a la AES, eso resultará en un alza en el costo de electricidad para los abonados de la Autoridad.

Los representantes de la AEE en la audiencia no pudieron ofrecer mucha de la información que le solicitaron los senadores Tirado y Santiago, por lo que fueron excusados de la misma y Tirado anunció que requerirá la presencia de Alicea, con toda la información que se le ha solicitado.

En una ponencia de estudiantes y profesores del Departamento de Salud Ambiental de la UPR, se expuso en detalle el peligro que representa para Puerto Rico la disposición de estos materiales, y se denunció el hecho de que las agencias responsables de manejar estos asuntos en la Isla, ni siquiera han querido clasificarlos como “desperdicios sólidos”.

“En Puerto Rico, contrario a otros gobiernos, la JCA, con inherencia en el tema, no considera ni regula estas cenizas como desperdicios o residuos sólidos”, indica la ponencia.

Denunciaron que “estas cenizas han sido depositadas directamente en los suelos de Puerto Rico, en algunos casos con el propósito de servir como material de relleno en proyectos de construcción para viviendas y vías públicas”.

Maridelli de León, estudiante que leyó la ponencia del grupo, destacó que “arsénico, boro y selenio son algunos de los elementos tóxicos presentes en las cenizas de carbón, cuya solubilidad aumenta en ambientes medios o ácidos. No obstante, agregó, la posible toxicidad e impacto a recursos naturales, flora, fauna y poblaciones humanas son áreas que requieren ser investigadas más detalladamente”.

El profesor Osvaldo Rosario López expresó, por su parte, que “el carbón es el combustible fósil más sucio desde el punto de vista químico, comparado con petróleo y con gas natural. El proceso de quema, sostuvo, llega a concentrar metales tóxicos e isótopos radioactivos por factores de 10 a 20 veces”.

Rosario informó a la comisión que ya para noviembre de 2011, la EPA le había notificado a la JCA que disponer cenizas sobre el terreno no era aceptable y denunció que la agencia local no hizo nada para atender esa advertencia.

“La exposición que están sufriendo las personas cercanas a donde se han tirado estas cenizas y la seria amenaza de hacer inservible, como fuente de agua potable, el acuífero de la región sur, hacen que haya que actuar con la mayor urgencia”, declaró.