Musicoterapia: sonidos y silencios que sanan el cuerpo y la mente

Por Libni Sanjurjo / lsanjurjo@primerahora.com 03/20/2013 |10:38 a.m.
La musicoterapeuta Marta Hernández ofrece una sesión de esta terapia alternativa a Lucy Moreno, paciente de 71 años que hace dos semanas sufrió un aneurisma cerebral.  
HIMA San Pablo se aventura en el uso de esta alternativa para impactar el cuerpo y la mente de los pacientes de la Unidad de Neurointensivo

Habían pasado varias horas desde que culminó la operación. Era la alternativa al aneurisma cerebral que inesperadamente sufrió doña Lucy Moreno. 

Le restaba descansar en una de las habitaciones de la  Unidad de Neurointensivo del hospital HIMA San Pablo, en Caguas. Su cabeza estaba resentida. Allí tenía una cicatriz, la misma que tapaba ayer con un pañito blanco. Para entonces, una de sus hijas, Kerensa Luciano,  se le ocurrió ponerle algo de música con su celular, pero ocurrió lo inesperado: una violinista tocaba una hermosa pieza musical en uno de los cuartos. 

Lo que sintió al escucharla interpretar le provocó una alegría que ansiaba compartir con su progenitora.  “Esta sensación que yo siento, que se llena mi corazón y mi espíritu, yo quiero que mi mamá la sienta”, se dijo a sí misma. 

Se preguntaba si le habían pagado para que viniera a tocar. “Si le pagan, yo le pago para que venga a tocarle a mami”, aseguró. 

Pero no se trataba de eso. La violinista era una terapeuta profesional, en este caso, de la música.   

El poder de la música

Doña Lucy, de 71 años de edad, al igual que otros 20 pacientes, está recibiendo musicoterapia desde finales de enero pasado.

La novel iniciativa es un programa que la institución hospitalaria puso en práctica gracias a una  alianza con el Conservatorio de Música de Puerto Rico como parte de la integración de la terapia alternativa a la recuperación del paciente de esta unidad que atiende personas con sangrados intracerebrales, tumores, cáncer, afasia y otras condiciones complejas.   

En una conferencia de prensa en el hospital, donde anunciaron la ejecución de la propuesta de salud, un grupo de médicos y músicos aseguró que le apuesta al poder de la música en la mente y el cuerpo, específicamente, en el manejo del dolor y la ansiedad, ya que es una  especialidad desde hace unos 30 años. “No es una cosa bonita (...). Tiene base científica”, destacó la doctora y neurointensivista Gloria Rodríguez Vega. 

No se trata de colocar un CD y ya, explica la musicoterapeuta Marta Hernández. “(El CD) podría ser una intervención, pero no es tratamiento si no está planificado”, expuso.

Su uso correcto puede disminuir la ingesta de  fármacos como los analgésicos y los ansiolíticos.

Por ejemplo, el paciente puede reducir su respiración con una pieza musical científicamente elegida, explicó la también profesora del Conservatorio. “Aprendes a manejar el dolor. Cuando respiras, tu cuerpo se relaja”, dijo.

Asimismo, la música puede distraer al paciente del dolor, provocando una  baja en la dosis de medicamentos.

También se trabaja la visualización: llevar al paciente a imaginarse en un espacio de paz. “La percepción del dolor puede disminuir (...). Lo voy llevando. Esto puede tomar media hora”, destacó Hernández. 

Además, el uso de la música puede estimular o provocar el movimiento en pacientes con problemas de motricidad.    

¿Qué música se usa? Todos los géneros pueden ser parte de una terapia musical, menciona la musicoterapeuta. “Hay que ser buen músico y ser versátil”, aseguró.

Enseñanza sanadora

Ante esta realidad, el Conservatorio de Música de Puerto Rico planifica mejorar su oferta académica con esta especialidad, ya practicada en otros países.  “Los músicos saben del poder que tiene la música desde que empiezan en la música”, destacó  Luis Hernández Mergal, rector del Conservatorio. 

Para empezar, en agosto iniciará un curso de musicoterapia  y, eventualmente, se planifica   establecer una certificación u otro grado académico. “Este innovador proyecto de colaboración (...) ofrece servicios de musicoterapia individualizada y grupal para pacientes, sus familiares y el equipo médico”, dijo Hernández Mergal.

“La musicoterapia utiliza la música como aliada de la salud a través de prácticas basadas en evidencia científica, con el propósito de satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas de los pacientes, obteniendo como resultado una mejor calidad de vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento”, agregó.

La iniciativa se lleva a cabo gracias al auspicio de la Fundación HIMA San Pablo, ya que los planes médicos no incluyen este tipo de terapia en sus cubiertas.

Mientras tanto, doña Lucy está mejor y hoy podría ser dada de alta tras dos semanas hospitalizada. Ya van dos semanas desde que la tuvieron que internar. De seguro, extrañará a la mujer del violín que “parece un ángel”.

Ayer, ese “ángel” le tocó con la guitarra  una canción religiosa. La miraba fijamente al rostro, aunque alternaba su atención con la del enfermero que interpretaba la canción. De inmediato, sus ojos se humedecieron... Doña Lucy estaba feliz.

En Puerto Rico, el programa de HIMA San Pablo es novel, que aspira servir de inspiración para otras instituciones hospitalarias de la Isla.

Lo que hace la musicoterapia

Esta modalidad terapéutica antigua, pero especializada hace unos 30 años, se usa para:

Estimular el bienestar del paciente 

Apoyar el manejo de control del dolor y la ansiedad 

Aumentar la sensación de relajación

Estimular cambios en el estado de ánimo

Disminuir el sentido de aislamiento

Estimular en el paciente la ventilación de emociones

Fuente:  Hospital HIMA