El drama de Jean Daniel continúa por omisión -VÍDEO

Por Francisco Rodríguez-Burns / frodriguez@primerahora.com 04/15/2013 |
Jean Daniel era apenas un bebé cuando ocurrió el crimen que cambió su vida. (tonito.zayas@gfrmedia.com)  
La contagiosa sonrisa de Jean Daniel oculta la tragedia que, con apenas dos años de edad, le tocó vivir cuando su padre lo baleó y lo dejó encerrado en un carro.

Jean Daniel Rolón Soto, de nueve años de edad, es un aficionado de la lucha libre. Como muchos otros niños, el pequeño corre por su casa, hace bromas y ríe. Le gusta sonreír mientras posa para la cámara de un fotoperiodista.

Pero la situación de Rolón Soto es muy delicada. Hay proyectiles calibre 22 alojados en su cuerpo, precisamente en el cerebro, la espalda y un pómulo. El menor también espera por equipos que no han llegado, personal especializado para atender sus necesidades especiales y un ambiente libre de acoso en su plantel escolar.

Las tres balas fueron detonadas por su progenitor, sujeto que fue arrestado y procesado por el crimen, pero que fue asesinado en una institución correccional.

El crimen contra el pequeño, residente de un sector capitalino, evidenció la crueldad de un hombre, y su caso, que resultó ser uno de los más brutales contra un niño, se utilizó como ejemplo del patrón de maltrato a que son expuestos miles de niños puertorriqueños.

El sujeto había detonado un arma contra el pequeño en el interior de un vehículo, dejándolo amarrado en un car seat, con las ventanas cerradas, bajo un calor sofocante por dos horas, hasta que el pequeño pudo ser rescatado por dos policías que lo llevaron a una instalación médica. El menor apenas tenía dos años de edad cuando ocurrió el crimen.

El país se desbordó por Jean Daniel, como ha sucedido en otros casos notorios que podrían conmover a la población, pero ahora el niño se ha convertido en objeto de bullying en una escuela pública. Las promesas para el equipo tecnológico que requería para su progreso académico nunca se concretaron. Aún le cuesta leer y escribir, precisamente porque carece de unos guantes que le permitirían sujetar un lápiz. Aun así, el pequeño se esfuerza, sujetando un bolígrafo de este periodista para escribir 9, los años que cumplió el pasado 24 de marzo.

“Yo estoy muy agradecida del pueblo de Puerto Rico por todo su apoyo. Pero hay muchas personas que te cierran las puertas y te quedas sin nada”, indicó Elvira González Méndez, abuela materna del pequeño y empleada del Gobierno.

La madre de Jean Daniel, que tiene cinco meses de embarazo, consideró que en Puerto Rico hay demasiados escollos para niños que requieren de servicios especializados. “Si yo no tuviera esa señora (mi madre), yo no sé qué haría. Creo que me sentaría a llorar”, indicó Cristina Soto González.


Por iniciativa propia, una asesora de Educación y otra abogada que trabajaba para la agencia obtuvieron los permisos para la entrega del equipo tecnológico que requería Jean Daniel, como una computadora y megáfonos, entre otros materiales, como guantes que le permitirían reducir la temblequera que padece al sujetar un lápiz. Pero la familia aún está a la espera de que el equipo se materialice. El niño, sobreviviente de una espantosa tragedia, continúa en el olvido.

“Trato de que él pueda aprender. Ahora mismo él no puede terminar una oración completa y ya cumplió nueve años”, sostuvo. “Él no es el único que tiene problemas. Han sido muchos niños, víctimas de la violencia y víctimas del crimen. Los tienen en una dejadez. En algún momento fueron noticia, pero cuando se acaba el revolú, ahí quedó él olvidado. Pero mientras yo tenga salud, así no se van a quedar las cosas”, sostuvo.