Don Jesús Hernández y su amor sin fronteras -FOTOS

Por Libni Sanjurjo / lsanjurjo@primerahora.com 05/13/2013 |
Tras más de dos décadas ayudando a combatir el hambre en África, Jesús Hernández inició en 2010 la construcción de un orfanato en Mururi, Kenia. (Xavier Araújo / Enviado especial)  
“Amo a África porque entiendo que es donde más necesidad hay en el mundo”

Mururi, Kenia. ¿Por qué África? La respuesta es como el amor: no se puede obligar, fluye y ya, y don Jesús Hernández se enamoró de los rostros africanos, no importa que para llegar a ellos tenga que viajar 20 horas varias veces al año.

“Una vez uno llega aquí, se enamora. Si esto se te mete en el hueso, difícilmente se te puede sacar”, comparte.

“Amo a África porque entiendo que es donde más necesidad hay en el mundo”, añade.

Su pasión tomó el nombre de la entidad A África con Amor tiempo después de iniciar hace más de 28 años esfuerzos humanitarios para aliviar las primeras crisis de hambruna de la década de los ochenta en Etiopía. De allí cruzó frontera para llegar a Kenia, país en el que iniciaría en el 2010 un ambicioso proyecto de orfanato en el pueblo de Mururi.


Y hasta allí lo acompañó Primera Hora para conocer de primera mano la obra social de un puertorriqueño en África, así como de los misioneros que ofrecerían servicios de salud, juguetes, ropa y alimentos donados por puertorriqueños.

Una vez allí, confirmamos que el amor de “Amigo” –nombre que le dieron los kenianos– es correspondido. “Amigo es bueno, es una buena persona debido a la ayuda que él está tratando de traer”, dijo Steven Catumbe, trabajador del orfanato.

Entre los vecinos de Mururi, hay una chiquilla de cuatro años que “me ha robado el corazón”, casi como si fuera su hija o nieta, a quien llamaron Kenya, en honor al abuelo. “Oye mi carro y, yo no sé cómo, ya está ella en la carretera esperándome”, manifiesta. Otras expresiones de afecto fueron más espontáneas, como el empleado de tienda que se nos acercó en Mwea y dijo: “Pregúntale a él y él me conoce. Amigo es mi amigo, un gran hombre”, expresó Elekiel Cakuru.

Para otros, como Joseph Keter, comisionado de Kiriuyaga, el pueblo de Puerto Rico es gente buena “porque intentan llenar las necesidades de nuestra gente, es un acto muy compasivo”.

Al orfanato, de tres cuerdas de terreno, que se extenderán a seis cuando adquieran otras tres para la escuela primaria, aún le faltan completar los dormitorios y el sistema eléctrico –la mayoría de los vecinos no tienen electricidad ni acceso a agua potable. Su esfuerzo es admirable si se considera, según el comisionado del distrito de Mwea, Alfred Muandale, que “el Gobierno no puede manejar esto solo, necesitamos asistencia de todos los rincones”.

 

don jesús hernández: enamorado de áfrica
1/10
cor

Jesús Hernández inició hace más de 28 años esfuerzos humanitarios para aliviar las primeras crisis de hambruna de la década de los ochenta en Etiopía.(xavier.araujo@gfrmedia.com)

Su rostro serio podría ocultar la labor de amor que realiza en el páis que lo enamoró. (xavier.araujo@gfrmedia.com)

El orfanatorio aspira a dar techo, alimentos y educación a niños huérfanos que actualmente viven con parientes en Mururi.(xavier.araujo@gfrmedia.com)

La población en situación de pobreza en Kenya incluye a los niños huérfanos a causa de padres que murieron por enfermedades como el VIH/Sida. (xavier.araujo@gfrmedia.com)

El orfanatorio, que aumentará de tres a seis cuerdas, incluye cuartos para niños y niñas, casa misionera, escuela primaria, dispensario y comedor. (xavier.araujo@gfrmedia.com)

En el área rural de Kenya es usual encontrarse a lo largo de la carretera con kioskos de mujeres vendedoras de alimentos. (xavier.araujo@gfrmedia.com)

Durante el año, don Jesús Hernández va y viene entre Puerto Rico y Kenya para darle seguimiento a la construcción del orfanatorio. (xavier.araujo@gfrmedia.com)

La infancia en la ruralía de Kenya es tronchada por las tareas de adulto que recaen sobre los niños como cuidar a los hermanos menores. (xavier.araujo@gfrmedia.com)

Un misionero ayuda en el baño de los niños. Este es el primer grupo que acompaña a Hernández al orfanatorio. (xavier.araujo@gfrmedia.com)

El orfanatorio se construye dentro de un área boscosa de Mururi, donde las chozas de madera, adobe o bloques de piedra están alejadas unas de otras. (xavier.araujo@gfrmedia.com)


Tags

Africa