Buscan aumentar abastos del Banco de Sangre en Centro Médico

Por Rebecca Banuchi 06/24/2013 |07:44 p.m.
(Archivo)  
El presidente cameral Jaime Perelló dijo que intenta identificar alrededor de $700,000 más para la contratación de empleados y la adquisición de equipo

En busca de aumentar la capacidad del Banco de Sangre en el Centro Médico en Río Piedras, ante el anunciado cierre de los centros de donación de la Cruz Roja Americana en Puerto Rico, el presupuesto del próximo año fiscal incluye una partida de $800,000 para que la entidad pública amplíe sus instalaciones y pueda extender sus servicios.

Al mismo tiempo, el presidente cameral Jaime Perelló dijo que intenta identificar alrededor de $700,000 más para la contratación de empleados y la adquisición de equipo que permita extender las operaciones del Banco de Sangre en el Centro Médico.

"El pueblo puertorriqueño puede estar tranquilo porque, indistintamente lo que suceda con la Cruz Roja, tenemos la capacidad en nuestro Banco de Sangre para poder cumplir nuestra demanda", manifestó Perelló durante una rueda de prensa en compañía de la directora de la Administración de Servicios Médicos (ASEM), Ana Rius, y representantes de la Fundación Cáncer Pediátrico.

Asimismo, un proyecto de ley aprobado en la Cámara de Representantes y que este lunes se evaluó en el Senado, fue aprobado en votación de 19 a favor y 6 de oposición. Esta legislación ordena a todas las agencias, corporaciones públicas y municipios a efectuar anualmente, al menos, dos actividades de donación de sangre, y requeriría que lo que se recolecte en uno de esos eventos sea de uso exclusivo del Banco de Sangre en el Centro Médico.

Rius, no obstante, advirtió que ninguna de estas medidas cumpliría su propósito de no promoverse con mayor énfasis aumentar el número de donantes.

"Si no aumentamos ese valor que es el donar sangre, de nada nos vale reforzarlo (el Banco de Sangre)", dijo la funcionaria, quien precisó que actualmente el Banco de Sangre del Centro Médico cuenta con cerca de 15,000 donantes, y reconoció que la cifra de los donantes de la Cruz Roja triplica esa cantidad.

Sin embargo, Rius destacó que la sangre que se recolecta en la entidad pública se procesa y permanece en la Isla, mientras que la institución privada (Cruz Roja) envía el líquido a los Estados Unidos, donde se procesa, y no todo revierte a Puerto Rico.

Los $800,000 consignados en las medidas presupuestarias provendrían de la emisión de bonos de $100 millones que se proyecta hacer para el desarrollo de mejoras en varias agencias.

Rius estimó que las obras, que consisten en la construcción de un segundo nivel en la estructura a un costo de $600,000, podrían estar listas entre octubre y noviembre próximo. El remanente sería para la compra de equipo.

Mientras, los $700,000 cuya fuente todavía está bajo análisis se utilizarían para la contratación de más empleados, y la adquisición de dos unidades móviles que facilitarían la movilización de los empleados hacia las entidades públicas que efectúan sangrías, según dispone el proyecto de ley que ordenaría esas actividades en el gobierno.

Rius reiteró su interés en contratar entre 20 y 30 trabajadores que se perjudicarían por el cierre de los centros de la Cruz Roja. La funcionaria de ASEM no pudo precisar cuántos empleados laboran actualmente en el Banco de Sangre, pero indicó que esa entidad opera con $4 millones.