Un sorpresivo cáncer cambió los planes deportivos de Rafael Orlando Nazario

Por Libni Sanjurjo / lsanjurjo@primerahora.com 07/01/2013 |
Tiene que posponer su anhelo de ser pelotero.
Rafael Orlando Nazario (Suministrada)  

Rafael Orlando Nazario cree que regresará... Las visitas al parque de pelota han tenido que ser pospuestas indefinidamente, pero el joven de 17 años confía en que algún día volverá a sentir el sol sobre su rostro.

Se distanció del deporte luego que le diagnosticaran leucemia linfoblástica aguda (ALL, por sus siglas en inglés) en noviembre de 2012 poco tiempo después de que su abuela falleciera de cáncer en el pulmón.

“Desde ese día, no he podido volver al parque, pero espero pronto estar por ahí de nuevo”, comenta.

Su mundo se estremeció porque “el deporte lo es todo, yo pensaba o pienso estudiar terapia física o comentarista deportivo, quiero quedarme en el deporte. Eso es lo mío, estar en movimiento, cogiendo sol”.

La enfermedad le impide exponerse en exceso a los rayos solares y lo obligó a continuar su undécimo grado en el hogar, por lo que no pudo seguir asistiendo a la Puerto Rico Baseball Academy And High School, en Gurabo. Además, Rafael tuvo que posponer las invitaciones para los open house de universidades en Estados Unidos, donde quisiera estudiar con la ayuda de becas deportivas. De hecho, tiempo antes del diagnóstico, Rafael asistió a un torneo de pelota en Florida con la intención de obtener ayudas económicas.

“Fue buena (experiencia), eso es lo que yo estaba esperando desde hace mucho tiempo para ver si podía tener la oportunidad de sacarle los estudios al deporte”, explica.

¿Qué piensas de que hayas tenido que posponer tus planes?

Es un poco frustrante. Eso es un trabajo de toda una vida, una juventud en el parque, entrenando, gimnasio, pista; pero todo pasa por un propósito; a esperar y seguir trabajando a ver si más adelante se podrá.

Ahora, y durante dos años, es momento de quimioterapias y radioterapias, las que inició en enero pasado.

Mientras tanto, Rafael tiene un sueño, pero ese tendrá que esperar, aunque ya hay otro que cumplió.

¿Cuál era tu sueño personal?

Era poder llegar a Grandes Ligas, el sueño de todo pelotero, pero cuando vas llegando a una edad, que sabes habilidades y lo que es mejor para tu futuro, pues mi mente se enfocó en sacar y recibir una buena beca e irme a estudiar a Estados Unidos, y si se daba la oportunidad en la universidad, dar el paso a jugar profesionalmente en las Grandes Ligas.

Sin embargo, otro sueño sí se convirtió en realidad: asistir a un juego de la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA).

Rafael cuenta que su oportunidad de ver un juego de Grandes Ligas la tuvo en marzo durante el Clásico Mundial de Béisbol cuando Puerto Rico jugó con Venezuela. Así que, como es fanático de otros deportes como el baloncesto, los playoffs de la NBA se convirtieron en la oportunidad perfecta para distraerse de su tratamiento y ver a su jugador preferido, LeBron James.

“La experiencia fue inolvidable, uno poder ir a ver a su jugador favorito y más en playoff”, mencionó.

“En realidad, no me lo esperaba. Cuando te diagnostican una enfermedad, lo menos que piensas es en recibir un regalo, pero es bueno, les despiertan el ánimo a los pacientes y es un modo de distracción, aunque sean dos o tres días; las pastillas seguían aquí o allá, pero era un modo de relajación, de disfrutar”, añade.

Rafael es uno de los 35 menores que padecen alguna enfermedad que amenaza sus vidas y, además, que recientemente lograron cumplir varios de sus sueños gracias a los esfuerzos de recaudación de los Supermercados Econo para Make-A-Wish Puerto Rico.

Como parte de su responsabilidad social empresarial, la empresa adelantó un donativo de $150,000, que restituirían con la venta de 100,000 bolsos reutilizables de Make-A-Wish a través de las 59 tiendas de la cadena de supermercados.

“Somos comerciantes, gente que todo el año está trabajando haciendo negocios y, cuando nos enfrentamos a situaciones como estas, que ves los positivo dentro del dolor, es algo que humaniza, por eso es que queremos envolvernos en este tipo de actividad. Necesitamos más personas que nos unan, no más personas que nos dividan”, destacó el presidente de la Junta de Directores de la empresa, Lino Hernández.

Según el presidente de la Junta de Directores de Make-A-Wish, Jaime Rullán, los deseos ayudan en el ánimo de los pacientes, el padre y la madre reciben alivio dentro del proceso y las personas o empleados que recaudan sienten la satisfacción de servir al necesitado.

Hasta el momento, la organización sin fines de lucro ha cumplido 75 de los 145 deseos que tienen programados para el presente año fiscal.