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A juicio asesino confeso de Jorge Steven López Mercado

Juan “Casper” Martínez Matos enfrenta cargos por asesinato en primer grado y tres violaciones a la Ley de Armas. (Primera Hora / Teresa Canino Rivera)

martes, 23 de febrero de 2010
Mariana Cobián / Primera Hora

Caguas. Juan “Casper” Martínez Matos escuchó atento y serio la determinación de causa para juicio en su contra por la atroz muerte de Jorge Steven López Mercado.

Tras escuchar las argumentaciones finales de las partes, el juez Roberto Angleró, del Tribunal de Primera Instancia de Caguas, anunció que emitiría su resolución y ordenó al imputado ponerse de pie.

“Se encuentra causa probable por los delitos imputados”, señaló Angleró, y le recordó que los cargos en su contra son asesinato en primer grado y tres violaciones a la Ley de Armas.

Pautó la vista de lectura de acusación para el 8 de marzo y el juicio para el 30 del mismo mes.

El padre de la víctima, Jorge López, salió satisfecho, con dudas sobre el proceso a seguir, por lo que preguntaba al alguacil que lo escoltó qué viene ahora.“Estoy satisfecho. ¿Quién no?”, expresó López luego de aclarar sus dudas y de agradecer a la fiscal Yaritza Carrasquillo.

“Todo el pueblo está satisfecho”, dijo por su parte Annette Pérez, amiga de la familia que lo acompañó durante la vista preliminar, que duró alrededor de tres semanas.

López agregó que no tenía dudas que se determinaría causa para juicio porque “los hechos son reales y nadie los puede borrar”.

Asesinato atenuado

La defensa de Martínez Matos trató de establecer que el asesinato cometido la noche del 12 de noviembre no fue premeditado, sino que fue por “súbita pendencia o arrebato de cólera”, por lo que de encontrar causa, debía ser por asesinato en segundo grado.

El abogado Luis Pérez Bonilla, de la Sociedad para la Asistencia Legal (SAL), indicó que ocurrió una discusión y “una muerte a raíz de esa discusión”.

Recalcó que la decapitación y el desmembramiento de las extremidades de Jorge Steven fue posterior a su fallecimiento, por lo que “aquí lo que se cometió fue un Artículo 108, asesinato atenuado, porque la muerte ocurre por un arrebato de cólera y súbita pendencia”.

Pérez Bonilla confesó que los “hechos impactan”, pero opinó que su representado debía juzgarse “conforme a la ley y el derecho, no conforme a las pasiones”.

Agregó que las cuatro admisiones que emitió Martínez Matos fueron por “engaño”.

“Aquí la prueba es circunstancial. El caso se lo dio el propio imputado bajo engaño que obtuvo el policía (Ángel Rodríguez)”, señaló el abogado, quien representó a “Casper” junto con Celimar Gracia.

La fiscal recordó que el imputado “no dio ni una, ni dos, ni tres admisiones, sino cuatro”.

“Casper” le interrumpió diciéndole: “Tu me dijiste que me ibas a ayudar”, lo que provocó que el juez le solicitara mantener silencio y que tres alguaciles lo rodearan.

Carrasquillo recordó que Martínez Matos apuñaló en el cuello al joven homosexual, que se quedó sin aire.

“No le bastó con darle todo el abecedario en puñaladas -ya que el patólogo usó las letras del abecedario para describir todas las heridas que tenía ese cuerpo. Tuvo que ir de la A a la Z y usar la doble A. Como si no fuese suficiente, decapitarlo y desmembrar sus extremidades”, señaló Carrasquillo.

“Jorge Steven ciertamente era homosexual. Con eso no hay controversia... Y que se estaba prostituyendo y que usó sustancias controladas, tampoco es controversia. Pero aquí no se está juzgando a Jorge Steven. Aquí se está juzgando a Juan Martínez Matos. La persona que mató, decapitó y despedazó de forma fría y calculada fue Juan Martínez Matos”, dijo Carrasquillo.