Abuelastro se declara culpable por actos lascivos

 
 
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Abuelastro se declara culpable por actos lascivos

El ex militar y asistente de capellán, Nicolás González Figueroa, se enfrenta a 25 años de cárcel aceptando un acuerdo con el que cumpliría diez años en la estatal y 15 años en la federal. (Archivo)

miércoles, 14 de diciembre de 2011
Mariana Cobián / Primera Hora

Culpable.

Así se declaró ayer Nicolás González Figueroa por cargos relacionados con agresión sexual contra su nietastra.

A la madre de la víctima se le aguaron los ojos y respiró aliviada porque el proceso terminó.

“La voy a buscar a la escuela ahora para decirle que esto se acabó ya”, expresó la progenitora de la menor de siete años.

Y es que González Figueroa, quien era asistente de capellán y militar, llegó a un acuerdo con la fiscalía para hacer alegación de culpabilidad por tentativa de agresión sexual, actos lascivos y pornografía.

El cargo original era de agresión sexual.

El acuerdo ofrecido por la fiscal Nancy Morales fue aceptado por el hoy convicto, representado por el abogado Ian García, de la Sociedad para la Asistencia Legal (SAL).

El hombre de 60 años aceptó el acuerdo a cambio de una sentencia de diez años. Mientras, el juez Mario Morales, del Tribunal de Bayamón, pautó la lectura de sentencia para el 8 de enero de 2012.

Esto se sumaría a los 15 años que acordó le impongan a nivel federal, donde también enfrenta cargos por pornografía infantil, por lo que está preso en el Centro de Detención Metropolitano de Guaynabo.

“Mi hija va a estar feliz cuando le diga que no tiene que declarar más, que ya se acabó”, dijo su mamá, quien no quiso que se publicara su nombre.

Destacó que la pequeña está “bien afectada” y que no ha podido recibir la ayuda psicológica que necesita porque no tiene tarjeta de plan médico. Dijo que las autoridades federales indicaron que harán las gestiones para poder proveerle la ayuda que necesita.

La mamá dijo que su hija tiene recurrentes pesadillas en las que sueña que su abuelastro “vino a buscarme” y que le pide que cierre todas las puertas y ventanas.

González Figueroa regresó de Afganistán hace dos años y vivía en Villa Contesa, en Bayamón, con su esposa e hijo, casado con la madre de la víctima, quien es madre de otras dos niñas de otro matrimonio y un hijo con su actual esposo.

En una vista preliminar, la progenitora relató que el 16 de marzo pasado encontró imágenes virtuales de actos sexuales entre niños y adultos en un pen drive que le prestó su suegro para que copiara material de una asignación de una de sus hijas que necesitaba imprimir.

Notó además que su hija llevaba “un tiempito” en una actitud agresiva hacia su abuelastro, con quien antes se pasaba jugando.

Le preguntó a su hija si su abuelastro la había tocado “en esas partes privadas que mamá te ha dicho que no se tocan”, y la menor tardó en responder, pero finalmente le confesó que el hombre la había tocado en diferentes partes del cuerpo y se echó a llorar.

“Yo la abracé, le di un beso, lloré con ella... y le dije que todo iba a estar bien”, expresó en la vista preliminar.

Luego, la niña le contó que el hoy convicto la fotografió, le tocó su vagina y su ano, y sostuvo sexo oral con ella y la obligó a hacerle lo mismo a él.

Cuando la madre confrontó a su suegro, éste negó los hechos.

Pero la mujer acudió a las autoridades y agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) quienes incautaron su computadora y encontraron material de pornografía infantil, incluyendo fotos de las partes privadas de su nietastra.