Joel Anthony es uno de los hombres grandes en la pintura del equipo de Canadá que se presentarán en el próximo Preolímpico. (El Nuevo Día / Archivo)
viernes, 26 de agosto de 2011
Raúl ÁlzAga / Primera Hora
Desde que el armador Steve Nash abandonó la Selección de Canadá a partir del 2003, la ofensiva del equipo ha sido bastante escasa.
Desde entonces el enfoque ha cambiado a uno de más juego físico, defensa tenaz y batalla feroz por el rebote para mantener el margen del marcador controlado y tener mejor opción de triunfo.
Con esa estrategia, Canadá ha logrado resultados mixtos en los últimos seis años, logrando siempre mantenerse entre los mejores cinco quintetos de Las Américas, pero nunca lo suficientemente bueno para estar entre los primeros tres o de poder lucir a nivel mundial.
Ejemplo de ello es su cuarto lugar en el Premundial 2009, pero terminaron sin victorias en el Mundial 2010 en Turquía y en posición número 22.
Para este Preolímpico vienen con un estilo similar, aunque un poco más fogueados tras una gira en Europa que incluyó partidos ante Francia, Italia y la República Checa, además de dos juegos en su casa ante Bélgica además de su participación en la Copa Jenaro 'Tuto' Marchand ante los equipos de Puerto Rico, Brasil y República Dominicana.
Todo equipo que juega ante Canadá -gane o pierda frente a ellos- sentirá en su cuerpo el castigo al día siguiente.
Los partidos de Canadá suelen ser lentos y muy físicos.
Es un grupo acostumbrado a dar y recibir castigo, a pegar mucho con sus cortinas, dar manotazos en defensa y a batallar por los rebotes como si su vida dependiera de ello.
Te desgastan a golpe limpio y buscan frustrarte.
Y aparte de eso, son estructurados en su defensa individual, con buenos ajustes frente a los pick-and-rolls de sus rivales y suelen ayudarse bastante cuando emplean zonas defensivas.
En ofensiva, suelen mover bien el balón por aire y cuentan con varios tiradores de tres puntos como Carl English, Denham Brown, Jevhon Shepherd y Andy Rautins, además de dos buenos creadores por tierra eficientes como Jermaine Anderson y el novato Cory Joseph, recién escogido por los Spurs de San Antonio en el sorteo de la NBA.
Sus tiradores son muy inconsistentes a distancia, la ofensiav de espaldas al canasto en la pintura es casi inexistente y a los hombres grandes a veces se les olvida hacerles cortinas a sus creadores, lo que estanca su ataque y los hace muy vulnerables frente a equipos que defienden bien las líneas de pase.
Su falta de ofensiva natural les hace difícil recuperarse de altos márgenes de desventaja.





