El entrenador desmintió rumores de que el caballo tenía problemas físicos previo a su participación en el evento ganado por My Favorite Spirit. (Suministrada)
martes, 21 de febrero de 2012
12:21 p.m.
Joe Bruno Ortiz / Primera Hora
El ganador clásico importado Lamento Hípico descansará durante los próximos meses luego que el domingo terminara último en el clásico Jorge Washington debido a una lesión que sufrió en uno de sus tendones.
Así lo dio a conocer a Primera Hora su entrenador José García Roncino, quien desmintió rumores de que el caballo tenía problemas físicos previo a su participación en el evento ganado por My Favorite Spirit.
"El caballo no tenía ningún problema. El lunes pasado cuando fue a la pista otro ejemplar se soltó y mi caballo se espantó porque es muy hiperactivo. Al parecer se pisó una benda y eso causó una pequeña inflamación", dijo el preparador.
"Se llevó a tratamiento y mejoró. Se le dio galope con pony el día anterior del clásico y nadie puede decir que lo vio cojo o pisando mal en la pista. Si yo lo veo así, para qué voy a correrlo. En el hipódromo todos los días surgen comentarios. Lamentablemente el hipismo es así", comentó Roncino.
No obstante lo anterior, el entrenador, de origen dominicano radicado en la Isla hace cuatro años, se hizo responsable por la situación con su ejemplar, que fue considerado uno de los favoritos para ganar el evento del domingo.
"Si hay un culpable en todo esto soy yo. Confié en que había recuperado al caballo, me corrí el chance y no salió bien. Me disculpo con la fanaticada hípica. Soy muy respetuoso y responsable con mi trabajo y no me siento bien con lo que le pesó a Lamento Hípico", señaló.
"La situación de Lamento Hípico es la misma de muchos caballos en el hipódromo que salen lastimados, por pisar mal en la pista. Los caballos son como cristal, frágiles. Se pueden lastimar en cualquier momento y uno trabaja para aliviarlos, pero unos responden y otros no", fue la primera reacción de Roncino.
"Lamento Hípico no respondió a mis expectativas. Para mí el caballo ganaba. Si no, no lo corría, pero ese es el riesgo que nos corremos los entrenadores cada vez que llevamos a un caballo a una competencia, que en cualquier momento se puede lastimar", puntualizó Roncino.





