Puerto Rico despidió el 2010 recordando que fue el segundo con más homicidios en la Isla durante los últimos 25 años.(Archivo)
lunes, 3 de enero de 2011
Bárbara J. Figueroa Rosa y Maribel Hernández / Primera Hora
Niños, jóvenes, ancianos, mujeres... el 2010 se llevó como víctimas del crimen en nuestra isla a personas de todas las generaciones. El año pasado fue despedido con el recuerdo de haber sido el segundo en la historia en el que más personas se han asesinado en el país, con un saldo total de 983 casos. Es precedido por el 1994, cuando ocurrieron 995 homicidios.
Aun así, el superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, aseguró que, al cierre del año, Puerto Rico es un lugar más seguro ahora y que los crímenes de los pasados tres años son el resultado, en su mayoría, de una alegada guerra sin cuartel declarada contra los puntos de venta de drogas a raíz de las redadas de Golpe al punto.
“Si tú estás en el negocio de la droga, tienes un porciento muchísimo más alto de morir por la guerra por los puntos de drogas”, dijo, al reiterar, por otro lado, que aun con la incidencia de asesinatos y robos que se registró, hubo una merma de 6.7% en delitos tipo I.
“Bajar la incidencia criminal con todo lo que ha pasado, teniendo unos (Juegos) Centroamericanos, que tuvimos 1,500 policías asignados por dos meses; los conflictos huelgarios que hemos tenido, teniendo ahora el conflicto de la Universidad de Puerto Rico y con todo y eso, bajar la incidencia criminal, para mí, es un éxito en la parte de combatir el crimen. Pero, definitivamente, nadie puede estar satisfecho con ese número de asesinatos”, concluyó.
A juicio de varios expertos consultados por Primera Hora, más allá de la droga, la génesis del problema de homicidios recae en las estrategias, para algunos estériles, que ha realizado el Gobierno para combatir el narcotráfico. A esto le sumaron el gran problema de la corrupción y la pobreza en valores que hay en la Isla.
Para Manuel Fernós, quien fue portavoz del Comité Evaluador Externo de la Policía que rindió un informe en 2008, Puerto Rico está viviendo la peor época de la historia.
“El narcotráfico, la corrupción y la pérdida de valores son factores que hacen que vivamos el peor momento de nuestra isla como sociedad”, expresó el también presidente de la Universidad Interamericana.
Fernós es consciente de que no hay soluciones fáciles, mucho menos rápidas, pero dijo que un primer paso para tratar de minimizar la violencia que vive el país es saneando al sistema. Y lo dijo en un tono enfático y en referencia a la Policía de Puerto Rico.
“Tenemos que comenzar a sanar la Policía... Es ahí donde hay que comenzar a dar ejemplo de cumplimiento de ley. En los últimos meses hemos visto como la Policía violenta los derechos civiles de los ciudadanos y ejerce fuerza bruta injustificable a la hora de realizar arrestos o poner orden. Ésas son situaciones que tornan apático al pueblo. Lo dejan sin esperanza y hacen que desconfíen del sistema judicial”, agregó Fernós.
Un poco más rudo en su análisis fue, precisamente, el ex superintendente de la Policía, Miguel Pereira, quien catalogó de estériles las estrategias que se han utilizado para combatir la criminalidad.
“Es que si no fuera un tema tan serio, hasta gracia darían los famosos operativos que están haciendo supuestamente para desarticular los puntos de drogas en la Isla. En el 1994 fue la Mano dura de (Pedro) Rosselló y ahora en el 2010 llegó la continuación en un combo triple agrandado y con papitas que se le dio el nombre de Golpe al punto. Por favor, ya se ha demostrado que esos planes no funcionan. Tenemos que buscar otras opciones y ellos las conocen”, dijo Pereira.
El también ex secretario de Corrección está convencido -al igual que muchos profesionales de la conducta humana-, de que una solución viable para minimizar la criminalidad, en especial los casos que tienen sus raíces en el trasiego de drogas, es la medicación de las mismas.
“Qué más nos tiene que pasar como pueblo... cuántos asesinatos más tienen que ocurrir en los años que vienen para convencernos de que hay que implementar nuevas estrategias como medicar al adicto a drogas. Atacar la demanda de droga no es la salida. Llevamos 50 años fallando con ese ataque. Y si la excusa es el dinero, tenemos que analizar que fácilmente en los operativos Golpe al punto se invierten más de $3 mil millones y las consecuencias siguen siendo terribles tanto para las familias como para la salud”, agregó Pereira, quien rechazó de plano el argumento de Figueroa Sancha, de que los asesinatos de este año responden a la guerra por el narcotráfico que, se alega, ha desarticulado más de 200 puntos de drogas.
“Eso es una barbaridad... cuántas veces vamos a escuchar que es que se están matando entre sí. Eso es despectivo. Es como decir que los hijos de unas madres por ser pobres valen menos que los hijos de otras que no lo sean. Por favor”, dijo.
Otro que catalogó los operativos de la Policía como un plan y miró con unas pobres expectativas de mejora el tema de seguridad en la Isla fue el psicólogo Salvador Santiago, quien también tiene puestas sus esperanzas de que las cosas mejorarán “cuando se medique al adicto”.
“Que este año sea el segundo más violento y de mayor asesinatos en la historia se debe a la misma persecución por la droga. Pero como es un narcomenudeo del que se lucran policías, abogados, jueces y hasta políticos no quieren atacar la raíz del problema que es medicar al adicto y los científicos sociales lo decimos por ahí, pero no nos escuchan”, dijo al poner como ejemplo países como Australia, Portugal, Holanda y España, donde el plan ha funcionado y ha mermado la incidencia criminal a causa del narcotráfico.
Para resumir, Santiago citó un lema de las Naciones Unides que dice que nunca se le debe hacer a un adicto algo peor que la droga misma.
“Y eso es lo que hacen los operativos y la cárcel... La cárcel es la universidad del crimen. De ahí salen peores ciudadanos”, dijo.





