La AAA ha hecho trabajos de desagüe y cambio de contadores para tratar de minimizar el daño, pero el agua sigue contaminada. Arriba, carta enviada por los residentes a la agencia. (Suministrada)
viernes, 3 de febrero de 2012
Bárbara J. Figueroa Rosa / Primera Hora
Algo está claro: El agua potable de los residentes de la urbanización Costas del Sol, en Río Grande, tiene un alto contenido de un contaminante derivado del petróleo y las agencias que deberían resolver el asunto los tienen “en el limbo”.
Así lo confirmó a Primera Hora el director interino del área de Fajardo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Juan Quiñones, al expresar que los resultados de una serie de pruebas de laboratorio que se le han hecho al líquido arrojaron positivo a gasolina, pero que, sin embargo, al momento no han podido detectar la raíz del problema que mantiene en vilo a unas 51 familias desde el pasado 25 de enero.
El colmo en el viacrucis de los afectados es que durante los 10 días de emergencia tampoco han recibido la visita de agencias como la Junta de Calidad Ambiental (JCA) o el Departamento de Salud.
“Nos tienen en el limbo y en el riesgo de que nos podamos envenenar”, dijo María Rivera, una de las residentes que exige pronta acción de las autoridades.
Y es que las agencias, en lugar de socorrer a estas familias, se han pasado la papa caliente para atender el riesgo a la salud que representa el hecho de que el agua que reciben estas personas para subsistir tenga gasolina. En un inicio, el agua estaba un 90% contaminada. Ayer, todavía reflejaba un 10%, según admitió a este diario Quiñones.
“Responsablemente, notificamos a la Junta de Calidad Ambiental porque es parte del protocolo, pero ellos dijeron que no podían intervenir”, dijo Quiñones al expresar que la AAA ha estado en trabajos de desagüe y de cambios de contadores para tratar de minimizar el daño.
“Sin embargo, no hemos podido identificar la raíz del problema ni tenemos evidencias para identificar causas o culpables. Lo que sí estamos seguros es que no hay contaminación en nuestras plantas. El problema surgió en la comunidad y exhortamos a que si alguien sabe algo que nos diga. Mientras, es un poquito difícil (investigar)”, dijo Quiñones, quien agregó que han orientado a los residentes a no utilizar el líquido y a limpiar sus cisternas con cloro.
“Pero, ¿cómo?, ¿con qué agua, si sigue saliendo contaminada? Además, nosotros tenemos un problema de años y es que nunca tenemos servicio. El agua llega por un periodo de 20 minutos, varias veces al día. Esto es un abuso”, ripostó Alexandra González, una de las residentes.
Mientras el reloj corre y pasan los días, aumenta la preocupación de los vecinos en términos de seguridad.
Ante este panorama de desespero, Primera Hora se comunicó con el presidente de la JCA, Pedro Nieves, quien confirmó la respuesta de su agencia ante la petición de auxilio que le solicitó la AAA.
“En el caso del sistema de agua potable, como regla general, eso corresponde a la AAA, que es la dueña, y al Departamento de Salud, que, por delegación federal, tiene la jurisdicción sobre los programas de agua potable”, dijo Nieves, al aceptar que también recibieron una petición directa por parte del líder de la comunidad, Roberto Encarnación.
Ante la llamada de alerta de este diario, Nieves cambió drásticamente de pensamiento y se comprometió en investigar la situación.
“No vamos a desamparar a la comunidad y los vamos a ayudar a identificar cualquier fuente de este alegado contaminante y a evaluar con científicos los resultados de los muestreos, a pesar de que esto no es un asunto de nuestra agencia”, aseguró.





