Los golpes y los cantazos fueron la orden del día en el partido del pasado domingo entre Puerto Rico y Grecia. Sin embargo, los líderes del baloncesto puertorriqueño alegan que el trato arbitral se inclinó a favor del quinteto griego. (Enviado especial / Juan Luis Martínez)
martes, 31 de agosto de 2010
Raúl Álzaga / Primera Hora
Ankara, Turquía. El presidente de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, Carlos Beltrán, manifestó ayer que radicará una petición a FIBA para que se investigue la conducta del árbitro finlandés Carl Jungerbrand durante el partido entre Puerto Rico y Grecia, en el que los helénicos salieron airosos, 83-80, tras lanzar 16 tiradas libres en los últimos tres minutos y medio del partido, y tener ventaja de 11-0 en faltas personales durante ese transcurso de tiempo.
“Sencillamente, lo que pasó ayer (el domingo) no puede pasar desapercibido. No protestamos el juego porque eso nos costaría 500 euros (unos 638 dólares) y sabemos que no van a revocar nada. Pero esto se tiene que investigar”, señaló Beltrán, cuya aspiración es dejar este incidente en récord.
Según Beltrán, el árbitro finlandés no siguió el protocolo que debe seguir un oficial en los minutos finales de un juego, en que su ejecutoria no debe influir en el resultado de un partido. Su queja particular se circunscribe a la falta técnica pitada al banco de Puerto Rico faltando 1:16 de juego luego que Nathan Peavy fuera golpeado por el centro griego Ioannis Bourousis sin que el pito sonara y con el marcador 77-75 a favor de los helénicos.
“El asunto es que usualmente cuando un árbitro no pita algo así y sabe que la reacción va a ser tremenda, se supone que corra por la otra esquina de la cancha para evitar problemas. Este árbitro no sólo no cantó la falta obvia, sino que corrió por frente al banco de Puerto Rico, como esperando que le dijeran algo para pitar la técnica. Eso no se hace”, dijo Beltrán.
Jungerbrand fue el mismo oficial que pitó el partido de Puerto Rico con Rusia, algo poco usual, pues no se supone que un árbitro esté con un mismo equipo por dos partidos consecutivos.
Otro que tronó contra la actitud de los oficiales en el juego de Puerto Rico y Grecia fue el gerente general de la Selección, Agustín Díaz, quien calificó de “mala fe” la conducta de Jungerbrand.
“Lo que hizo, lo hizo con toda la mala fe del mundo. Se notó a leguas”, sostuvo el abogado ponceño.





