Por muchos días, el mono logró saborearse las frutas que le dejaban fuera y dentro de la jaula, hasta que, finalmente, el mecanismo de captura se activó y quedó encerrado. (Suministrada)
viernes, 10 de febrero de 2012
Leysa Caro González / Primera Hora
Capturan al más buscado.
Después de burlar a las autoridades por más de dos semanas, el mono que sembraba el terror entre los vecinos de la urbanización Altamira, en Guaynabo, finalmente cayó en la trampa.
A su salida del complejo residencial, el mono hizo claro su descontento por su captura emitiendo fuertes chillidos que también evidenciaron su violento temperamento. Claro, nada de eso evitó que se saboreara unos pedazos de mangó verde.
El animal fue apresado en horas de la madrugada, pero no fue hasta poco después de las 5:00 de la tarde que salió de Guaynabo hacia el Centro de Confinamiento de Especies, en Arecibo, donde permanecerá por espacio de una semana hasta que se concrete su envío a un zoológico en la Florida.
A su salida, de inmediato, todas las miradas se posaron sobre él. Decenas de curiosos se acercaron para tomarle fotos con su celular, a lo que accedió, pero no muy contento que digamos. “Lo capturaron”, “ése es el mono que estaba por ahí”, se escuchaba decir a las personas.
Su inteligencia y astucia, ganadas a través de sus 15 años de vida, lograron que burlara a las autoridades por bastante tiempo, pero el cambio de estrategia pareció haberlo convencido de rendirse.
Por muchos días logró saborearse las frutas que le dejaban fuera y dentro de la jaula, hasta que, finalmente, el mecanismo de captura se activó, y cayó encerrado. “Él le daba la vuelta a la jaula, miraba con precaución, miraba si estaban los vecinos o no y, en una ocasión, logró entrar la mano en la jaula, sin caer”, explicó el secretario del Departamento de Recursos Naturales (DRNA), Daniel Galán.
Los sabrosos pedazos de papaya que le dejaron parecen haber sido su perdición, pues no era amante del guineo ni de las manzanas, comentó el teniente Ángel Atienza, del Cuerpo de Vigilantes del DRNA.
Preliminarmente, se determinó su edad promedio debido al color de su pelaje y sus órganos sexuales expuestos, las manchas en su cara y su corpulencia, expresó Atienza.
Aún no se ha logrado determinar cómo llegó el mono rhesus al área metropolitana, pero pudo haber llegado como mascota de alguien que lo compró en la zona este o sureste de la Isla, donde habitan.
Tras lograr esta captura, el Cuerpo de Vigilantes del DRNA concentrará sus esfuerzos en apresar otros dos monos que, de acuerdo con denuncias de vecinos, merodean por las urbanizaciones de Altamira y Torrimar y hasta se bañan en las piscinas de las residencias.
Atienza indicó que trabajarán intensamente en capturarlos, ya que pueden transmitir enfermedades. “Pueden portar el herpes B, que es una enfermedad que no tiene vacuna para el ser humano y podría causarle la muerte a una persona de no ser tratada a tiempo”, explicó.
Mientras, Galán añadió que utilizarán una metodología similar. Una vez más, recabó la colaboración de la ciudadanía.
Desde que se comenzó el proyecto de captura de monos en el área sur, se han logrado apresar 1,600 primates, a un promedio de 35 por mes. La población está estimada en 2,200.





