Con planes artísticos Orlando Lugo

Por Sandra Torres Guzmán 09/05/2018 |11:45 p.m.
El Horizonte
Una vez llegó a la Playa de Ponce, el sacerdote periodista se dio a la tarea de conocer a sus nuevos vecinos mediante un censo casa por casa. (Para Suroeste / Sandra Torres Guzmán)  
El sacerdote llega a la Parroquia Santísimo Sacramento con varios proyectos en mente para la comunidad.

ÉL LLEGÓ a la Iglesia y derrumbó la verja que separaba la estructura de la comunidad. Luego abrió las puertas, ciñó su vestidura y se tiró a la calle entrevistando a todos por igual.

Así el exreportero del tiempo de Univision, Orlando Lugo Pérez, abrazó su misión como sacerdote católico al llegar a la Parroquia Santísimo Sacramento ubicada en la comunidad Vista del Mar de la Playa de Ponce, desde el pasado 1 de agosto. 

Lugo viene de estar en la Parroquia San José de Camuy durante dos años, y seis años de vicario parroquial en la Parroquia San Blás de Illescas en Coamo.

“Todo comenzó en una reunión no planificada con el obispo (Rubén González), ya que parece que la secretaria me citó equivocadamente. Pero el obispo me preguntó qué quería hacer y en ese momento habíamos terminado el musical Barbastro”, recordó el padre Orlando Lugo.

“Entonces le dije que quería seguir trabajando en las obras de teatro, utilizar el arte para evangelizar y seguir trabajando como profesor en la Pontificia (Universidad Católica) con los estudiantes y un poco con la misión de crear una escuela de Bellas Artes para la nueva evangelización”, recordó el sacerdote, hijo de Olga Pérez y Eurípides Lugo, un matrimonio de Guánica.

Una vez llegó a la Playa de Ponce, el sacerdote periodista se dio a la tarea de conocer a sus nuevos vecinos mediante un censo casa por casa, con el objetivo de canalizar ayuda a los más necesitados y convertir la parroquia en el ejemplo de iglesia misionera en Puerto Rico.

“El cambio ha sido bien difícil, porque en el censo que realizamos con ayuda del movimiento Juan XXIII me he dado cuenta que es una comunidad muy herida con las figuras que han representado la iglesia por años en este lugar”, confesó el cura católico criado en Carolina.

“El reto más grande es intentar sanar y devolver la credibilidad de la Iglesia a una comunidad, y como ha perdido credibilidad, ha perdido una gran oportunidad de hacer obra social y religiosa en medio de esta comunidad que es extraordinaria, de gente humilde, gente trabajadora, gente generosa, gente con ganas de soñar”, admitió Lugo Pérez.

El experiodista, también apuntó a los escándalos de abusos sexuales en la diócesis de Pensilvania, así como el plan de pensiones de maestros de colegios católicos en la Arquidiócesis de San Juan y otras diócesis en Puerto Rico.

“Mi propuesta de credibilidad es salir a la calle y hacerme uno con la gente, entrar a las familias y que nos conozcan, ser parte de la familia. En esta comunidad hay mucha madre que ha perdido hijos en asesinatos, madres solteras, mucho desempleado, muchas personas mayores y hogares abandonados, pero también hay mucho miedo porque la misma sociedad que no vive aquí, margina a los que viven aquí y ellos se sienten excluidos”, lamentó.

Asimismo, el padre Orlando llamó católicos cobardes a aquellos que por miedo, no entran en las comunidades consideradas de alto riesgo. 

“Lo único que tienen que tener caliente es el corazón, porque un corazón lleno de Jesucristo no tiene miedo y por eso es que no tenemos credibilidad, porque hablamos de evangelización, y cuando le damos la oportunidad de evangelizar no se lanzan a la calle por miedo y por cobardía”, afirmó el sacerdote, quien posee un doctorado en Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Como exreportero del tiempo, Lugo Pérez realizó una labor trascendental durante el paso del huracán María a través de los medios católicos. Y ahora en su rol de párroco, comenzará la educación social desde su conciencia periodística y sacerdotal.

“Es comenzar a proyectar la dimensión social del evangelio y ahí educar en todos los ambientes, incluso en la temporada de huracanes. Ya tenemos un plan con Ada Monzón para educar a esta comunidad en temas de huracanes, tsunamis y terremotos, y comenzar una educación social a través de la Iglesia”, apuntó.

“Nuestra responsabilidad y nuestra misión no es solamente con los católicos, es con todos los seres humanos”, finalizó.

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